Ronaldinho en el FC Barcelona, una historia mágica

 

Ronaldinho en el FC Barcelona fue algo más que un plan B de la directiva de Joan Laporta, marcó un antes y un después en las aspiraciones culés y puso la primera piedra de la mejor etapa del club. 5 temporadas, en las que ganó dos Ligas, la Champions de París y el amor eterno de la afición blaugrana.

 

 

El plan B de Joan Laporta

La directiva de Joan Laporta se hizo con el control del club con la promesa de tener un principio de acuerdo con el Manchester United para el traspaso de David Beckham, algo que nunca se dio. Según contó el publicista Lluís Bassat en una entrevista en Catalunya Ràdio, Joan Laporta maniobró con el Manchester United para manipular la opinión pública antes de las elecciones blaugranas. Llamé al responsable de la agencia de publicidad que lleva la cuenta del Manchester United, que es del grupo Ogilvy. Esta persona hacía pocos días se había ofrecido, en mi despacho, a encontrar patrocinadores para el Barcelona como ya hacía con el United. A este señor tan predispuesto yo le llamé y le dije ‘Laporta dice que ha fichado a Beckham’. Y me dijo ‘no, no, al contrario, ya está fichado por el Real Madrid’. Le pregunté entonces cómo podía ser, pues, que la web del United anunciase que Beckham fichaba por el Barça. Me respondió: ‘Ya verás como este anuncio solamente sale un día, solo hoy. A partir de mañana ya no dirá nada porque es el acuerdo que han hecho. Ya verás que si Laporta gana, el Barcelona fichará un jugador que tendrá como mánager al hijo de Ferguson’. Y, efectivamente, llegó Rüştü Reçber, portero extracomunitario”, finalizó Bassat.

 

 

Por su parte Joan Laporta explicó una versión bastante diferente de los hechos, «se escapó relativamente. Era él, Ronaldinho o Henry. El United colgó en su web que nos lo vendería si ganábamos las elecciones y no teníamos el poder en ese momento. Lo hicieron para que decidieran rápido en Madrid, nos utilizaron. Pero ya ganábamos las elecciones, el fin de semana anterior las encuestas ya nos daban primeros. Nos reunimos en Heathrow y firmamos un documento de que nos lo venderían si estábamos de acuerdo con el agente, algo que no conseguimos. Fuimos a Niza y quedamos con él. Nos dijo que se lo pensaría y aún estamos esperando. Así que fichamos a Ronaldinho».

 

 

La llegada de la sonrisa mágica al Camp Nou

Ronaldinho llegó al Barça en verano de 2003 procedente del PSG, donde había alternado grandes actuaciones y grandes espantadas. Tres temporadas sin ningún título conseguido en Francia, pero habiéndose proclamado campeón del mundo con Brasil con solamente 22 años hacían del joven brasileño una de las perlas futbolísticas más imprevisibles y a la vez con más proyección del momento.

Su fichaje fue llevado a cabo por Sandro Rosell, que evitó el fichaje del brasileño por el Manchester United 48 horas antes de que se produjera la firma del contrato. «Estuve muy cerca de fichar por el United. Fue cuestión de 48 horas, pero Sandro Rosell me lo había dicho mucho antes de recibir la oferta: ‘Si me convierto en directivo del Barça, ¿vendrás?» Le dije que sí. Era cuestión de detalles con el United cuando Rosell me llamó para decirme que iban a ganar las elecciones allí. Y yo le había prometido que jugaría en el Barça… Fue una negociación rápida. Les dije a los ingleses que había elegido el Barça. Era la elección correcta. Los brasileños siempre han amado al Barça. Tenemos una historia allí. Fuera del campo no es como ningún otro lugar de Europa, así que siempre somos felices jugando allí. Echo mucho de menos al Barcelona. Allí pasé cinco temporadas fantásticas, en un club al que le gustan los delanteros y los jugadores con talento», confesó el propio Ronaldinho para la revista FourFourTwo en 2015.

 

 

Su fichaje supuso la vuelta de la ilusión y la alegría después de años de inestabilidad tanto deportiva como institucional tras la desaparición del «Dream Team» de Cruyff y el paso de entrenadores como Robson, Van Gaal y Antic.

 

 

Aquel nuevo Barça, liderado por Ronaldinho y con Frank Rijkaard en el banquillo, no empezó bien el primer año, pero lo terminó como subcampeón de Liga y practicando un fútbol exquisito. Imborrable el primer gol del brasileño el 3 de septiembre de 2003 en Liga en el Camp Nou ante el Sevilla, la carta de presentación de lo que estaba por venir. La temporada siguiente, la 2004-2005, ya llegó el primer título, la Liga conseguida en el Ciutat de Valencia. El empate a 1 contra el Levante daba el título matemáticamente los azulgranas a falta de dos jornadas para el final del campeonato. La 2005-2006 arrancaba con la conquista de la Supercopa de España ante el Betis. Todo hacía pensar que estaban ante las puertas de lo que podría ser un gran año, y resultó ser una temporada histórica. El Barça ganó la Liga cuando quedaban aún tres partidos por disputar y unos días más tarde levantó la segunda Champions de la entidad en París, en una noche memorable derrotando al Arsenal por 2 a 1.

 

 

La edición siguiente también empezaba con fuerza tras imponerse al Espanyol en la Supercopa de España, pero, poco a poco, el equipo iría perdiendo fuerza y ​​dejaría escapar una Liga que tenía muy bien encarada en la penúltima jornada. Memorable su actuación en el Bernabéu el 19 de noviembre del 2005, con victoria en El Clásico por 0-3, con la afición merengue aplaudiéndolo.

 

 

Su última temporada en el club fue la más discreta en cuanto a cifras individuales debido, en gran medida, a unos problemas físicos que le acompañaron durante buena parte del campeonato. Solamente pudo participar en 26 partidos, la mitad de los que había acumulado en cada una de las cuatro campañas anteriores. En total, Ronaldinho jugó 207 partidos con el Barça y marcó 98 goles. El verano de 2008, decidió irse con la llegada de Guardiola al banquillo y fichó por el Milan.