La historia de Ansu Fati, rumbo al Camp Nou

 

La historia de Ansu Fati hasta llegar al FC Barcelona fue breve, pero muy intensa, en 2012 con tan solo 10 años, junto a su hermano Braima, y desde entonces su proyección ha sido imparable hasta llevarle a vestir el 10, tras la marcha de Lionel Messi, y debutar con la absoluta española en 2020.

Antes de vestir la camiseta azulgrana hasta 3 equipos disfrutaron de su fútbol, la Escuela Peloteros de Herrera, el Sevilla FC y la peña madridista Sextacampeones de Herrera.

 

 

Rumbo al Camp Nou

Ansu nació un 31 de octubre de 2002 en Guinea-Bissau, donde vivió hasta los seis años, momento en el que llegó con su familia a la Sierra Sur de Sevilla (España). Vivía en Herrera, una población de unos seis mil habitantes situada a una hora de la capital andaluza. Mientras su padre, que había sido futbolista en su país, trabajaba en el vertedero municipal, en la Renfe o incluso como chófer el alcalde de Marinaleda, Ansu jugó en 2009 sus primeros partidos como jugador federado en la Escuela Peloteros de Herrera. Allí se proclamó campeón de liga de su grupo en categoría prebenjamín y subcampeones de la Sierra Sur, además de conquistar trofeos como el de Casariche o el Plazuela.

Tras tres temporadas con la Escuela Peloteros de Herrera se hizo con sus servicios el Sevilla FC que lo incorporó a su cantera. Sus grandes actuaciones no pasaron desapercibidas por el FC Barcelona, que le ofreció la posibilidad de incorporarse a La Masia tras tan solo un año y medio en la capital andaluza. El jugador no dudó ni un solo momento en aceptar la propuesta blaugrana, rechazando a otros clubes como el Rel Madrid, el propio Sevilla, el Betis o el Zaragoza, entre otros. Cuando el Sevilla se enteró del interés del jugador por irse del club lo dejó sin jugar, y Ansu para mantenerse activo siguió jugando con la peña madridista Sextacampeones de Herrera.

 

 

Ya en el Barça, Ansu empezó a jugar en el Alevín A jugando en punta y aunque era un año menor que sus compañeros, pronto se convirtió en una de las figuras del equipo. Formó una dupla letal con Take Kubo. En aquella liga, Ansu marcó 56 goles y Take 73. Ambos compartieron generación con el central Eric Garcia y con el hijo de Guillermo Amor.

De la mano de la generación del 2001, aunque Ansu nació en 2002, el Barça conquistó el prestigioso torneo MIC derrotando en la final al Madrid entrenado por Guti y se impusieron también en el mediático torneo de alevines de la Liga, que ese año se disputó en Granada. De nuevo Ansu y Take fueron las estrellas de un equipo que ganó al Valencia en la final. El más pequeño de todos fue el pichichi del torneo con siete goles, uno de ellos en la final.

 

 

Su progresión se vio frenada varias veces. Primero por la sanción de la FIFA, después por un asunto burocrático, ya que no le dejaban jugar con el Juvenil B por ser menor de quince años y especialmente por una grave lesión que sufrió en un derbi ante el Espanyol, una fractura de tibia y peroné que lo tuvo muchos meses sin jugar. Pero siempre se sobrepuso a las dificultades y en el Juvenil explotó definitivamente. Hasta entonces jugaba casi siempre como delantero centro, pero José Mari Bakero se reunió con la familia y les dijo que probarían como extremo izquierdo.

Tras su debut, ni las lesiones han podido parar la evolución de un jugador que ya sostiene sobre sus espaldas las esperanzas de la afición de volver al FC Barcelona luchando por todos los títulos, algo que ahora mismo parece muy lejos. ¿Podrán Xavi y Ansu Fati revertir la situación?

 

 


Fernando Moreno