spot_img

10 extranjeros del Superdépor de los 90 que no recuerdas

 

Muchos han sido los futbolistas nacidos fuera de España que han vestido la camiseta del club gallego, aunque los que más huella dejaron fueron los que formaron parte de las plantillas del SuperDépor, en especial durante los años 90. Prueba de ello es que aún hoy en día en el top 10 de extranjeros con más participaciones en el club gallego encontramos hasta un total de 8 jugadores que ficharon precisamente durante aquella década: Mauro Silva (458), Donato (392), Scaloni (301), Naybet (284), Djukic (253), Djalminha (186), Makaay (181) o Songo’o (180).

Lógicamente, a pesar de aquellos grandes aciertos de la directiva liderada por Augusto César Lendoiro, también hubo espacio para catastróficos fichajes. A continuación recordamos a 10 extranjeros del Superdépor de los años 90 olvidados con el paso del tiempo por su escaso bagaje. Evidentemente, en esta lista no aparecen nombres como el del brasileño Renaldo, del que se sigue recordando perfectamente su nombre y escasos momentos de gloria con la camiseta del Dépor.

 

 

Dinho

El 7 de mayo de 1992 quedaban cinco encuentros para la conclusión de la temporada y el equipo blanquiazul, que había cambiado al técnico Marco Antonio Boronat por Arsenio Iglesias, pocas semanas antes, luchaba por escapar de los puestos de descenso y promoción. Llegado procedente del Sport Club do Recife, este brasileño se definió en su puesta de largo como un centrocampista técnico y distribuidor. Sus dotes no le sirvieron de mucho, jugó 2 partidos, aunque ambos como titular.

 

 

Branko Milovanović

Formado en la cantera del OFK Belgrado, con 22 años, el yugoslavo llegaba a Riazor por petición expresa de John Benjamin Toshack. Jugó 12 partidos el primer año, y el segundo ni se le hizo ficha. Se retiró con solo 31 años.

 

Atanas Kirov

Aterrizó en La Coruña en 1991, pero no disputó ni un solo partido de Liga. Se fue cedido al Málaga, donde en Segunda A sí que consiguió tener participación. Perteneció al Deportivo dos años más, pero se los pasó jugando en clubes búlgaros.

 

Nuno

El portugués se hizo pasar por un jugador problemático y fingió estar borracho delante del entonces presidente del Vitoria de Guimarães para forzar su salida. Representado por Jorge Mendes, el Vitoria le había prometido que si llegaba una oferta por un millón de dólares, le dejaría salir. El mánager de Cristiano Ronaldo y compañía logró ese acuerdo con el Dépor en 1996, cuándo el club gallego ya tenía cinco porteros en plantilla. El momento más hilarante de su paso por A Coruña fue cuándo nadie daba con su paradero. En realidad, estaba alojado de incógnito en el hotel Riazor, y se entrenaba por su cuenta en la playa para mantenerse en forma.

 

Eduardo Gustavo Loureiro

Simplemente conocido como Gustavo, nació en Montevideo (Uruguay), y llegó al Deportivo procedente del Celta de Vigo para la temporada 1989-1990. En su año de debut participó en 28 partidos en Segunda División A, aunque al año siguiente, en el que los coruñeses ascienden a la máxima categoría, permaneció inédito. La temporada 91/92 jugó siete partidos con el Deportivo, en Primera División, antes de irse.

 

 

«Manteca» Martínez

Uno de los ídolos de la afición de Boca Juniors, presentado por el presidente deportivista como «un grandísimo goleador». Se pagó 3,3 millones de dólares por él, llegó con 28 años y solo jugó 3 partidos.

 

Gerardo Seoane

En 1998 este suizo se trasladó a España y pasó varios años en la tierra gallega de sus padres, fichando por el Deportivo La Coruña. Allí jugó dos veces en la Copa y el resto solo para el Fabril, y en 2001 fichó cedido por seis meses en el AC Bellinzona. Seoane volvió entonces al Deportivo, para no pudo completar siquiera un partido con el primer equipo.

 

Petr Kouba

Llegó como una de las revelaciones de la Eurocopa de 1996, en la que su selección alcanzó el subcampeonato. Solo participó en 4 partidos oficiales.

 

Hugo Carreira

Central portugués que fichó en 1998 para empezar en el Fabril, y nunca llegó a debutar con el primer equipo en partido oficial durante sus tres temporadas en A Coruña.

 

Mauro Scaloni

A finales de agosto de 1998, el Deportivo había anunciado un principio de acuerdo para incorporar a los hermanos Scaloni. La operación terminó concretándose en diciembre, y por los dos hermanos, el club gallego pagó 2,7 millones de dólares. Estaba claro que Lionel llegaba para desempeñarse en el equipo que dirigía José Manuel Corral y que pujaba por eludir el descenso. También estaba claro que no había lugar para Mauro en un plantel que contaba con 18 futbolistas extranjeros de ocho países. Por ello, su destino fue el Deportivo Fabril, el equipo filial del Depor, que militaba en la Segunda B. Mauro permaneció nueve años en el Fabril, un hecho bastante atípico, puesto que los planteles de los conjuntos que funcionan como filial suelen nutrirse de jugadores jóvenes que dan sus últimos pasos previos antes de saltar al elenco principal. Para él, esa chance nunca llegó. Los Scaloni habían llegado juntos a La Coruña. Y juntos abandonaron la ciudad. A mediados de 2006 y pese a que todavía le quedaba un año de contrato, Mauro se desvinculó del club gallego. También lo hizo su hermano, quien había disputado el Mundial de Alemania con el seleccionado conducido por José Pekerman