El «Ruso» Prátola, el inolvidable luchador de Estudiantes de la Plata

 

Edgardo Fabián «El Ruso» Prátola, nos dejó el 27 de abril de 2002 a los 32 años, víctima de un cáncer de colon contra el que luchó durante tres meses. El jugador de Estudiantes será siempre recordado por su carácter aguerrido, decidido y sólido sobre el terreno de juego, pero también por su nobleza, todo un símbolo imborrable de la escuela de Osvaldo Zubeldía.

 

 

El último encuentro disputado por este fanático del «Pincha» tuvo lugar el 11 de marzo de 2001, cuando Estudiantes venció a Gimnasia, el clásico rival, por 2 a 1. El «Ruso», semanas atrás, ya había perdido bastante peso y su presencia estuvo en duda hasta minutos antes. Pero él mismo pidió jugar, con la triste convicción de que sería la última vez.

 

 

Su carrera futbolística se inició en el equipo platense debutando la temporada 1988-1989, siendo un jugador clave en el ascenso a Primera División el 1995; continuó en León, de México; estuvo en préstamo en Unión, de Santa Fe, y culminó en su querido Estudiantes, en donde jugó 234 partidos y anotó siete goles.

Interminables sesiones de quimioterapia y diversas operaciones, pero nunca se dejó vencer. El 26 de marzo del año último fue operado en el Instituto de Medicina Central de La Plata, cinco meses más tarde, empezó a trotar con la ilusión de… Sí, de volver a vestirse de zaguero. Fue en el country de Estudiantes, en City Bell. Y cerca estuvo de sumarse al cuerpo técnico de Néstor Craviotto, pero la negativa médica fue más fuerte.

Los hinchas de Gimnasia, el rival de siempre, le pedían en la calle que volviera. Lo aplaudieron todos aquella noche del 22 de enero último, cuando Estudiantes le ganó a Gimnasia por 3 a 0, en un amistoso en Mar del Plata, y el delantero Mauricio Piersimone lo llevó en andas. Fue la última gran alegría de Prátola. “Uno se pregunta, ¿existe Dios? A mí me pusieron una piedra en el camino y me dijeron: arréglatela”, se lamentaba «El Ruso», un verdadero luchador hasta el último suspiro.