miércoles, diciembre 7, 2022

«Ronaldo V-Football», el videojuego de «O Fenômeno»

 

«Ronaldo V-Football», publicado por Infogrames el año 2000, fue un videojuego dedicado a la figura de Ronaldo Nazário que intentó trasladar el carisma de la máxima estrella de la “canarinha” a los circuitos de PlayStation y Game Boy Color. Considerado de manera casi unánime como uno de los mejores delanteros de la historia, Ronaldo debía tener su réplica virtual en forma de videojuego, como tantos otros antes que él. Así, el juego desarrollado por Power and Magic estuvo listo para mayo de 2000, fecha durante la cual el ariete brasileño se encontraba recuperándose de una de las graves lesiones que sufrió mientras era jugador del Inter de Milán.

 

 

La versión para PlayStation de “Ronaldo V-Football” presenta un total de cinco modalidades de juego diferentes, centradas en el fútbol de selecciones, a elegir desde un menú principal aderezado a ritmo de samba. Podemos encontrar desde el partido de exhibición hasta la Copa V-Football, junto a ligas y torneos personalizados o formatos más originales, como la Copa Arcade o el modo Eliminatoria.

La disposición de la Copa Arcade recuerda a la de videojuegos clásicos: cuatro rondas, cuatro partidos y solo tres continuaciones posibles. Un objetivo mucho más directo que el ofrecido por el modo Eliminatoria, o Resistencia, en el que lo importante es ir venciendo a las selecciones rivales de cada grupo, una por una, durante cinco fases. Las Competiciones, por su parte, posibilitan disputar o crear ligas y torneos por continentes.

 

 

Aunque todos los modos sirven para desbloquear equipos secretos, la Copa V-Football es, sin duda, el más importante. Construido a imagen y semejanza de los mundiales reales, el jugador debe llevar a su selección favorita a lo más alto, desde la fase de grupos hasta la final, pasando por las distintas eliminatorias.
Si bien el juego reúne a un gran número de selecciones por cada continente, algunas de ellas con las licencias de los nombres reales de los futbolistas, el protagonismo recae en Brasil. De entre sus jugadores, tales como Rivaldo, Roberto Carlos o Ronaldinho, es Ronaldo el que cuenta con un modelado más cercano a la realidad y con algunos comentarios exclusivos.

En el plano gráfico, y además del notable parecido facial de “O Fenômeno”, el juego luce efectos como la niebla, el humo de las bengalas o la lluvia de forma solvente, con una física del esférico y de las redes de las porterías acertadas. Los movimientos de los futbolistas son muy variados y algunos, como las entradas duras o las chilenas, lucen espectaculares. Tras cada gol, las repeticiones pertinentes nos muestran las jugadas al más puro estilo televisivo desde diferentes ángulos, aunque pueden ralentizarse en ocasiones. El sonido, por su parte, se apoya en la música de los menús, las líneas de diálogo de los comentaristas y los cánticos de la afición para ofrecer una ambientación acorde con el espectáculo del terreno de juego.

 

 

Gracias a todo ello, pero también a un control satisfactorio, la jugabilidad de “Ronaldo V-Football”, sin llegar a la calidad de otros títulos de su época, deja buenas sensaciones. Hay lugar para la variedad en las situaciones que ocurren durante los partidos y distintas posibilidades tácticas, dispuestas en un menú, de diseño similar al de “ISS Pro Evolution”, que nos permite cambiar la formación, la alineación y el estilo de juego, más orientado a atacar o más centrado en defender, del equipo.

 

 

En lo que respecta a la versión del juego para Game Boy Color, que corrió a cargo de los barceloneses Bit Managers, hay que constatar algunas diferencias, siendo la inclusión de clubes la más relevante. A pesar de que estos equipos no cuentan con sus nombres reales, es posible cambiarlos para adecuarlos a la realidad. El nombre de los torneos, más simplificados, puede también editarse.

A nivel jugable resulta, como es lógico, más parco en opciones y posibilidades que su homónimo de PlayStation. Sus principales defectos se encuentran en la ausencia casi total de sonido durante los encuentros y en la facilidad para anotar desde los extremos de las áreas con remates cruzados al palo largo. Aun así, aprovecha la paleta de colores de la portátil para ofrecer partidos vistosos y de ritmo fluido.

 

 

Con todo, “Ronaldo V-Football” da como resultado una experiencia recomendable para los amantes de los juegos de fútbol, menos conocida quizá que los grandes nombres del género, pero que puede merecer la pena.

 

 


David Pedrós