Diego Armando Maradona y la Copa América: el amor imposible

 

Maradona comparte una gran decepción deportiva con Pelé: los reyes del fútbol planetario, de prodigiosas gestas mundialistas, nunca lograron elevar al cielo el máximo trofeo de su continente, la Copa América. En el caso del argentino, sus 21 años como futbolista senior en activo (1976-1997) abarcaron nada menos que ocho ediciones del torneo, aunque por circunstancias solo pudiera actuar en tres, cosechando más sinsabores que alegrías.

Este es el repaso de todas las ediciones de Copa América de la ‘era Pelusa’. Como veremos, las circunstancias tampoco le favorecieron.

– 1979 (sin sede): Argentina cayó en la primera fase de esta Copa donde no había país organizador. En esa época, aún se disputaba al estilo de las competiciones internacionales de clubes, es decir a lo largo de varios meses y con locales y visitantes. Aquella abarcó de julio a diciembre. Campeón: Paraguay.

Este 1979, a la Albiceleste le tocó un grupo de primera fase muy complicado, que también incluía a Brasil (…) y a Bolivia, que parecía floja pero jugaba como local en La Paz, esto es aliado con el mal de altura a más de tres kilómetros sobre el nivel del mar. Cuatro partidos en total, que otorgaban un solo billete para semifinales.

 

 

El genio solo participó en dos encuentros, y tanto él como su escuadra se vieron perjudicados por la juventud de la nueva estrella: a la vez, estaba preparando el Mundial Juvenil de Japón, a disputarse en agosto-septiembre del mismo año. Por eso, el seleccionador Menotti repartió su presencia entre los Sub-20 y los ‘mayores’.

Tras un sonoro bofetón inaugural en la capital boliviana (2-1), sin Dieguito, este actuó en la otra derrota en Maracaná (2-1), que casi condenaba a los rioplatenses. Y el ‘10’ (que aún llevaba el dorsal número 6) repitió en el triunfo en casa contra Bolivia (3-0), donde anotó su primer gol en la Copa. Después marchó a tierras niponas, se salió entre los de su quinta y ganó el Mundial de pibes, a la vez que la Selección mayor caía eliminada.

– 1983 (sin Maradona): Argentina tampoco pudo superar la primera fase. Fue la última edición sin sede fija, como la de 1979, y volvió a jugarse a lo largo de varios meses de la segunda mitad del año. Sin embargo, a Diego Armando, ya del Barça, le dejó cojo un tal Goikoetxea y ya no hubo pie a especular sobre si el club le habría dejado volar a jugar algún partido importante de estancias avanzadas.

– Argentina 1987: la Albiceleste, que organizaba el campeonato, quedó en cuarto lugar tras perder su semifinal y también el partido por el bronce. Campeón: Uruguay.

 

 

Probablemente fue la mayor desilusión del ‘Pibe de Oro’ en esta Copa, que recuperaba el formato ‘normal’ y tenía por sede su país. Conquistarla habría sido la guinda de su era más dorada, pues venía de enlazar la gloria máxima de México ‘86 con el doblete Scudetto-Coppa Italia 86-87 con el Napoli. Su gran problema fue que precisamente llegó con la lengua fuera al torneo, apenas dos semanas después de terminar la estresante temporada italiana.

Con todo y con eso, la Albiceleste y su propio capitán no estuvieron tan mal. De sus cuatro partidos en este torneo, la Selección local mereció ganar a Perú (y empató, 1-1), venció con justicia a Ecuador (3-0) y, ya en semifinales, como mínimo debió haber logrado tablas contra Uruguay (y perdió, 0-1). El choque por el tercer y cuarto puesto, disputado contra Colombia en mitad de una espesísima niebla, ya fue el clásico trámite incómodo para un decepcionado (derrota 1-2).

“Yo, físicamente, no estaba para jugar”, afirma el ‘Pibe de Oro’ en su autobiografía Yo soy el Diego. “Tenía tendinitis de aductores”, y el doctor de la Selección “me había dicho que, para recuperarme medianamente bien, tenía que hacer reposo absoluto durante dos semanas”, exactamente lo que duraba la Copa. Para más inri, se le cruzó una gripe que derivó en bronquitis. Fue de más a menos, pero a ratos brilló y marcó tres goles, uno de penalti y otro de impresionante tiro libre.

– Brasil 1989: Argentina queda en tercer lugar, en un torneo novedoso en el que solo había dos liguillas: la de primera fase (pasó como primera, pero sin brillo) y el grupo final (tercera de cuatro equipos). Campeón: Brasil.

Si en la edición de dos años antes decíamos que el ‘Pelusa’ declaró que no estaba para jugar (pero no le falló a la Selección), cómo definir su paso por la de 1989, en la que la Copa adquiría carácter bienal. Volviendo a sus palabras en la autobiografía Yo soy el Diego, “sabía, sinceramente, que no estaba ni para asomarme a la cancha”. Tanto, que “llegué a sentirme ridículo estando ahí”.

El crack exagera con semejante autocrítica, pero desde luego no fue su mejor versión. Venía de su más agotadora temporada de clubes, 50 choques oficiales con el Napoli, con el que ganó la Copa de la UEFA 88-89 y además terminó subcampeón en la Serie A y la Coppa Italia. Pero, sobre todo, la mayoría de ese medio centenar de choques los disputó lesionado de las más diversas partes del cuerpo. Por si fuera poco, sus obligaciones con el club le hicieron aterrizar en Brasil ¡dos días antes del debut!, sin conocer siquiera a algunos nuevos compañeros del combinado nacional.

Coincidió además con que varios compañeros del aún vigente campeón planetario también estaban muy tocados. Así que Argentina dio un nivel paupérrimo, sobre todo el ofensivo: dos goles en los siete partidos del torneo, ambos de Caniggia, ninguno de ellos en la liguilla final. Maradona apenas cumplió: no marcó, dio una asistencia de gol y, contra Uruguay, regaló un sensacional disparo desde el círculo central de Maracaná, que por desgracia se estrelló espectacularmente en el larguero.

Nadie lo podía saber, pero la de 1989 fue la última participación de Diego Armando en la Copa América.

 

 

Aún estaba en activo durante las siguientes cuatro ediciones, pero no pudo presentarse a ninguna:

– Chile 1991 (sin Maradona): Argentina fue campeón pese a estar privada de su líder. El ‘10’ meditaba dejar el balompié mientras se hallaba cumpliendo 15 meses de sanción global sin fútbol, producto del sonado positivo por cocaína que cerró amargamente su increíble aventura napolitana.

– Ecuador 1993 (sin Maradona): Argentina volvió a ganar la Copa América (hasta hoy, último título oficial de las vitrinas albicelestes). Y lo hizo de nuevo sin Diego, que había terminado muy mal su única temporada con el Sevilla. Él mismo era consciente de su declive y se autodescartó para el torneo, ahorrándole una impopular decisión al seleccionador Alfio Basile.

– Uruguay 1995 (sin Maradona): la Albiceleste cayó en cuartos de final a los penaltis, en el duelo de duelos contra Brasil. Pero el ‘Pelusa’ volvió a faltar, porque ahora se encontraba cumpliendo su segunda sanción de 15 meses. La razón fue el famoso positivo por efedrina que le obligó a dejar por la puerta falsa aquel Mundial de EEUU ‘94 para el que se había preparado como nunca.

– Bolivia 1997 (sin Maradona): Argentina volvió a doblar la rodilla en cuartos, tras caer 2-1 contra Perú. El ya muy veterano as, cercano a cumplir 37 años muy vividos, estaba casi retirado de facto, y no pisaba la Selección desde 1994. De hecho, después de esta Copa América apenas disputaría otros siete partidos oficiales con Boca Juniors antes de colgar las botas.

EN RESUMEN: Maradona compareció en tres ediciones de la Copa América (1979, 1987 y 1989), totalizando 12 partidos, 4 goles y 1 asistencia de gol. Logró un tercer puesto y un cuarto lugar.

 

 

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César Ferrero
vkm.is/maradona