Dener, el enésimo prodigio de Brasil que la muerte nos privó de disfrutar

 

Sí, Dener pudo poner en duda el reinado del joven Ronaldo en 1994 como mayor promesa de aquel entonces. Un jugador espectacular que sorteaba rivales con extrema velocidad al más puro estilo “Garrincha”. Dener Augusto fue sin duda uno de los mejores artistas del balón que dio Brasil durante la década de los 90, aunque una tragedia nos privó de disfrutar de sus mejores años de gloria.

Un centrocampista extremadamente rápido y hábil, considerado uno de los prodigios brasileños más prometedores de su generación, que tuvo que luchar también contra las lesiones, que le complicaron su corta carrera. También es considerado el último gran jugador en la historia de Portuguesa, donde fue conocido como el “Reizinho do Canindé”.

 

 

Dener, al igual que muchos niños brasileños, tuvo una infancia difícil viéndose obligado a trabajar, aunque nunca renunció a su sueño de triunfar en el mundo del fútbol. Después de una mala experiencia en el São Paulo, a los 17 años logró recuperar su mejor fútbol con la Portuguesa. Su calidad en la media punta le llevó a ser nombrado como el mejor jugador de la Copa São Paulo Junior que conquistó su equipo. Su espectacular rendimiento y su estilo de escuela Ginga le permitieron subir al primer equipo, donde comenzó a llamar la atención de todo Brasil con sus endiablados regates. En la Portuguesa permaneció tres temporadas, donde marcó 38 goles en 101 partidos.

Su debut con la selección brasileña absoluta le llegó a sus recién cumplidos 20 años de manos del seleccionador Paulo Roberto Falcão, un 27 de marzo de 1991 contra la selección de Argentina. El 28 de mayo repitió contra la selección de Bulgaria, con Hristo Stoichkov como superestrella.

 

 

En 1993 dio el salto al Gremio, donde logró el primer título de su carrera en categoría absoluta: el campeonato Gaucho. En 1994 se marchó al Vasco da Gama, uno de los clubes más grandes de Brasil, y cuando iba camino de ganar el campeonato Carioca y todos le daban como fijo para que Zagallo le incluyera entre los 23 elegidos para jugar el Mundial de 1994 la tragedia se cruzó en su camino.

 

 

A pesar de jugar en aquella época en Vasco, Dener seguía perteneciendo a la Portuguesa. Por ello, el fin de semana del 16-17 de abril viajó a São Paulo para reunirse con los dirigentes de este club para negociar su pase a Europa, concretamente al Stuttgart alemán. Sin embargo, cuando Dener volvía de São Paulo sufrió un terrible accidente que acabó con su vida. El conductor del coche se durmió al volante y Dener, que iba de copiloto, falleció ahogado por el cinturón de seguridad después de una fuerte colisión.