viernes, diciembre 2, 2022

Alessandro Del Piero en el Real Madrid, historia del no fichaje

 

La temporada 1996–1997, Alessandro Del Piero fue tentado por el mismísimo presidente del Real Madrid de por aquel entonces, Lorenzo Sanz. Así lo confirmó la exestrella de la Juventus y de la selección italiana en una entrevista posterior, «¿yo en el Real Madrid? Capello dijo que no. Para mí el Real Madrid era ‘el equipo’, como la selección de Brasil o los Lakers».

 

 

El interés del presidente blanco nunca llegó en forma de oferta encima de la mesa de la Vecchia Signora, por la negativa del entrenador de por aquel entonces, Fabio Capello. Alessandro Del Piero a pesar de no haber vestido nunca de blanco, sí pudo conseguir que el público del Santiago Bernabéu lo ovacionara. Con la cabeza puesta en Moscú para sentenciar el pase a los octavos de final de la Champions, el 5 de noviembre de 2008 la Juventus de Turín sacó un hueco para rescatar una de sus gloriosas noches europeas: el 0-2 en el Bernabéu que acabó en ovación para Alessandro Del Piero. «La noche en que el Bernabéu se puso de pie para ovacionarme fue una de las noches más emocionantes que he vivido. Los fanáticos del Real Madrid son cálidos, siempre muy buenos conmigo. Nunca he estado lo bastante cerca de unirme a ellos, aunque en ciertos momentos pudo haber sido posible mi marcha de la Juventus. Tengo respeto infinito por el Bernabéu, tiene un entorno único, al igual que Old Trafford».

 

 

Apenas le quedaban unos días para cumplir los 34, y aquella noche no solo no demostró que la clase no envejece, sino que aún estaba para grandes conquistas. El equipo de Bernd Schuster acabó a su merced.  Dos tantos hizo con su sello personal. Primero, en un magistral lanzamiento de falta; luego, en un avance potente que culminó con un zurdazo desde la frontal del área. El partido acabó con sus goles.

Minutos antes, en el 90, Claudio Ranieri tomó la decisión de sustituir a Del Piero. La anécdota pasó entonces a hecho histórico, puesto que gran parte del Bernabéu se puso en pie para despedirle. El italiano, sorprendido, devolvió los aplausos. El mito transalpino puede presumir de ello junto a Andrés Iniesta, Ronaldinho o Maradona, que también vivieron esa suerte.