Los orígenes de Alexis Sánchez antes de su salto a Europa

 

Alexis Sánchez tuvo que pasar por multitud de obstáculos antes de convertirse en ‘El Niño Maravilla’ que maravilló al fútbol chileno. Una historia de vida con mucha lucha y ejemplar de una persona que ha vivido en la pobreza y que ha podido superarse sin olvidar sus raíces.

“Hubo un tiempo en el que no tenía zapatillas de fútbol y mi mamá no tenía dinero para comprarme un par. Rogaba por un par de zapatillas nuevas, pero desafortunadamente mi mamá no podía pagarlos. En ese tiempo yo era el jugador más importante del Arauco, el equipo de la Municipalidad” relató el jugador en una entrevista.

Alexis creció en la ciudad de Tocopilla, en el norte de Chile, donde tuvo que enfrentarse, tal como lo narró en varias entrevistas, a la cruda pobreza. Hijo de Martina, madre soltera, Alexis nació y vivió en la calle Orella junto a sus tres hermanos, Humberto, Marjorie y Tamara. Su casa era una construcción de adobe y palos, que apenas se sostenía en pie.

 

 

Su madre dedicaba las horas del día a trabajar como empleada doméstica, limpiadora de pescado o en cualquier trabajo que surgiese para poder sacar adelante a sus hijos. Mientras, Alexis pateaba pelotas de trapo o de goma junto a otros niños en las calles de su pueblo. Entre el carbón y el polvo generado por las centrales termoeléctricas instaladas en la ciudad.

En Tocopilla, una ciudad minera del norte Chile, la gran parte de sus habitantes recuerdan con mucho cariño al ya consagrado futbolista que a pesar de su fama nunca olvidó sus raíces. Su profesor de educación física y entrenador, Juan Segovia, se acuerda perfectamente de Alexis y sus habilidades y condiciones innatas para el fútbol: “Acá en Tocopilla, Alexis se dio a conocer inmediatamente. Quien lo veía se daba cuenta de que era un fuera de serie. Todos los clubes lo querían tener”. Segovia sabía que la oportunidad del actual atacante delantero del Arsenal era una en muy pocas, ya que lamentablemente, miles de jóvenes se quedaron en el camino por consumo de drogas y en la vida rutinaria de Tocopilla. Y a su vez, reconoció el gran trabajo de Martina, la mamá de Alexis. “Gracias a Dios no vivió en un ambiente muy vulnerable porque la madre se preocupó mucho de sus niños”.

En 1999 con 10 años de edad, se trasladó a la ciudad de Rancagua en compañía de su familiar Ramón Soto, para luego integrarse a una escuela filial del Universidad Católica, bajo la tutela de René Valenzuela.

 

 

En el año 2001 se trasladó a la ciudad de Santiago de Chile para postular a las divisiones inferiores del club. Posteriormente dejó la ciudad luego de dos semanas de estadía, y regresó a Tocopilla.

Se integró al club amateur «Arauco» a participar en torneos infantiles, alternando en competiciones varias. A sus 15 años de edad, mientras jugaba en su barrio con amigos, fue descubierto por el alcalde de Tocopilla, a quien impresionó con su buen juego, y quien le regaló su primer par de zapatos de fútbol. No fue hasta poco después cuando destacó en un campeonato a nivel regional, representando a su ciudad natal, Tocopilla, convirtiendo ocho goles en un partido.

Durante su participación en diversos torneos, gestionó su ingreso a las divisiones inferiores de Deportes Antofagasta. El formador de jugadores, Quemel Farías lo invita participar por el seleccionado de la ciudad de Taltal en conjunto de su academia de fútbol. Durante el transcurso de su tutela fue enviado a pruebas para el club Colo-Colo, no pudiendo ingresar debido a un esguince en su pie. Posteriormente, viaja a El Rincón de San Juan con el combinado de Taltal para participar en un torneo.

 

 

En el año 2003, es recomendado desde Calama al profesor Roberto Spicto, para evaluarlo en las categorías sub-15. El año 2004 pasó a formar parte de la Escuela de Fútbol de Cobreloa, filial Tocopilla. En febrero de aquel año, durante un partido ante la filial de Calama (Sub-14), fue observado por los técnicos de Cobreloa, quienes detectaron su gran talento. En un nuevo encuentro al mes siguiente, Alexis los dejaría asombrados, ingresando así a las divisiones inferiores del cuadro “Naranja”.

De regreso, el entonces entrenador del primer equipo, Nelson Acosta, lo vio jugar en Santiago de Chile con los cadetes y de inmediato solicitó su ingreso a la División Adulta. ​Sánchez partió a la ciudad de Calama, situada a 150 km de su hogar, en medio del Desierto de Atacama. Mismo lugar donde empezó a cursar la enseñanza secundaria, en el colegio Padre Hurtado.

 

 

Tras esfuerzos por demostrar su gran talento con la pelota, el 12 de febrero de 2005 se hizo realidad lo que inicialmente había comenzado como un sueño: empezó su carrera profesional en Cobreloa. En dicha oportunidad, el equipo venció 5-4 a Deportes Temuco en la quinta fecha del Torneo de Apertura.

Gracias a Claudio Borghi, exentrenador de la selección de Chile, durante el segundo semestre ‘La Ardilla’ se fue, en calidad de préstamo, a Colo-Colo. Allí ofreció sus servicios hasta 2008 conquistando los Torneos Clausura 2006 y Apertura 2007. El nombre ‘Alexis Sánchez’ comenzó a sonar cada vez más fuerte entre los clubes chilenos y de otros equipos internacionales.

 

 

Después de su paso por Colo-Colo, Alexis (mucho más maduro en lo personal y deportivo) decidió que era el momento de partir al extranjero. Después de algunas negociaciones, llegó al club argentino River Plate dirigido por Diego ‘Cholo’ Simeone, donde el extremo chileno tendría una activa participación. Tras un año allí conquistó el Clausura 2008. Luego, el Udinese lo llamó para que, al fin, se integrara en su plantilla. Por esas fechas Alexis Sánchez había logrado ser tercero en el Mundial Sub-20 de Canadá y era titular de la ‘Roja’, que por aquel entonces dirigía el argentino Marcelo Bielsa. El resto es historia.

 

 


Valerio Martínez