Las camisetas Meyba del Las Vegas Lights FC 2022

La marca deportiva Meyba, con origen en la Barcelona de los años 40, está de vuelta en los terrenos de juego desde la temporada 2020-2021 cuándo vistió al FC Twente de la Eredevisie. Ahora en pleno 2022 vuelve a la carga convirtiéndose en el patrocinador técnico de Las Vegas Lights Football Club de la USL Championship de Estados Unidos.

Entrevista con Neal Heard, director creativo de Meyba

Meyba, para los aficionados al fútbol retro, siempre será sinónimo de nostalgia y amor por sus inolvidables uniformes de los años 80 y 90. Pero lo que muchos desconocen es que desde la pasada temporada 2020-2021, de manos de Premium Inc., Meyba ha regresado al patrocinio técnico de clubes de fútbol.

La historia de la marca deportiva Meyba

La relación de marca deportiva Meyba con los mejores años del «Dream Team» del FC Barcelona de Johan Cruyff es una verdadera historia de amor que aún perdura hoy día. Pero su influencia fue mucho más allá de la ciudad de Barcelona, donde también vistió al RCD Espanyol, y fue el patrocinador técnico de infinidad de clubes de LaLiga e incluso de clubes de fuera de España. Repasamos el pasado, presente y renacimiento de esta mítica marca que sigue robando el corazón a los más nostálgicos y nos ilusiona con su gran vuelta a la actualidad.

Cuándo el Cerro Porteño vistió la marca barcelonesa Meyba

Para la temporada 1987-1988 con Valdir Espinosa como técnico del «Ciclón», el presidente de ese entonces, Magno Ferreira Falcón, trajo directamente de España las primeras 30 equipaciones del FC Barcelona de la marca Meyba, para sustituir las anteriores camisetas de la marca Veco.

¿Y si Meyba volviera a equipar al FC Barcelona?

Mientras la sombra de Puma planea en el Camp Nou, para sustituir a Nike como proveedor y patrocinador técnico del FC Barcelona, los fans de la época Meyba imaginan como luciría la camiseta blaugrana si volviera a vestir esta mítica marca de origen barcelonés.

Romario cua de vaca al Real Madrid

[Relato] 8 de enero de 1994

Las vacaciones de Navidad siempre se hacían cortas, pero las de aquel año se me hicieron eternas por un presentimiento que tenía y una inquietud que no me podía sacar de la cabeza.