Jugadores extranjeros del Athletic de Bilbao a lo largo de su historia

 

La incorporación al filial del Athletic de Bilbao del maliense Youssouf Diarra el año 2017, previo paso formativo por el fútbol catalán y el Ardoi juvenil, y madurando en etapa amateur en el Txantrea (equipo con convenio con el Athletic de Bilbao) y el CD Baskonia (segundo filial de “los leones” desde 1997), reabrió el debate sobre los límites de la popular filosofía del Athletic de Bilbao.

Su fichaje por el CD Baskonia en 2017 ya enfrentó a gran parte de la afición con la directiva del Athletic, al tratarse de un jugador nacido en Mali y residente en Pamplona desde los 17 años. Además llegó a prueba con Ibrahima Dieng, de origen senegalés, que disputó previamente una veintena de partidos con el SD Amorebieta, aunque finalmente fue rechazado por el equipo de “scouting” del conjunto vizcaíno.

 

 

¿Cuál es realmente la filosofía del Athletic de Bilbao?

Antes de entrar en materia vamos a recordar primero en que consiste esta filosofía mediante la definición que el propio club vasco nos ofrece en su página web: “Se basa en el principio que determina que pueden jugar en el Athletic los jugadores que se han hecho en la propia cantera y los formados en clubes de Euskal Herria, que engloba a las siguientes demarcaciones territoriales: Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Nafarroa, Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Behera, así como, por supuesto, los jugadores y jugadoras que hayan nacido en alguna de ellas”.

 

 

El origen de su famosa filosofía se remonta a finales de 1911

En el Athletic de Bilbao desde su fundación oficial en 1898 hasta 1911 jugaron casi medio centenar de extranjeros, la mayoría de origen británico, y es que no olvidemos que gran parte de sus fundadores procedían de Gran Bretaña.

De entre todos estos jugadores extranjeros, el más destacado sin ningún tipo de vínculo con el País Vasco, ni siquiera con España o Francia, fue el británico Andrew Veitch. Este llegó a la ciudad vizcaína en 1910 para disputar la Copa de España de ese año junto a sus compatriotas Graham, Cameron, y Burns, después de que el directivo del Athletic enviado a Inglaterra, Teodor Seebold, recibiera la negativa de Frederick Pentland de formar parte del equipo. Este grupo de jugadores ingleses contribuyó de gran manera a la consecución de la Copa de 1910, aunque solo Veitch siguió en las filas de los leones.

La siguiente temporada 1910-1911, Veitch fue acompañado por otro elenco de compatriotas, en esta ocasión formado por solos dos miembros: Sloop y Martin, que a pesar de jugar el primer choque, ante el Fortuna de Vigo tuvieron que retirarse del torneo por una denuncia de la Real Sociedad, ya que el reglamento imponía que los extranjeros debían haber vivido al menos 6 meses en España para poder competir en sus competiciones. A pesar de su marcha, el Athletic volvió a conquistar la Copa, y Veitch fue un jugador clave en los esquemas bilbaínos marcando en los tres partidos que disputaron y la final, ante el RCD Espanyol de Barcelona.

Fue entonces cuando el Athletic de Bilbao decidió por primera vez que solamente competiría con jugadores de casa. El británico Veitch fue rescindido pese a haber contribuido a la consecución de 2 Copas de España, aunque se le permitió jugar un amistoso el 17 de abril de ese mismo año, junto a Sloop, ante el Civil Service, perdiendo por cero goles a dos. Veitch, fruto de un acto que hoy en día sería considerado racista, se desvincularía por completo del Athletic de Bilbao y ficharía posteriormente por el Stockton FC, en el que competiría de forma regular durante 3 años, llegando a ganar la final de la FA Amateur Cup en 1912 ante el Eston United. Veitch se convirtió en el primer futbolista de la historia en ganar 3 copas de forma consecutiva en dos países distintos.

 

 

Fichajes que han puesto al límite la filosofía del Athletic

En los primeros años de aplicación de esta férrea filosofía, difícil de ver hoy en día en otras partes del mundo, se aplica de manera muy estricta, mucho más que con el paso de los años, de manera que solamente los nacidos en el País Vasco y en Navarra podían jugar en el Athletic. Un ejemplo de ello es que en 1957, el club renunció a fichar a Chus Pereda porque nació en Burgos, aunque se criara en Bilbao, al igual que ocurrió poco después con Miguel Jones, que vivía en Euskadi desde los cinco años, pero nació en Guinea Ecuatorial. Posteriormente la norma se iría relajando y llegarían los fichajes del soriano Petreñas o los cántabros Oceja y Mario Bermejo o incluso el del catalán Saborit Teixidor, que se mudó de pequeño a Vitoria con su familia.

A continuación repasamos los casos más destacados de jugadores que ficharon por el Athletic de Bilbao habiendo nacido lejos del País Vasco y España, aunque manteniendo vínculos directos con las normas que se dictan en la filosofía del Athletic de Bilbao:

 

Cristian Ganea (Rumanía)

El lateral izquierdo siendo un niño se trasladó con su familia a Basauri y allí vivió su adolescencia. Jugó en distintos equipos de fútbol de la provincia, hizo las pruebas con el Athletic, y posteriormente el 28 de mayo de 2018 fue presentado como nuevo jugador del equipo bilbaíno. El 28 de noviembre debutó con el Athletic Club, y en San Mamés, en la victoria por 4 a 0 ante la SD Huesca. También jugó en la selección de Euskadi de categorías inferiores.

 

 

Vicente Biurrun (Brasil)

Portero de la primera plantilla rojiblanca entre 1986 y 1990, nació en la ciudad brasileña de São Paulo, donde vivían sus padres por cuestiones laborales. Apenas estuvo cuatro años en Brasil y sus padres regresaron a Gipuzkoa, su provincia de referencia. Biurrun inició su carrera en la Real para después fichar por el CA Osasuna y de allí llegar al Athletic.

 

 

Bixente Lizarazu (Francia)

Bixente llegó a Bilbao procedente del Girondins de Burdeos. El campeón del mundo con Francia era natural de Donibane Lohizune (Saint-Jean-de-Luz en francés), que forma parte del territorio vasco-francés. En su contratación no hubo dudas filosóficas y se valoró su condición de vasco. Tuvo una corta carrera en Bilbao y pocos meses más tarde fichó por el Bayern de Múnich.

 

 

Fernando Amorebieta (Venezuela)

Nacido en Cantaura, Anzoátegui, Venezuela, un 29 de marzo de 1985, Fernando en 1995 comenzó a jugar en el colegio vizcaíno de San Miguel de Yurreta hasta que ingresó en Lezama, la cantera del Athletic Club. Con diecisiete años Jupp Heynckes decidió que pasara a entrenar con el primer equipo, aunque siguió jugando con el juvenil A. Con José Luis Mendilibar continuó entrenando con el primer equipo, pero fue Javier Clemente quien le dio la oportunidad de debutar con el Athletic en Primera División.

 

 

Aymeric Laporte (Francia)

Se formó jugando en el equipo de su ciudad de origen, el Sporting Union Agen. Con 12 años se desplazó a Miramont-de-Guyenne a realizar “deporte-estudio”, estudiaba allí durante la semana y regresaba a Agen el fin de semana. Se incorporó al Athletic Club en 2009 tras llamar la atención en un torneo amistoso celebrado en Bilbao, en el mes de febrero, defendiendo los colores de la selección de Aquitania. La temporada 2009-2010 al no tener 16 años —edad mínima para jugar fuera del país natal— jugó cedido para el Aviron Bayona francés —club convenido—, aunque entrenaba habitualmente en el cadete A del Athletic Club.

En 2010 se unió a los juveniles del Athletic Club. En febrero de 2011, tras haber disputado un amistoso con el primer equipo,10​ firmó su primer contrato profesional siendo juvenil.​ La temporada 2011/12 la disputó en el segundo filial vasco, el CD Basconia.

Tras iniciar la temporada 2012-13 en el Bilbao Athletic, el 28 de noviembre debutó con el primer equipo entrenado por Marcelo Bielsa en un partido de Liga Europa ante el Hapoel Kiryat Shmona.

 

 

Javier Iturriaga (México)

Centrocampista que únicamente estuvo una temporada en el primer equipo (2006-07) y luego firmó por el Salamanca antes de colgar las botas en el Getxo. Iturriaga, hijo de guipuzcoanos, nació en México y residió en el país americano hasta los 13 años, que es cuando se fue a estudiar a Reino Unido. Estuvo un año en la isla y se trasladó con su familia a Bilbao. Despuntó en uno de los clubes de cantera de la provincia y terminó firmando por el Athletic para integrarse en uno de sus equipos de la última escalera formativa.