Balón de Oro 1988

El Balón de Oro 1988 fue entregado por France Football en una celebración que tuvo lugar el 26 de diciembre de aquel año, y su ganador fue el internacional neerlandés Marco van Basten. El delantero centro compartió podio con sus compañeros de selección Ruud Gullit y Frank Rijkaard, que también militaban en el AC Milan. 

Cuando Ruud Gullit jugó en el Newcastle

Sí, Ruud Gullit vistió la camiseta del Newcastle en un partido disputado el 24 de julio de 1999 ante el Reading en el Madejski Stadium. Las Urracas viajaron a Berkshire para ayudar a inaugurar el nuevo estadio de los Royals, pero fue el holandés quien acaparó los titulares cuando se incluyó entre los suplentes y luego debutó tras el descanso con su equipo perdiendo 2-0.

El AC Milan de Arrigo Sacchi

Arrigo Sacchi y su AC Milan, más allá de los títulos obtenidos y sus grandes estrellas, fueron estandarte de auténtico fútbol de alta escuela que desarrolló conceptos tácticos que revolucionaron para siempre el deporte rey. Metodologías meticulosamente planificadas que rompieron por primera vez el conservacionismo del tradicional Catenaccio en Italia. Algo totalmente temerario que nadie se había atrevido a proponer hasta aquel entonces, y que el visionario Silvio Berlusconi apadrinó sin dudarlo.

Johan Cruyff y Ruud Gullit, la dupla inesperada del Feyenoord

Johan Cruyff y Ruud Gullit defendieron juntos la camiseta del Feyenoord Rotterdam en la última temporada en activo del holandés volador, considerada históricamente la mayor traición de la historia de la Eredivisie. Juntos en el once inicial acabaron sumando 28 goles y un doblete histórico que devolvió al Feyenoord a la élite de la liga de los Países Bajos.

Sampdoria, la «vendetta» de Ruud Gullit se sirvió fría

Van Basten y Gullit empezaban a perder protagonismo en el AC Milan debido a las lesiones, participando cada uno de ellos en tan solo 15 partidos durante la temporada 1992-1993. Aunque el primero continuó en el equipo «rossonero», no volvió a jugar y su carrera terminó de la peor forma. Por su parte tanto Rijkaard como Gullit optaron por abandonar el club, y este último decidió dar un paso atrás al marcharse cedido a la Sampdoria.