La Zambia ganadora de la Copa África de 2012 y el accidente aéreo del 93

 

La Copa África del año 2012 queda para la historia como la única Copa África ganada por Zambia, y la historia que hay detrás de las “balas de cobre” es digna de ser conocida. La conexión entre 1993 y 2012 fue una de las claves de este éxito. Las casualidades y el misticismo que acompañaron a la selección en el 2012 la convirtieron en uno de los campeones más heroicos y sorprendentes que se recuerdan.

 

1993, el accidente que cambió el fútbol de Zambia

Tenemos que remontarnos al año 1993, específicamente al 27 de abril. El conjunto nacional se dirigía a Dakar para disputar el partido de clasificación para el Mundial de USA 94 contra Senegal, en un vuelo que hizo escala en Congo y en Gabón. Fue al despegar de esta segunda cuando un problema en los motores -ya detectado en la primera escala-, unido a un error del piloto acabaron con el accidente de la aeronave en la costa gabonesa y con el fallecimiento de todos los integrantes de la expedición: 18 jugadores y el cuerpo técnico del equipo eran el grueso de la misma.

 

 

No se trataba de una selección cualquiera para el fútbol de este país. Se la sigue considerando la mejor generación de futbolistas zambianos que se haya juntado. Tanto es así, que antes de ese partido estaban en disposición de clasificarse, por primera y única vez, para una Copa Mundial de fútbol, cosa que aún nunca han conseguido. No todos los integrantes de la selección fallecieron en el accidente aéreo, ya que los que no jugaban en la liga de su país harían el trayecto por su cuenta y no se encontraban, pues, en el avión siniestrado.

Sin embargo, los conocidos desde entonces como “héroes acre”, fueron homenajeados por los seleccionables que les sustituyeron en la Copa África de 1994, donde Zambia quedó subcampeona tras perder 2-1 contra Nigeria en la final. Sus jugadores fueron recibidos como auténticos héroes en la capital, más que por su gesta deportiva, por haber llevado el nombre de los “héroes acre” tan lejos.

 

 

La Copa África 2012

Casi 19 años después de aquel accidente comenzaba la Copa de África 2012. Un trofeo en el que no se clasificaron algunas de las más potentes selecciones africanas, como Camerún, Egipto o Nigeria. Así las cosas, Ghana y la Costa de Marfil de Drogba se presentaban como las grandes candidatas. El campeonato se celebraría en dos sedes: Guinea Ecuatorial… y Gabón.

La selección de Zambia poco o nada tenía que ver con la que pereció en Libreville -capital de Gabón- 19 años atrás, y se presentaba al torneo como una de tantas “invitadas” a la fiesta de Drogba y compañía. El hecho de que se celebrase en Gabón le daba a “las balas de cobre” un aliciente extra, una especie de conexión mística con ese país, que se veía más destacado porque el director deportivo de la Federación de Zambia fue uno de los jugadores de aquella mítica generación que no cogió el avión, porqué jugaba en el PSV: Kalusha Bwalya. Pero la zambiana disputaría todos sus partidos en Guinea hasta unas hipotéticas semifinales. Para todo el país, llegar a estas sería un hito y un precioso homenaje a los “héroes acre”.

Dicho y hecho. Sin desplegar un fútbol nada atractivo, los “chipolopolo”, dirigidos por el francés Hervé Renard, supieron llevar a los rivales a su terreno, no dejar fisuras en su línea defensiva y aprovechar contragolpes para conseguir 7 puntos en un grupo compartido con Senegal (1-2 victoria zambiana), Libia (empate a 2) y la local Guinea Ecuatorial (0-1 para acabar como líderes y pasar ambos a cuartos). La visita a Gabón estaba a solo un paso, y este no era otro que el partido de cuartos de final contra Sudán. Como si la historia estuviese escrita para el merecido homenaje, Zambia ganó el partido por un contundente 3-0. Zambia viajaría a Gabón.

 

 

El Presidente de la Federación, Bwalya, quiso rendir ese más que merecido homenaje llevando a la expedición a la misma playa donde sus antiguos compañeros, compatriotas de todos, fallecieron 19 años atrás. “Quería unir ambos equipos, pasado y presente. Que se produjese un cambio de testigo entre generaciones”.

Deportivamente hablando, tanto Costa de Marfil como Ghana habían cumplido todos los pronósticos y se hallaban también en la ronda previa a la final. Fueron los segundos los encargados de enfrentarse a la selección, sin duda, más extra motivada del torneo. Todo hacía presagiar que el sueño zambiano no llegaría más allá. Recordemos que la selección de Ghana venía de hacer un papelón en el Mundial 2010, eliminado en cuartos contra Uruguay -el partido de la mano de Suárez-. A los 6 minutos, los ghaneses ya tuvieron un penalti a favor, que el portero de Zambia detendría a Gyan. Fue la primera de varias ocasiones claras durante el partido. Ninguna acabó en gol. Sí lo hizo el disparo de Mayuka, delantero suplente de Zambia, que marcaría su único gol en el torneo, el más especial de toda su carrera. Zambia estaba en la final de la Copa África por tercera vez en su historia. Pero, esta vez, el partido se disputaba a tan solo 10 km del lugar del accidente de avión.

 

La final más heroica de la historia

En la final de Libreville esperaba una Costa de Marfil que había arrasado en el torneo. 9 goles a favor, 0 en contra, y casi ningún sufrimiento, apenas en semis contra Mali. Por ponernos en perspectiva: Kolo Touré, Gervinho, Salomón Kalou, Yaya Touré o Didier Drogba se enfrentaban a Katongo, Sinkala, Kabala, Sunzu o Himoonde… ¿Cómo se le podía dar más épica a esta final por parte de Zambia? Con la lesión, a los 12 minutos, de su capitán, el central Joseph Musonda, que se marcharía entre un mar de lágrimas (un par de horas después protagonizaría una de las imágenes de la celebración, cuando el seleccionador le llevó en brazos para que disfrutara con sus compañeros). Pero aún queda más épica. En la segunda parte, tras una primera sin apenas ocasiones, Costa de Marfil dispuso de un penalti a favor. Drogba lo lanzó por encima del larguero. El resultado no se movería en los 90 minutos… y tampoco en la prórroga. Tras 120 minutos y muy pocas ocasiones -la más clara además del penalti la tuvo Yaya Touré, pero su tiro franco también se marchó alto-, la final de la Copa África se decidiría en penaltis.

Llegados hasta aquí, supongo que no hace falta decir que no vamos a vivir una tanda “normal”. La épica también haría su aparición en los penales. La ronda de cinco lanzamientos acabó con empate a 5, aunque hubo 11 disparos. Costa de Marfil falló su tercer penalti, pero el colegiado dijo que el portero se había adelantado y lo mandó repetir. Bamba no falló a la segunda. La gloria se hacía esperar. Destacar también que el encargado de lanzar el quinto penalti de Zambia fue, ni más ni menos, que su portero. Entrarían en la muerte súbita marcando ambas selecciones sus dos primeros lanzamientos, 7-7 en el marcador. El octavo corría a cargo, por parte de los “elefantes”, de Kolo Touré, y fue detenido por el guardameta zambiano, Mweene. Kalaba tenía en sus botas la posibilidad de hacer campeón a Zambia, pero lo lanzó alto. Seguía el empate. Gervinho falló el siguiente, fuera también, y esta vez sí, Sunzu marcó el penalti más importante de la historia de Zambia. Entre el 27 de abril de 1993 y el 12 de febrero de 2012 pasaron 19 años, 9 meses y 15 días; pero ambas generaciones estarán unidas para siempre. Libreville, Gabón, será siempre el lugar más especial para fútbol zambiano. Y de los amantes de las grandes historias de fútbol y vida.

 

 

Vivir esta experiencia con un zambiano de nacimiento, en una casa donde africanos de diferentes nacionalidades apoyaban y vivían el campeonato y el homenaje como suyo propio, fue una de esas experiencias que, supongo, solo el fútbol puede regalarme.

 


Jorge Duce
http://estey10mas.wordpress.com/
@EsteY10mas