Youri Djorkaeff, «La Serpiente» que hizo historia

 

Youri Djorkaeff tenía un talento superlativo con el balón en sus pies, un carácter tranquilo y una visión de juego espectacular. Socio de Zinedine Zidane en las victorias en el Mundial del 98 y en la Eurocopa 2000, y compañero de Ronaldo en el Inter, fue uno de los pocos jugadores que pueden decir que superaron la trayectoria de su padre.

 

 

Un auténtico ganador, y símbolo inequívoco de la gloria de los hijos de inmigrantes, con la selección de Francia capaz de marcar 28 goles en 82 partidos entre 1993 y 2002. En su historial quedan para la eternidad una Copa Mundial de la FIFA 1998, la Eurocopa 2000 y la Copa FIFA Confederaciones 2001, y también su participación en la Eurocopa 1996 y en la Copa Mundial de la FIFA 2002.

En el ámbito de clubes consiguió 1 Coupe de France con el Mónaco, 1 Trophée des Champions y una Recopa con el PSG y 1 Copa de la UEFA con el Inter de Milán. A nivel individual fue el máximo goleador de la Division 1 francesa la 1993-1994, formó parte del equipo UEFA de 1996, fue nombrado mejor jugador del Inter en 1997 y formó parte del FIFA XI ese mismo año.

Youri fue bautizado por Arsène Wenger como «La Serpiente», sobrenombre ganado a pulso por su velocidad en la ejecución de maniobras acrobáticas con el balón y cambios de ritmo para dejar atrás a sus rivales. La prensa también se refería a él como un «9,5», debido a las dificultades para describir su posición exacta en el campo.

 

 

El origen de un campeón de origen armenio

Nacido en Lyon (Francia) el 9 de marzo de 1968, Youri Djorkaeff tuvo siempre como modelo a seguir a su madre Mary Ohanian y a su padre, Jean «Tchouki» (de origen calmuco-polaco), antiguo futbolista internacional francés en 48 ocasiones y entrenador de diferentes equipos franceses, que pasó 15 años como jugador, mayormente en el Lyon, Marsella y PSG.

Su hermano, Micha, también hizo carrera en el fútbol, aunque en ligas menores de Francia, Alemania e Italia. Como parte de un casting, Micha incluso llegó a jugar un partido amistoso con el Inter, ¡y marcó un gol!

 

 

Youri empezó a formarse como jugador en el Décines (equipo de los suburbios de Lyon), y después se hizo un hueco con el Saint-Prest, club afiliado al Olympique Lyon. Su imparable progresión llegó a la cima cuando comenzó en su primer club serio; el Grenoble Foot 38, al pie de los Alpes franceses. Allí debuto en segunda división de Francia con tan solo 16 años, y permaneció en su disciplina de 1984 a 1989 consiguiendo unos registros de 82 partidos y 23 goles, antes de pasar al Racing Club de Strasbourg Alsace, de la misma categoría.

Sus números durante la temporada 1989-1990 no solamente le llevarían a ser nombrado mejor jugador de la categoría y máximo goleador con 21 goles, sino que el noviembre de 1990 sería fichado por el AS Mónaco de la Ligue 1 con Jürgen Klinsmann como gran estrella y Arsène Wenger en el banquillo. Atrás quedarían sus 35 partidos y 25 goles con Le Racing. “Wegner me dijo que Youri necesitaba aprender lo que significaba convertirse en un profesional 24/7. Observé cómo recibió el mensaje de Arsene. Pasaron semanas y semanas, pero cuando se transformó, no hubo vuelta atrás», recuerda el delantero internacional teutón.

 

 

 

Camino al estrellato

En Mónaco su rendimiento llegaría a encumbrarlo, 196 partidos y 67 goles, además de conquistar una Copa de Francia en su primera temporada, y de nuevo el título de máximo goleador en 1994, esta vez de Ligue 1, con 20 goles.

 

 

Su gran ayuda para adaptarse al nuevo club y categoría fue sin duda su amigo «Manu» Petit. «En aquel momento, yo estaba en el ejército con Manuel Petit, que acababa de pasar por el centro de formación del Mónaco. Así que me ayudó a aclimatarme enseguida, ya que haber estado juntos en el ejército y haber jugado en el mismo club, nos unió más. Pude establecer un vínculo muy fuerte con él. Y luego, al llegar tarde, no tienes tiempo para pensar en las cosas, tienes que adaptarte rápidamente. Además, las cosas fueron bastante bien, puesto que esa temporada ganamos la Coupe de France al vencer al Marsella por 1-0 en la final. Así que estaba contento con mi temporada de debut, sobre todo porque a partir de entonces conocería a grandes jugadores en el AS Mónaco. Fue realmente bueno».

 

 

A continuación se trasladaría al PSG para la temporada 1995-1996, donde ganaría la Recopa de la UEFA, marcando en la semifinal y asistiendo el gol decisivo de Bruno N’Gotty en la final contra el Rapid de Viena. «Teníamos un equipo muy bueno. Ganamos la Recopa, que fue el primer torneo continental que conquistó el PSG. Ese equipo tenía seis o siete jugadores que estábamos en la selección. Es decir, que era la base del equipo que después ganó el Mundial. Un equipo creado a partir de franceses, complementado con jugadores extranjeros como Raí y Dely Valdés», recuerda Youri.

 

 

En el verano de 1996 se trasladó al Inter. Su primera temporada fue, sin duda, la mejor de su carrera con los nerazzurri. Marcó su gol más famoso el 5 de enero de 1997 contra la Roma en San Siro, un fantástico remate de semichilena a los 39′ que fue considerada como uno de los mejores goles de la historia de la Serie A.

 

 

Aquella primera temporada terminó para el Inter con el tercer puesto en la Serie A y como finalista de la Copa de la UEFA, donde su equipo acabó perdiendo contra el Shalke 04 en los penaltis. Así finalizaba su primera temporada, con 17 goles en 49 partidos. El segundo año fue mejor en cuanto a resultados, ya que el Inter terminó segundo en la Serie A y ganó la Copa de la UEFA contra la SS Lazio. El potente disparo de Djorkaeff desde lejos y su calidad técnica le permitieron marcar goles de todos los tipos y gracias a su visión de juego no se cansó de dar asistencias a Zamorano y Ronaldo, quienes formaban junto al galo una delantera de ensueño. Su casillero aquella gran temporada acabó con 42 partidos y 8 goles. «Era un tipo fantástico. El mundo podría estar cayendo, pero no le importaba. Siempre estaba muy tranquilo y calmado. Una estrella», aseguraba su excompañero Zé Elias.

 

 

Tras la experiencia italiana, se marchó al Kaiserslautern de la Bundesliga (67 partidos y 16 goles en 2 temporadas y media) y el febrero de 2002 al Bolton de la Premier League (81 partidos y 20 goles en dos temporadas y media). “Youri fue un jugador de primera clase, un ser humano y un futbolista brillante», dijo el técnico del Bolton, Sam Allardyce.

 

 

Fue transferido al Blackburn Rovers para el inicio de la temporada 2004-05, pero dejó el club después de jugar solamente tres partidos, y firmó con los MetroStars de Nueva York en febrero de 2005, donde se retiró en 2006. Youri se convirtió en el primer jugador francés en disputar la competición, jugó 45 partidos entre temporada regular y play-offs y consiguió marcar 12 goles luego de acumular 3 mil 810 minutos de juego. Además, colaboró con 11 asistencias y tuvo 135 disparos a puerta rival.

 

 

«No me arrepiento de nada. He logrado todas la metas que me he propuesto a lo largo de mi carrera en las mejores ligas de Europa. No obstante, sentía que había llegado el momento de decir basta. Físicamente, aún estoy en plenas facultades, pero psicológicamente me resulta más complicado», así se despedía ante los micrófonos uno de los mayores talentos que Francia nos ha regalado.