La «Via Udine» de Zaccheroni y Bierhoff para salvar el centenario del Milan

 

Verano de 1998, el AC Milan había entrado en una grave crisis de identidad solamente cuatro años después de la demolición del «Dream Team» de Johan Cruyff en la final de la Liga de Campeones de Atenas. Los malos resultados de las últimas dos temporadas les habían convertido en un mediocre equipo de la mitad de la tabla de Serie A, lejos de los buenos tiempos de Arrigo Sacchi, y del propio Fabio Capello, que agonizaba sus últimos días en el banquillo.

Esta situación desesperante de los «rossoneri» contrastaba con la que vivía el Udinese de Alberto Zaccheroni. Su sistema 3-4-3 ofrecía grandes resultados y espectáculo. La casi clasificación para la Copa de la UEFA durante la 1996/97 (se quedaron a un solo puesto de conseguirlo), y una tercera posición al final de la siguiente temporada, hicieron que Italia se replanteara el estatus de equipo menor de los de Udine, elevando la figura de Zaccheroni a hombre milagro del Calcio.

 

 

El AC Milan consciente de ello, planeó el fichaje de Bierhoff y de su compañero Thomas Helveg ese mismo verano. Con la marcha de Capello, harto de la presión a la que era sometido por la directiva, también querían hacerse con la incorporación de Zaccheroni. La «Via Udine» se había activado.

Recibido por Adriano Galliani, a su llegada Zaccheroni preguntó al director general del AC Milan qué se planeaba para la temporada entrante, la del centenario. De forma bastante infame, Galliani le dio una hoja de papel en blanco. «No habían planeado nada» recuerda Zaccheroni, y se le encargó simplemente devolverlos a la Liga de Campeones esa temporada. El Milan estaba listo para respaldar a su nuevo entrenador en el mercado de transferencias y estaba dispuesto a gastar el dinero en un gran nombre, nada menos que el talismán croata del Lazio, Alen Boksic. Sin embargo, Zaccheroni lo rechazó.

A Bierhoff y Helveg en cambio sí que se les unieron en Milan otras caras notables como el defensa argentino Roberto Ayala del Nápoles, el guardameta Jens Lehmann del Schalke, el francés Bruno N’Gotty del PSG, el defensa Luigi Sala del Bari y el extremo Andrés Guglielminpietro (Guly para abreviar) del LP Gimnasia en Argentina.

La temporada del AC Milan 1998-1999 tuvo un comienzo menos bueno de lo esperado: cinco victorias, tres empates y dos derrotas. Su principal problema se encontraba en la portería, Lehmann estaba pasando por un nefasto momento de forma. A él se le hizo culpable directo del hat-trick de Gabriel Omar Batistuta en San Siro en la primera derrota del Milan de aquella temporada y solamente jugó cinco partidos antes de que Zaccheroni lo dejara permanentemente en el banquillo en beneficio de Christian Abbiati. La derrota ante la Lazio fue seguida de un martillazo en Parma, pero ese sería el último error durante la primera mitad de la temporada, ya que el Milan se llevó los tres puntos de Udine antes de conseguir un punto ante la Juventus, después de que Daniel Fonseca empatara a última hora con el equipo de Turín. El récord del Milan, con ocho victorias, seis empates y tres derrotas, no era precisamente el ritmo adecuado para la conquista del título, pero lo había mantenido con opciones a pesar de que la Lazio empezaba a asentarse en la primera posición.

 

 

Las lesiones de hombres clave en los otros equipos competidores también ayudaron al AC Milan, jugadores como Boksic, del Piero y Ronaldo causaron baja en equipos que ya estaban luchando de forma abierta para ganar el campeonato. La Lazio, líder indiscutible, también tartamudeó mucho con los empates en Empoli y Cagliari, mientras que el empate en casa con el Milan le dio la ventaja a los visitantes.

Mientras el Lazio vacilaba, el equipo de Zaccheroni comenzó a encontrar su estilo. Su única derrota en Roma fue olvidada rápidamente cuando comenzaron a pasar por encima de los equipos contra los que el Lazio estaba luchando. Los goles de Bierhoff se estaban volviendo cruciales: una tripleta contra el Empoli, un doblete en el Udinese, uno en el Vicenza, mientras que otros a su alrededor comenzaron a contribuir más también. Ganz y Paolo Maldini consiguieron los goles en la remontada contra el Parma, mientras que los dos goles de George Weah en Turín dieron al Milan su victoria más importante de la temporada con un 2-0 en el Juventus.

La SS Lazio había visto su diferencia aplastante reducida ahora a tan solo un punto por culpa de dos derrotas consecutivas ante el Roma y el Juventus, pero fue su empate ante la Fiorentina el que le hizo perder la ventaja de cara a la última jornada. Resultó ser el empate fatal, ya que aunque hubo doblete de Marcelo Salas, los goles de Guly y Bierhoff dieron al Milan el título en Perugia. El Milán que había terminado en décimo lugar la temporada anterior y no estaba ni cerca de la cima de la liga, le arrebató el título a la Lazio contra todo pronóstico.

 

 

Gran parte del éxito de los «rossoneri» de la 98-99 se puede atribuir a los 20 goles de Bierhoff (superado solamente por Batistuta y Marcio Amoroso del Udinese). El máximo goleador del Milán esa temporada, con diferencia, fue el que marcó la diferencia en una liga en la que un gran goleador puede ser la diferencia entre la victoria y la derrota. Bierhoff contribuyó con un tercio de los goles del Milán en la liga, lo que es una cantidad enorme. Mientras que otros se quedaron atrás en número, los goles que el Milan consiguió fueron generalmente cruciales. Los diez de Leonardo incluyeron un gol de última hora contra la Lazio, mientras que dos de los ocho de George Weah llegaron en esa masiva victoria en el Juventus. Maurizio Ganz y Guly consiguieron cuatro goles importantes también para el Milan, ganando el Scudetto más sorprendente de su historia.

La temporada de 1999-2000 se inició con el fichaje del ucraniano Andriy Shevchenko (procedente del Dinamo de Kiev) y el duelo por la Supercopa de Italia, el cual se perdió por un marcador de 1-2, ante el Parma. El retorno al ámbito internacional, finalizó con la eliminación en fase de grupos de la Liga de Campeones, al perder por 2-3 ante el Galatasaray de Turquía. El equipo acabó cuarto en la liga, por lo que accedió a disputar la fase previa de la Liga de Campeones.

En agosto de 2000, el Milan comenzó la temporada de 2000/01 ganando la llave eliminatoria ante el Dinamo Zagreb gracias a un 6-1 global, pero al caer eliminado en la (por entonces) segunda fase grupos y en vista de una hipotética final en su estadio, Zaccheroni era sustituido por Cesare Maldini. El equipo finalizó en la sexta ubicación, por lo que accedió a disputar la Copa de la UEFA. La histórica goleada 6-0 al Inter de Milán es el suceso más recordado de aquella temporada.