jueves, diciembre 1, 2022

El último partido oficial del FC Barcelona en un campo de tierra

 

Tarde del martes 16 de septiembre de 1980, el FC Barcelona visita el Gżira Stadium de Malta, para disputar su último partido oficial sobre tierra, concretamente la ida de la primera ronda de la Copa de la UEFA de la temporada 1980-1981. Su rival es el modestísimo Sliema Wanderers Football Club, el cual planta cara pese al poco apoyo de su afición, 9.094 asientos vendidos de los 15.000 disponibles.

 

 

La previa

«La principal preocupación del Barça es la dura superficie del estadio y el clima caluroso». Estos fueron los únicos comentarios que dejó el segundo entrenador del Barça Quimet Rifé en una brevísima entrevista a los periodistas locales al visitar Malta para ver al Sliema Wanderers jugar en liga contra el Floriana. Aquel partido se disputó tan solo siete días antes del encuentro de la Copa de la UEFA. Rifé se negó a hacer comentarios sobre el Wanderers tanto a nivel individual como de equipo.

 

 

Para aquel encuentro el entrenador Kubala dejaría en Barcelona a cinco de sus mejores jugadores: Asensi, Hans Krankl, Allan Simonsen, Migueli y el nuevo fichaje Quini. Lo hizo para evitar cualquier lesión, para decepción de los aficionados locales. Se daba la casualidad que el propio entrenador era el único miembro del Barça que había jugado en un campo de tierra, ya que en 1946 había visitado Malta junto con el Vasas Budapest, un equipo húngaro repleto de estrellas, para el torneo de Navidad maltés.

 

 

 

El partido

El encuentro recaudó tres millones de pesetas, cifra muy debajo de lo previsto, por el hecho de que se esperaba que al partido acudieran quince mil espectadores. Sin duda la hora del partido, las 16:30h, y la ausencia de las estrellas azulgrana impidió el lleno en el estadio. Tarde soleada, 30 grados de temperatura. Campo de tierra y en malas condiciones. Resultaba casi imposible saber cuál iba a ser la trayectoria de la pelota cuando esta caía al suelo. El Sliema vistió de azul durante la primera mitad y de blanco en la segunda. Antes de iniciarse el partido se lanzaron petardos y se soltaron gran cantidad de palomas.

Artola jugó todo el encuentro con chándal completo para evitar rozaduras y cualquier otro contratiempo en un campo de estas características. El público se comportó de forma muy correcta a lo largo del partido. En el palco se encontraba el presidente de a Federación Maltesa, señor Bonanzzi. El Barcelona lanzó nueve córneres (seis y tres) y el Sliema tres (uno y dos). Ángel Pedraza y Manolo, ambos de 18 años, disputaron su primer partido con el club catalán, mientras que el maltés David Azzopardi regresó a los Wanderers tras dos temporadas de inactividad.

 

 

Sliema Wdrs. FC – CF Barcelona 0-2
Marcadores: José Cano (B) 26′ y Jesús Landáburu (B) 59′.

Sliema Wanderers FC: 1 Charles Sciberras, 2 Oliver Losco, 3 Gennaro Camilleri, 4 Leli Fabri, 5 Mario Schembri ‘Il-Five’, 6 David Buckingham, 7 Chris Vella, 8 David Azzopardi (14 John Caruana 85′), 9 Eric Schembri, 10 Ritchie Aquilina – Capitán, 11 Stephen Pandolfino (13 Tony Tabone ‘Ċiċċinu’ 68′).
Entrenador: Eduardo Aquilina.

Barcelona FC: 1 Pedro María Artola, 2 Juan José Estella, 3 Antonio Olmo, 4 Francisco Martínez, 5 José Cano ‘Canito’, 6 Tente Sánchez (12 Julio Pedraza 72′), 7 Esteban Vigo Benítez, 8 Carles Rexach, 9 Andrés Ramírez, 10 Jesús Landáburu, 11 Lobo Francisco Carrasco (14 Manolo 78′).
Entrenador: Ladislao Kubala.

Tarjetas amarillas: David Buckingham (S) 43′ y Ritchie Aquilina (S) 75′.

Árbitro: Riccardo Lattanzi (Italia).

 

El FC Barcelona de Kubala se clasificaría para la segunda ronda tras ganar el partido de vuelta en el Camp Nou por un miserable 1-0, marcado de penalti por Carles Rexach.