spot_img

Tiago Rech, de aficionado a presidente histórico del FC Santa Cruz

 

Tiago Rech en el FC Santa Cruz hizo realidad el sueño de cualquier aficionado al fútbol, poder llegar a ser el presidente de tu club favorito, ayudarlo a evitar su desaparición y además conseguir el primer trofeo oficial de su historia. Este modesto equipo brasileño fue fundado en 1913 por André Klarmann en el Hotel Schmidt de Santa Cruz, y adoptó el sobrenombre de Galo tras vencer por primera vez a Grêmio Foot-Ball Porto Alegrense. Actualmente, disputa el Campeonato Brasileño de Serie D y el Campeonato Pernambucano.

“Mi amor por el Santa Cruz empezó desde niño cuándo con mi padre íbamos al Estádio dos Plátanos juntos, a veces también iba mi abuelo. Allí lo vimos competir contra Grêmio e Internacional, que tienen una gran historia. Santa Cruz tiene una gran rivalidad con el Esporte Clube Avenida, y fue durante mi adolescencia cuándo escogí a cuál de los dos animar. No había dudas, y opté por el Santa Cruz y ahí empezó mi aventura, iba a todos los partidos, me hice abonado y fui acompañado de mi papá siempre.

 

 

El aficionado más mediático de Brasil

El 11 de febrero de 2012 marcó para siempre la vida del joven Tiago André Rech, aquel día decidió asistir al estadio para apoyar al FC Santa Cruz en un partido contra Grêmio de la primera división del Campeonato Gaúcho. Al llegar, se percató de que era el único seguidor de su equipo y del otro lado había 6.734 personas animando al conjunto local. “Como la Barra do Galo siempre llega tarde, ni siquiera me preocupé. Pasé el control de seguridad y me senté en las gradas, justo detrás de la portería. Tenía protección exclusiva de cuatro policías militares», contó días después del encuentro que acabó con un marcador de 4-1 en contra para los suyos. Su carismática imagen se viralizó hasta el punto de llegar a ser entrevistado por multitud de medios de comunicación de diversas partes del mundo.

 

 

“Estaba viviendo en Porto Alegre, me había mudado por estudios, tenía 25 años y trabajaba en un portal web del estado. Yo descansaba los sábados y tuve la oportunidad de ir al estadio para poder ver el partido, me imaginaba que habría pocos aficionados, porque el encuentro se jugó entrada la noche y volver a Santa Cruz sería complicado. Cuando pasó eso, recibí muchas felicitaciones por Whatsapp, incluso mis colegas me preguntaron si era yo. En el primer gol de Santa Cruz me llamaron, fue una cosa increíble, ahí se empezó a demostrar que sí existen clubes pequeños y personas que los apoyan, la gente está acostumbrada a animar solamente a los grandes equipos”.

 

 

El sueño de convertirse en presidente y ganar el primer trofeo de la historia del club

Su «fama» le permitió incorporarse como asistente de prensa, y posteriormente como presidente, tras el descenso del club al Campeonato Gaúcho Série B. “Cuando Santa Cruz descendió, yo estaba en Porto Alegre, pero estaba insatisfecho y quería regresar a Santa Cruz, así que hablé con el presidente para llegar al club como asesor de prensa. Iba a los entrenamientos, pero hacía más cosas, viendo temas de seguridad con la policía y los bomberos, comprobando firmas de los socios, así empecé a tener otra visión. Porque se tiene la percepción de que los directivos de los equipos pequeños gastan dinero en otras cosas y los clubes pequeños sobreviven, tienen que estar resolviendo problemas; falta de comida, de suplementos, paga de jugadores, paga de los empleados. Hay veces que estás desesperado por pagar esos sueldos. Fui presidente en 2014-2015 y las cosas fueron muy difíciles, realicé cursos, aprendí sobre la marcha. Los aficionados se desanimaron y también los patrocinadores, ahí casi cae el club a la tercera división, fue cuando prometí que no volvería a ser presidente de un club. Regresé para mi casa, sentado en mi sala, estaba muy decepcionado y arruinado económicamente”.

En 2018, el equipo tocó fondo y quedó último de la Divisão de Acesso do Campeonato Gaúcho. No ganó ninguno de los 14 partidos disputados y Tiago decidió volver a la presidencia, tres años después de su marcha. “Más allá de ser un presidente, empecé como aficionado, tuve que aprender a que no podría estar molestando al árbitro, al entrenador, algo que hacía de aficionado, pero lo sigo siendo, amo a Santa Cruz. Ahora tengo más pudor y tengo que hablar públicamente. Me motiva no dejar de ser aficionado para ser un mejor presidente”.

 

 

En 2020 el FC Santa Cruz levantó la primera copa de toda su historia, cuándo derrotó por 2-0 a São José, dos noches antes de Navidad. “Significa todo, es la primera copa estatal en 78 años y eso ya es el primer logro estatal importante que Santa Cruz gana, además nos da el pase a la Copa Brasil, que es de las mejores competiciones. Económicamente, nos coloca en un escenario muy relevante mundialmente y nos coloca en la Recopa contra Gremio, así que representa algo muy lindo, muy grande, lo es todo. Me siento el más feliz del mundo, es el día más feliz de mi vida. He vivido para este club, es mi vida, es mi pasión, así que representa todo, vi a todos muy emocionados, a gente que lleva años trabajando en el club. Es algo inexplicable, es algo que me emociona y emociona a todo mundo en el club”.

Para llegar a ese gran día, el FC Santa Cruz conformó un gran equipo gracias a la venta de Tiago Volpi, exportero de Querétaro, que fue comprado por el São Paulo un año antes. Como parte de los derechos de formación del portero, el club ganó alrededor de 20.000 dólares, gracias al mecanismo solidario de la FIFA.