“The Lisbon Lions”, aquel Celtic de Glasgow siempre en la memoria

 

La Copa de Europa de 1967 la ganó un equipo en el que todos los jugadores habían nacido en un radio de 50 km respecto al estadio donde jugaban sus partidos, el Celtic Park. Está claro que hablamos del Celtic de Glasgow, el equipo más conocido de Escocia y que fue fundado en 1887 por descendientes de inmigrantes irlandeses, por eso el verde y el trébol forman parte de su imagen histórica.

Aquella final de 1967 se jugó en el Estadio Nacional de Portugal. Y el Celtic la jugó contra el todo poderoso Inter de Milán, el legendario Inter de Helenio Herrera, el Inter de jugadores míticos como Fachetti, Corso, Jair y Mazzola. Es cierto que su mejor jugador, el gran Luisito Suárez, antiguo jugador del Barça, no jugó aquella final y el equipo italiano lo notó mucho. El Inter era el mejor equipo de Europa en defensa y contraataque. Era espectacular ver cómo recuperaban el balón en defensa y se abrían en contraataques fulminantes. El Inter de HH había ganado dos Copas de Europa consecutivas, 1964 y 1965, de las que me alegré mucho.

Y en Lisboa marcó muy pronto, a los seis minutos de penalti, en Mazzola adelantó a los nerazzurri. Tengo que reconocer que yo iba al principio con el Inter por la gran admiración que sentía por Helenio Herrera, pero a medida que el partido iba avanzando el Celtic me robó el corazón. Aquellos chicos sentían los colores y no daban un balón por perdido. Ante el fútbol ultradefensivo del Inter, el Celtic atacó con todos sus hombres, como leones. Y remontó con goles de Tommie Gemmell y Steve Chalmers. Dirigidos desde el banquillo por otro entrenador legendario, Jock Stein y con una figura inolvidable, el pequeño extremo de pelo rojo, Jimmy Johnstone, se ganaron merecidamente el calificativo de “Leones de Lisboa“.

 

 

El Celtic fue el primer equipo británico en ganar la Copa de Europa. Jock Stein entró en la leyenda del fútbol. Posteriormente fue seleccionador escocés y murió de un ataque al corazón fulminante en septiembre de 1985. Jock Stein cayó con las botas puestas, los brazos de su ayudante, un joven Alex Ferguson, en el banquillo en Cardiff, dirigiendo a la selección escocesa frente a la de Gales.

En la Liga de Campeones de 2012, el 7 de noviembre, el Barça visitó Celtic Park y perdió por 2 a 1 frente al equipo escocés. El Barça ya estaba prácticamente clasificado y no me hizo daño aquella derrota, especialmente cuando vi en las noticias de las islas al gran Rod Stewart llorando de emoción porque su Celtic había ganado, en sus palabras, “el mejor equipo del mundo “. Los Lisbon Lions siempre en la memoria.

 

 


Manel Montoliu Bargalló