Eduardo Esidio, el goleador contra el sida

«Yo no estoy enfermo. Tengo el sida, sí, pero enfermo no estoy». Inclaudicable devoto de Dios, el brasileño José Eduardo Esidio llegó a pedir en sus oraciones que se cayera el avión que lo trasladaba de Lima a Brasil. Quiso morirse, aunque nunca se atrevió a pensar en el suicidio.