La niebla de Belgrado, el golpe de suerte del gran AC Milan

Casi todos los clubes que han entrado en la historia del fútbol han tenido su jornada fetiche, y el mítico AC Milan de Arrigo Sacchi la vivió en un partido de Copa de Europa bañado por la densa niebla de Belgrado. Una fría noche de invierno de un 9 de noviembre de 1988 en la que la Diosa Fortuna hizo de las suyas, anunciando un nuevo reinado europeo, dos Copas de Europa consecutivas (1989 y 1990) con sus correspondientes Supercopas de Europa e Intercontinentales.

Vladimir Beara, el mejor portero balcánico de la historia

Vladimir Beara fue todo un líder bajos palos de la selección «plavi» en las décadas de los 50 y los 60, llegando a disputar hasta tres Mundiales con la selección absoluta de Yugoslavia además de conseguir la plata en los Juegos Olímpicos de 1952.

Dejan «Rambo» Petković, el yugoslavo con corazón brasileño

Dejan Petković tenía talento, eso no lo podía negar nadie y hasta llegó a jugar en siete ocasiones con la selección yugoslava, marcando un gol. Era un clásico 10, jugador hábil dotado de un fútbol técnico y exquisito, de pase, toque y un gran ejecutor de tiros de esquina (anotó varios goles olímpicos), tiros libres y penales. En Europa fracasó, pero en el Flamengo de Brasil fue leyenda.

Estrella Roja de Belgrado, del antifascismo a la guerra en los Balcanes

El Estrella Roja era campeón de Europa y, con su título de Liga, acababa de conseguir un doblete histórico. Las calles de Belgrado se llenaron de hombres y mujeres celebrando, para muchos fue una tregua entre los enfrentamientos que ya se estaban dando con mayor intensidad. Las bombas dieron paso a las bengalas que iluminaron la ciudad y llevaron a miles de jóvenes a celebrar la gloria europea.