Kim Vilfort, el padre héroe de la Eurocopa de Suecia de 1992

Kim Vilfort quizás sea el padre futbolista más cuestionado de la historia, un mal padre para unos y un padrazo para otros. El mítico jugador del Brøndby IF danés tuvo que tomar una de las decisiones más complejas a la que un futbolista lejos de los focos se ha enfrentado, representar a su país en la máxima competición europea de selecciones o estar al lado de hija enferma de leucemia. O ambas a la vez.

Martin Dahlin, el vikingo afrovenezolano de la Suecia de USA 94

Hijo de un músico afrovenezolano y de una psicóloga sueca, y con nombre haciendo referencia directa a Martin Luther King, Martin Nathaniel Dahlin nació en Uddevalla, Suecia, un 16 de abril de 1968. Fue uno de los míticos componentes de la Suecia que logró el tercer lugar en la Copa Mundial de Fútbol de 1994 celebrada en Estados Unidos. Una lesión de espalda sufrida a los 29 años fue la responsable de poner fin prematuramente a su carrera.

Cuándo “El Tren” Valencia pasó por Múnich

Adolfo “El Tren” Valencia fue uno de los jugadores con más talento de la generación dorada del fútbol cafetero junto a René Higuita, Carlos Valderrama y Faustino Asprilla entre otros.

Freddy Rincón en Italia 90, el gol más gritado de Colombia

Los colombianos nunca podrán olvidar aquel partido disputado el 19 de junio de 1990 contra Alemania en el Mundial de Italia, cuándo faltando apenas 2’ para el final, llegó el gol salvador de Freddy Rincón para darles la clasificación ante un equipo que terminaría siendo el campeón de aquel torneo.

Paul Breitner, mito y talento rebelde alemán

Paul Breitner fue un futbolista sensacional que brilló en la época de los años 70. Jugó en dos grandes de Europa como el Bayern de Múnich y el Real Madrid además de otros equipos más modestos como el Eintracht de Brunswick. Es uno de los pocos jugadores como Pelé, Vavá o Zidane que puede presumir, de haber marcado con su selección, en dos finales mundialistas distintas.

USA 94, el Mundial de nuestras vidas

Por las camisetas fluorescentes de Campos, por la coleta inquieta de Baggio, por la sonrisa de Romario jugando junto a Bebeto, por el naranja intenso de Holanda reflejado en las genialidades de Bergkamp, ​​por las últimas locuras de Maradona junto al Cani con el beneplácito de Batigol.