Stan Cullis Wolverhampton

«Stan Cullis es un buen hombre», una historia del Wolverhampton Wanderers

2 de marzo de 1960, Barcelona

No hacía mucho frío en Barcelona. No recuerdo porque pero ese día estaba en casa de mis abuelos a la hora de cenar. Mi abuelo puso aquella radio Philips de lámparas a toda mecha porque era bastante sordo y me dice que hoy el Barça juega en Inglaterra contra el mejor equipo del mundo, el Wolverhampton Wanderers, los «wolves», los lobos.

A mis siete años, esta frase de mi abuelo me impresionó y de hecho no lo olvidaré nunca. Noche oscura y nuestros chicos juegan a saber dónde contra unos a que dicen los lobos. No recuerdo el locutor pero probablemente era Miguel Ángel Valdivieso, un gran radiofonista que siempre seguía el Barça y era el favorito de mi abuelo. El partido comenzó como todos los partidos en Inglaterra, con los locales presionando al máximo y con un griterío espectacular. Pero aquel Barça de Helenio Herrera sí era el mejor equipo del mundo y obtuvo el Molineux Stadium la que todavía es la mayor victoria a domicilio obtenida por el Barça en la Copa de Europa: 2-5, con cuatro goles del inigualable Sándor Kocksis, «cabeza de oro».

Pero eso no fue lo más impactante de este partido legendario. Al terminar el partido, repito, al terminar el partido, los jugadores del Wolverhampton hicieron el pasillo de honor a los chicos del Barça. Esto no lo he visto nunca en ningún partido. He visto pasillos al empezar pero nunca al finalizar el partido. Nobleza incomparable de los jugadores de los «wolves» y la mano del gran Stan Cullis, su entrenador, se hacía notar en estos detalles de categoría.

En Inglaterra hay grandes equipos: Los dos Manchester, Liverpool, el Aston Villa, el Arsenal, pero mi siempre será el Wolverhampton Wanderers, por aquel lejano partido donde ganamos con categoría a un equipo de señores.

 

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Manel Montoliu