8 segundos entrenadores que han destacado en el fútbol europeo

 

El segundo entrenador es un puesto, cada vez, con mayor influencia dentro de un vestuario y no tan apreciado desde fuera, por los aficionados. Ser la mano derecha de un técnico de primer nivel, no es para nada, una tarea sencilla. Una de las labores más importantes en la estructura y funcionamiento de un equipo en el verde. Con un ritmo de trabajo constante y en silencio.

En el fútbol moderno de hoy en día podemos encontrar grandes referentes que han revalorizado muchísimo este puesto. Y que junto a sus primeros han tocado el cielo en numerosas ocasiones y no por ser los segundos tienen menos mérito. Algunos de ellos incluso, se han desabrochado el corsé y se han tirado al ruedo para dirigir sus propios proyectos en primera persona.

Muchos de ellos son viejos conocidos del fútbol: ex futbolistas, entrenadores del fútbol base, íntimos amigos de los primeros, familiares, etc.

 

Toni Grande

Uno de los iconos en este puesto es sin duda alguna, José Antonio Grande, más conocido como Toni Grande. Un viejo conocido del fútbol, tanto nacional como internacionalmente. Media vida dedicada a los banquillos, siendo el perfecto escudero de equipos que han llegado a tocar el cielo.

Como jugador se crió en la cantera del Real Madrid, cedido al Rayo Vallecano, para luego regresar durante cinco temporadas al Bernabéu. Acabó su carrera jugando en el Racing, Granada y Palencia antes de retirarse en 1978. Como entrenador ha compartido banquillo con técnicos de la talla de Fabio Capello, Jupp Heynckes o Guus Hiddink y sobre todo como segundo de Vicente del Bosque.

Su contribución y su gran relación de amistad con el ex seleccionador del combinado español, al que siguió en todas sus aventuras, fue decisiva para que España conquistara la época más gloriosa de su fútbol consiguiendo el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012.

Desvistiendo al jugador y marcándole sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Un genio en la pizarra, estratega de los pies a la cabeza. Tanto hace bien la función de entrenador como psicólogo futbolístico. El encargado de armar las jugadas a balón parado, pero con esa excelente fluidez para dejar gestionarlo a los jugadores -véase el gol en las semifinales contra Alemania en 2010-. Del Bosque llegó a confesar, en la Copa Confederaciones, “fue Toni el que designó a los lanzadores, porque estaba más reflexivo que yo”.

Su historia, la de esta pareja magnífica y eficaz es la historia de dos hombres y un destino. Todos sus hitos y éxitos los han conseguido de la mano. Siempre tan prudentes, tan tranquilos y centrados en lo que realmente saben hacer mejor que nadie.

 

 

Germán Burgos

Uno de los iconos más recientes del fútbol moderno, en todas sus facetas. Una década al lado de Simeone, la constancia, la unión de grupo, la exigencia. Juntos también han llevado al Atlético de Madrid a lo más alto. Desde que llegaron, le hicieron un lavado de cara al club y ahora lo han colocado entre los más grandes de Europa. Germán, el “Mono” Burgos, una carrera profesional como portero en su país de origen, Argentina.

Desde la pasada temporada decidió emprender su aventura por su parte. Ya ha prendido a volar. Ahora quiere hacerlo solo. Experiencia, ambición no le van a faltar. Todo su palmarés es envidiable. Uno de los grandes porqués a la respuesta del éxito rotundo de los del Cholo. Esa forma de entender el fútbol, el “partido a partido”, el saber estar, el defender un estilo de juego hasta su cátedra. Todo un mérito tener activados a los 23 jugadores de la plantilla año tras año. En la Liga ya lo estamos echando de menos. Seguro que le van a llegar muchos retos en esta nueva etapa.

 

 

Villas-Boas

Villas-Boas fue durante seis años el scouter de uno de los mejores entrenadores en el panorama europeo, José Mourinho. Los dos de la misma escuela portuguesa compartieron muchas experiencias juntos. Hasta que el primero decidió emprender como muchos otros, su particular aventura en los banquillos, siendo el primero de abordo. Estuvieron juntos en las épocas gloriosas de Oporto, Chelsea e Inter. Fue en Italia, tras el triplete conseguido entre ambos, que André Villas-Boas decidió coger sus propias riendas.

Corrieron muchos rumores que esto al actual entrenador del Tottenham inglés, le sentó francamente mal y su relación se distanció mucho. Sus carreras profesionales tienen mucho en común. Ambos fueron aprendices con Bobby Robson. Algo que quién sabe, quizá, les marcó mucho en su estilo de juego.

Desde que se separaron, la carrera de Villas-Boas ha dado muchas vueltas. Actualmente dirige su último proyecto en Francia, en Marsella, donde lleva varios años al mando del equipo, dejándolo en muy buen lugar siempre. Sus inicios fueron muy laboriosos. Empezó en el Académica de Portugal, peleando para mantener la categoría, al que finalmente dejó al equipo en un 11º puesto muy trabajado. El éxito de su trabajo hizo que llamaran a su puerta para que tomara el mando del Oporto. Algo que ya había hecho como segundo, como antes avanzabamos.

Muchos de los analistas, lo comparaban permanentemente con el técnico luso, el que fue su maestro. Con esa elegancia en los terrenos de juego, su estilo de juego y eficacia en los resultados y por prácticamente dirigiendo casi los mismos equipos. Tras el Oporto, la historia se le repetía de nuevo al bueno de Villas-Boas, ¿sería el destino? Su llegada al Chelsea generó ilusión. Pero le duró poco, ya que se le fue desvaneciendo a medida que la temporada avanzaba y los resultados no le acompañaban. Tras ser destituido, continuó en Londres, pero en el otro equipo de la ciudad el Tottenham: con el que poco pudo hacer. Tras la premier, probó suerte con otras aventuras exóticas en Rusia y China, dirigiendo al Zenit y Shanghai SIPG, para luego recalar nuevamente en el panorama europeo, dirigiendo, esta vez con más acierto y que a día de hoy continúa en el Olympique de Marsella.

 

 

Di Matteo

Este peculiar técnico italiano consiguió un hito histórico que poca gente en el mundo del fútbol ha conseguido. Fue llegar y besar el santo, prácticamente. De la mano de Villas-Boas, su mentor en el Chelsea cuando este último fue despedido, consiguió darle la vuelta a la situación. A base de trabajo y según la exigencia del guión que marcaba por aquel entonces la Premier League, le hizo un lavado de cara en liga y champions. El Chelsea, también fue valiente al decidir ponerlo como técnico interino y director de orquesta hasta final de temporada. El experimento a Abramovich le salió a la perfección. A final de temporada, el club londinense consiguió conquistar la orejona, a las órdenes de Di Matteo. La única conseguida en toda la historia del club, un hito histórico, al alcance la efectividad de pocos entrenadores.

Tras la conquista de la Champions consiguió revalidar su puesto para la siguiente temporada pero, tras un inicio muy irregular y sin encadenar una sola victoria fue despedido. Tras el éxito conseguido, parecía que su carrera empezaba a despegar, pero la cosa se torció mucho más pronto de lo esperado.

Cambio de aires. Se mudo a Alemania para dirigir al Schalke 04, al que tampoco supo gestionarlo del todo bien la regularidad en la competición doméstica. A final de temporada le relegaron en el cargo. Tras su aventura en Alemania, volvió a Inglaterra, donde tanto y tan bien le había sonreído la suerte, para coger al Aston Villa, una aventura que fue fugaz con tan solo 12 partidos dirigidos.

 

 

Aitor Karanka

Su carrera siempre ha estado ligada con grandes nombres y grandes equipos, consiguiendo méritos muy trabajados. El técnico vasco y ex futbolista llegó a la élite del fútbol de la mano del Athletic de Bilbao. Como jugador, Jupp Heynckes, le hizo debutar con el primer equipo vasco en la temporada de 1993. Entre ambos cosecharán una muy buena relación ya que como dato, en todos los años de Karanka como jugador en la liga española, la mayoría de ellos fue bajo las órdenes del técnico germano.

Como entrenador, quizá le tocó vivir una de las épocas más exigentes, duras y polémicas en los banquillos del Real Madrid C.F. De la mano de José Mourinho debutó como segundo entrenador. Un equipo que aspiraba a ganarlo todo tras la llegada del entrenador del momento, el portugués, ganador del triplete con el Inter de Milán.

Su etapa en el Real Madrid, posiblemente, también coincidió con el mejor Barça de las últimas décadas. Mourinho y Karanka compartieron banquillo durante tres temporadas, y siempre funcionaron de maravilla.

Aitor, siempre respondía a las necesidades del técnico: dando la cara y defiendo a su mentor. Su mérito fue arrollador, consiguieron la liga de los récords, la liga de los 100 puntos. Un equipo que consiguió, anular y superar al fútbol de Guardiola. El equipo blanco consiguió anotar 121 goles, una auténtica barbaridad en los registros de la Liga. En total para la dupla de entrenadores consiguieron 3 títulos en los tres años que estuvieron juntos: una liga, una copa y una supercopa. Las tres arrebatándoselas al F.C. Barcelona.

Tras que Mourinho abandonara el Bernabéu, Karanka también hizo lo propio. Rescindió su contrato para probar suerte también, esta vez en solitario, alejado de Mourinho. Se fue a la Premier donde no le va nada mal y sus equipos parece que funcionan. Empezó de la mano del Middlesbrough, para seguir luego en el Nottingham Forest y ahora sigue en activo con el Birmingham, en la Championchip, para tratar de ascenderlo a la Premier. Parece que el fútbol inglés le gusta. Con todos los maestros que ha tenido primero a Heynckes como entrenador y después a Mourinho como primero, no le faltará detalle.

 

 

Rubén Uría

Una de las relaciones más consolidadas dentro del mundo del fútbol. Toda una carrera juntos, la mano derecha de Marcelino García Toral. Recreativo, Racing, Zaragoza, Sevilla, Villarreal y Valencia. Toda una carrera en la élite profesional.

Apartado de los focos mediáticos, decidido, discreto y directo. Un grupo de amigos, que al final se acabaron liando unos a otros para liderar magníficos proyectos allí donde han ido. Formados ambos en la escuela del Sporting de Gijón, desde el 2005

no se han separado sus caminos. Una carrera llena de éxitos muy meritorios con proyectos muy ambiciosos. Equipos en situaciones dispares, con retos complicados. Sin ir más lejos, Rubén Uría, fue el entrenador que logró derrotar históricamente al Real Madrid por 0-3 con el Recreativo de Huelva.

En Santander, con el Racing, consiguieron armar un bloque con míticos futbolistas de la talla de Pedro Munitis, Tchite, Zigic, Garay, Colsa o Dusher. Con un fútbol muy técnico, rápido, casi de memoria. A pesar de ello su salida del club no fue la esperada por nadie con la llegada de inversores externos del club, que precipitó su salida de forma muy extraña. En Zaragoza consiguieron firmar el ascenso y dejarlo en muy buena posición. En Sevilla, con una temporada extraña, al no conseguir uno de los propósitos del club, lograr la Europa League, fue una prueba para los éxitos que consiguieron después en Villarreal. Su estancia más larga en un banquillo en todo su recorrido. Un ascenso, semifinales de la Europa League (al año siguiente) y la clasificación para la vuelta del Villarreal a la Champions. Tras una salida, un tanto extraña del club, llegaron a Valencia donde posiblemente consiguieron ponerle el broche de oro a todos sus proyectos. Consiguieron ganar la Copa del Rey en el año del centenario, ante el F.C. Barcelona. Además de dos clasificaciones consecutivas para competición europea.

Ahora mismo se les espera de nuevo con un proyecto ganador en la vuelta a los banquillos. Con una propuesta de fútbol muy interesante y atrevida y que tantos buenos resultados han dado.

 

 

Mikel Arteta

La carrera de Mikel Arteta es sin duda un camino lleno de aciertos. El ex futbolista español, ha pasado gran parte de su carrera en el extranjero, como muchos otros jugadores que han emigrado a otras grandes ligas a buscar su sitio. Él fue uno de la primera horneada que emigró y su aventura le sentó de maravilla siendo un referente en su puesto en cada uno de los equipos en los que militó. Ahora ha emprendido, como muchos otros, la senda del entrenador.

Su caso es curioso y de admirar al mismo tiempo. Tras acabar su carrera profesional en el Arsenal, se vinculó inmediatamente al cuerpo técnico de Guardiola en el Manchester City, formando parte del staff técnico y siendo la mano derecha de Pep durante tres temporadas y más de 200 partidos. Rechazó suculentas ofertas de sus ex equipos como Everton o Arsenal. Pero él lo tenía claro ¡quería graduarse con el técnico de Sant Pedor. Se formó de primera mano con Guardiola, uno de los mejores técnicos del panorama mundial. Su edad, con referencia a la media de los entrenadores, cumplía una de las parejas más jóvenes y prometedoras del fútbol inglés. Su función en el conjunto citizen era de vital importancia, tanto que asumía el rol de llevar a cabo los entrenamientos.

Después de tres años de la mano del técnico catalán ahora ya dirige su propio proyecto en el Arsenal. Los resultados y sus métodos por ahora le funcionan a la perfección y puede estar satisfecho después de esta temporada y media que lleva en los banquillos.

La nostalgia por la pérdida del juego bonito y del tiki-taka en Can Barça, podría haber tenido una corta solución con la llegada de Arteta, que si por un supuesto sucediera, sería muy interesante su proyecto.

 

 

Zinedine Zidane

Zinedine Zidane empezó su carrera en los banquillos de la mano de Carlo Ancelotti. Juntos consiguieron la ansiada “décima”. La mayor deseada por muchos madridistas tras tanto años de sequía. Ahora, la balanza se ha vuelto a igualar y lo raro es que no la gane. Todo gracias a la gestión del técnico que ha cambiado la historia reciente del club.

Desde la primera vez que se sentó con Carletto, todos le miraban con la admiración que se le mira a un jugador de su talla mundial. Para muchos de sus jugadores, seguro que lo tenían como el ídolo de su infancia. Con este idilio, en la primera campaña ya consiguieron la Copa de Europa y contra el Atlético de Madrid. Con Ancelotti, también se conocían de sobras de su etapa en la Juventus, el primero de entrenador y Zidane de jugador.

Florentino, le dio la confianza suficiente como para darle la responsabilidad del Castilla y tras todos los revuelos del primer equipo con Rafa Benítez, el puesto estaba reservado para el francés. Era hora de demostrarle al fútbol a dónde quería llegar. Un resultado que todos sabemos: cuatro Champions en cinco años, dos Supercopas de Europa, dos mundialitos de clubes, 2 ligas y 2 Supercopas de España.

Su currículum no tiene techo y sigue enamorando al aficionado del fútbol allí dónde va. Una eficacia de campeonato y un amuleto al que agarrarse cuando algo no va bien, porque todos confían en ZZ, porque saben que no hay mejor técnico que él para dirigir al Real Madrid. Un referente en los banquillos, de los que ya se ha hecho respetar, incluso, por los más grandes. Una radiografía perfecta del exjugador que ha encadenado su carrera liga al fútbol desde los banquillos. Primero como aprendiz y alumno del maestro, y luego asumiendo el reto de llevar al grupo. Porque conoce los secretos del vestuario, porque asume la máxima responsabilidad.

 

 


Álvaro Ramírez Narbón