El día que River Plate ascendió a Boca Juniors en Primera División, y le facilitó un crédito

 

Boca Juniors fue fundado en 1905, aunque durante sus primeros 3 años únicamente disputó partidos amistosos. No fue hasta 1908 que se afilió a la AFA, que en aquel momento se llamaba Argentine Football Association y era reconocida por la FIFA, al contrario de la asociación Liga Argentina de Football que solo organizó torneos profesionales entre 1931 y 1934. Boca Juniors se pudo inscribir en la categoría más alta en la que podía optar del Argentine Football Association en ser un club debutante, la «Liga Intermedia», la segunda categoría, la famosa «B».

El 18 de julio de 1912 en Maipú 131, sede de la AFA (creada por el impulso de 3 clubes disidentes de la Liga Argentina de Football: Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, Porteño y Estudiantes de la Plata, y algunos de la «B» como Independiente y Atlanta), se reunieron de emergencia todos los clubes de la primera categoría del fútbol argentino justo solamente 4 días después de que hubiera arrancado el torneo.

 

 

En la asociación quedaban 6 equipos de Primera y 7 a la «B». En aquella asamblea, hace más de un siglo, se definió que el torneo principal siguiera con los clubes que habían quedado en la federación, y que subieran todos los clubes de la «B».

La moción de aquella reunión correspondió al doctor Rafael Cullen, dirigente del Club Atlético San Isidro (CASI). Y fue aceptada por unanimidad, con el pleno e imprescindible apoyo de River Plate, con el voto del arquitecto y futbolista Bernardo Messina. Boca Juniors la temporada anterior había terminado en tercera posición de la «B», y en condiciones normales, solamente Hierro (el primer clasificado de la 1911-1912) hubiera sacado el pasaje a Primera.

 

 

El 10 de febrero de 1913, en una asamblea extraordinaria, se formalizaron los cambios y Boca Juniors pasó a ser de Primera División con el aval del representante de River Plate, Emilio Löfgren. Y curiosamente esta no fue la única buena acción de River Plate con el que sería su gran rival a posteriori, ya que el dirigente Antonio Zolezzi gestionó un crédito para que Boca Juniors pudiera remodelar su campo.

 

 

Los «antiguos y fuertes rivales de sur» estrenaron sus enfrentamientos a los torneos de la AFA el domingo 24 de agosto de 1913. Fue el primer super clásico oficial de la historia, el campo del Racing de Avellaneda, con Boca Juniors jugando de local. River ganó 2-1, aunque Boca llevó el ritmo del partido.