viernes, septiembre 30, 2022

El turbio motivo de la renuncia de Cruyff al Mundial de Argentina ’78

 

Durante años las especulaciones y teorías sobre la ausencia de Johan Cruyff en el Mundial de Argentina de 1978 afloraron por todas partes. Algunos sostenían que decidió no ir como protesta a la dictadura militar que vivía Argentina en esos momentos, lo que se argumentaba en sus ideales políticos. Otros apuntaron a una disputa entre Puma, marca con la que tenía un contrato exclusivo, y Adidas, que vestía a la selección holandesa.

No fue hasta 2008 cuando se desveló la verdad sobre este caso en una entrevista en Catalunya Ràdio, cuando Cruyff respondió a Carles Rexach (excompañero de vestuario y banquillo), quien recientemente había publicado un libro en el que aseguraba que había sido la mujer de Cruyff la que le impidió ir al Mundial.

 

 

El holandés quiso desmentir las afirmaciones de su excolega y confesó que la razón real fue que su familia sufrió un intento de secuestro en Barcelona en los meses previos a la cita mundialista. “Charly debe saber que tuve bastantes problemas al final de mi época como jugador aquí y no sé si sabe que en ese momento vino alguien poniendo un rifle en mi cabeza, estaba atado, mi mujer atada, los niños en el piso de Barcelona… Hay momentos en que hay otros valores en la vida”, explicó.

 

 

Tras el intento de secuestro la policía vigiló durante “cuatro meses” la casa de la familia, a sus hijos y a él. Traumatizado, Cruyff renunció al Mundial y estuvo “a punto” de retirarse. Además de suponer su renuncia al Mundial, este episodio provocó su salida del FC Barcelona con destino a Estados Unidos.

En definitiva, aquello cambió “su visión de la vida”, como él mismo aseguró. Dejó a un lado su carrera deportiva para poner por encima de todo a su bien más valioso, la familia. Cruyff no pudo liderar a su Holanda, que llegó a la final del Mundial de 1978, pero acabó siendo derrotada 3-1 por la anfitriona, tras una inolvidable prórroga. ¿Cuál hubiera sido el resultado con Cruyff en el terreno de juego?

 

 


Janet Becerra