¿Qué está pasando en la LFP de España?

 

¿Os imagináis a un artista persiguiendo a sus seguidores y a medios de comunicación por publicar su material histórico y promocional en redes sociales? LaLiga ha decidido empezar una cruzada feroz contra todo aquel que comparta contenido promocional (sin hacerlo mediante el método de compartición habitual de cada red social) de su historia en redes sociales, hasta el punto de coaccionar a editoriales (bloqueando su actividad) y usuarios por usar material audiovisual creado a priori para la promoción… y no para nada más que el puro y simple lucro…

Esta cruzada que va más allá de lo racional, y que curiosamente solo afecta a pequeños editores independientes, y sin ningún tipo de vínculo político, empieza en uno de los momentos más sensibles que afronta la entidad por el grave endeudamiento de los grandes clubes con los bancos e incluso con Hacienda, el endémico reparto de derechos televisivos, el fair play financiero, las leyes concursales de pagos, el amaño de partidos y la indignante implicación del propio presidente de la entidad en el doble rasero que permitió que el Fuenlabrada siguiera compitiendo, pese a estar en una situación similar a la del extinto Reus Deportiu, que fue expulsado de la competición.

Pero eso no es todo, sino que a todo ello y como si no fuera poco, se le suman las inacabables acusaciones de inacción ante los ataques racistas en los campos de fútbol. Adoptando una actitud totalmente opuesta cuando se trata de cánticos del estilo «Atleti, Atleti, mierda», «Pepe Castro marioneta o Cristiano borracho», denunciados ante el Comité de Antiviolencia y señalando en este último caso la agravante de haberse cantado «de forma repetida, coral y coordinada».

¿Qué está pasando en la LFP? Quizás la respuesta a este desquicio y locura total por conseguir hasta el último céntimo de euro la encontremos en la delicada situación financiera que está viviendo la entidad. La desaforada ampliación a gran escala de su plantilla de trabajadores y la marcha incesante de grandes jugadores de LaLiga, son dos cargas económicas grandes a las que se une la marcha de grandes patrocinadores. Difícil panorama para el fútbol español y su imagen.