“Pulga” Rodríguez, la historia del último gambetero del pueblo

 

“Pulga” Rodríguez y su historia de superación cautivan a todos los que amamos a los jugadores formados en el fútbol callejero. El actual jugador del Club Atlético Colón ha sido campeón de Tercera, Segunda división y Primera división de Argentina.

Desde José Sand (Ap 2008 y Cl 2009), no había un jugador que pudiera ser dos veces consecutivas goleador del torneo argentino, además de ser el máximo artillero de la Copa Maradona y Copa de la Liga. Vaselinas, caños, gambetas y demás regalos de un tipo de jugador que difícilmente podemos ver en el fútbol actual. Luis Miguel Rodríguez, más conocido como el “Pulga” Rodríguez simboliza con sus destellos de calidad la agonía de un fútbol que prácticamente ha desaparecido de los terrenos de juego. Y tal es el cariño que le procesa el pueblo que incluso se ha abierto una campaña para convocarlo para los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

 

 

Nacido un 1 de enero de 1985, pasó su infancia en Simoca (Tucumán, Argentina) jugando a fútbol descalzo y trabajando de albañil, pintor, y otros trabajos totalmente alejados del deporte, para ayudar a su familia numerosa de 9 hermanos a escapar de la extrema pobreza. “Pocholo”, su papá, a pesar de sus limitaciones económicas, pudo regalarle un par de botines cuando Luis Miguel cumplió su décimo aniversario para que no siguiera jugando descalzo. “Cuando se sufre en la infancia, lo que se logra después se valora y se cuida el doble. Uno no se olvida de aquello.” Declaró en un reportaje para “El Gráfico” posteriormente.

A los 13 años, se fue a buscar fortuna en Italia para jugar en el Società Sportiva Arezzo, de la Serie B del Calcio. Estuvo en las divisiones inferiores del club y llegó a jugar el Mundialito de fútbol base que se jugó en la isla Gran Canaria en 2003. A los 14 años fue el Inter de Milán que mostró interés en el atacante de 1,67 metros de estatura. Incluso un futbolista que compartió con él en esa época (Obafemi Martins) llegó a expresar: “Era un jugador impresionante, apilaba a todos los que se le ponían en frente de una manera tremenda”. Finalmente su traspaso al conjunto del Giuseppe Meazza no se dio por motivaciones personales de su representante que lo quería colocar en la liga de Rumanía.

El supuesto acuerdo con el Craiova rumano a cambio de 500 dólares mensuales nunca se llegó a dar y el representante se esfumó dejando tirado a la “Pulga” en una estación de trenes sin dinero, vivienda, ni club, ni siquiera entendía nada de italiano. Después de un larguísimo viaje lleno de escalas, consiguió volver a su casa y le dijo a su madre, Bety, que había decidido no jugar más, “pero mis padres no querían que trabajara y me desgastara porque tenía que seguir jugando”.

 

 

Así pasó otra vez a ser albañil, en Bernachea-Falcon Servicios y en su tiempo libre participaba en pachangas en una Central Eléctrica. Al tiempo, gracias al aliento de su hermano Walter, retomó la actividad futbolística, jugando primero en UTA, un club menor, pasando luego por Racing de Córdoba, Newell´s Old Boys, Atlético Tucumán (donde llegó de la mano de Jorge Solari y fue campeón del Torneo Argentino A en 2008 y del Nacional B en 2009, campeón del Nacional B en 2015 y finalista de la Copa Argentina en 2017 más la disputa por Copa Libertadores en 2018 que perdió con Grêmio) hasta que en 2018 llegó una oferta del presidente de Colón de Santa Fe, José Vignatti, para incorporarse a su club.

No olvidemos que en el Decano llegó a jugar 323 partidos y marcó 130 goles, convirtiéndose en el segundo máximo anotador de la historia del club, detrás de Santiago Coya Michal (209).

 

 

En el club santafesino volvió a tener actuaciones destacadas, tanto en la Superliga como en la Copa Sudamericana, especialmente en esta última donde logra llevarlo a la primera final internacional del Sabalero en su historia. Ahora con el equipo de Eduardo Domínguez “El Pulga Rodríguez” pasó por arriba a Racing, hizo golazos y se coronó por primera vez en la historia. El Sabalero fue un merecido campeón de la Primera División Argentina.

Entre los otros tantos momentos emblemáticos de su carrera está sin duda alguna la convocatoria de Diego Armando Maradona a la Selección Argentina en el año 2009.