jueves, diciembre 8, 2022

Recordando porteros con pantalones largos

 

El mundo del fútbol rodea muchísima pasión y conecta a muchísima gente cuando el balón echa a rodar. Por ese motivo, y no es de extrañar, los futbolistas son tratados prácticamente como estrellas de rock. Estadios llenos de gente con ochenta mil espectadores sin perder de vista de todo lo que pasa en el terreno de juego. Los jugadores lo saben y son conscientes de que muchas veces su imagen será el juicio de numerosos curiosos. El peinado, las botas que calzan, cómo llevan las medias, camiseta por dentro o por fuera, manga corta o manga larga, etc. La superstición, en este deporte, también toma mucha importancia. En la portería, la guarida donde habita el gol, es posiblemente donde se concentren más.

A lo largo de la historia, hemos podido disfrutar de auténticos genios, malabaristas bajo los palos. Los hemos visto menudos, grandes, altos o fuertes. Siempre con el compromiso de dejarse el alma por su equipo y con una personalidad atronadora. Un fallo suyo es mucho más abroncado que cualquiera que hagan los diez restantes. Para ello se enfrentan a cada partido con una elegancia diferente al resto. Este artículo queremos dedicarlo a todos aquellos porteros que decidieron jugar con pantalón largo. Fue una moda que la siguieron un buen grupo de cancerberos.

El último en hacerlo fue Gábor Király. Este fue el último referente que vistió esta moda. Además los vistió a lo largo de toda su carrera. Sus míticos pantalones grises, similares prácticamente a la textura de un pijama, eran su vestimenta de gala en todos los partidos que disputaba. Cuenta la leyenda incluso, que utilizaba una talla más, ya que los pantalones le iban holgados, para que se sintiera más cómodo al atajar los balones y la movilidad con sus piernas fuera más rápida. El artificio para vestirlos fue la racha de partidos que consiguió en su primer equipo: el Haladás húngaro. Con aquel equipo modesto de Hungría, y sus pantalones largos consiguió salvar la categoría. Desde entonces pensó que sería un motivo ideal para seguir vistiéndolos. Esas rachas de partidos no le hicieron cambiar de opinión así que siempre jugaba vestido de largo. El meta húngaro pasó por varios países y equipos distintos como la Premier League: Fulham, Crystal Palace o West Ham. Además de la Bundesliga, de la mano de Bayer Leverkusen o Hertha de Berlín, siempre vistiendo igual. A los cuarenta y tres años de edad con 26 temporadas en la élite y cerca de los novecientos partidos, Király colgó los guantes.

 

 

Pero la moda ya venía con anterioridad. Fueron un buen grupo de arqueros los que se atrevieron a vestir con largos, en los partidos oficiales. Nombres ilustres como Carlos Busquets, Tommy N’Kono o Higuita lo hicieron antes.

Carles Busquets, el que fue portero del F.C. Barcelona y padre del gran centrocampista Sergio Busquets, también se unió a dicha moda. Estuvo un total de ocho años en Barcelona. Jugó un total de 79 partidos. Aunque no siempre con la etiqueta de titular, ya que solo pudo disfrutar de dos temporadas como responsable de la portería. Se crio en “La Masía”, las categorías inferiores del Barça. Bajo las órdenes de Cruyff y Reixach, jugó entre los años 94/95 y 95/96. Su estancia bajo palos, no sirvió para encadenar muchos títulos aunque jugó en uno de los mejores equipos de la historia del club “El Dream Team”. En su palmarés destacan seis ligas, una Copa de Europa o cuatro Copas del Rey, aunque no fuera el principal protagonista. La mayoría del tiempo, como hemos dicho, fue suplente. Fue un portero que generó mucha simpatía. Era un portero con unas características muy concretas. Los aficionados más críticos, le comparaban con ser portero de balonmano. Tenía un estilo muy variopinto: sus paradas eran poco estéticas y era muy indeciso. Alternaba grandes actuaciones con errores desastrosos en los partidos. Decían que el motivo de llevar pantalones largos era porque así se tapaba un gran tatuaje y se disimulaba una gran cicatriz en la pierna. Una anécdota que a día de hoy no se ha podido desvelar.

 

 

Otro mítico portero en desfilar con este tipo de pantalones fue el legendario René Higuita. El portero colombiano, quien firmó una de las paradas del siglo, con su “escorpión” prefería vestir de esta forma alternativa. Aquella parada dio la vuelta al mundo por varias razones: primero por la ejecución y la dificultad de realizarla, luego por el momento en el que la hizo y la repercusión que llegó a tener. A ojos de todo el mundo en un amistoso de selecciones frente a Inglaterra. La carrera de Higuita principalmente transcurre en Colombia, su país de origen. Aunque también pasa por Ecuador o Venezuela además de una aventura en España en las filas del Real Valladolid. En La Liga, sin embargo, no llegó ni a terminar la temporada pese a tener la confianza del entrenador. Sus éxitos con su selección y su trayectoria en el Atlético Nacional le avalan como uno de los mejores arqueros de su país.

 

 

La Real Sociedad también entra en esta lista. En las filas del equipo vasco militó Mattias Asper. Un portero que era fiel al pantalón largo. El joven guardameta sueco con cara de pocos amigos, también seguía esta tradición. Su aventura en España no acabó de sorprender como se esperaba. Aunque fue el primer guardameta extranjero en la historia del club. Aunque la intención era que funcionara como portero suplente, Javier Clemente, su entrenador, le dio las llaves de la portería. Así que aquel joven espigado se plantó en nada y menos con la responsabilidad de pararlo todo. La situación no fue la más ideal, ya que el equipo llegó a encajar grandes goleadas. Era un portero que iba bien por arriba, su altura le justificaba, pero por abajo era otra cosa bien distinta. Tras aquellos primeros partidos fue relegado al banquillo, sin llamar mucho más la atención, apareciendo en algún partido puntual únicamente. La siguiente temporada, en la línea que la anterior, le dejaron salir cedido, también sin mucha fortuna, motivo que le llevó a dejar el club a final de temporada para así terminar su aventura en La Liga. Entonces aquellos pantalones largos ya no se volvieron a ver más. Su trayectoria siguió liga a clubes de su país y ya no se volvió a saber mucho más de él.

 

 

En París, en el Parque de los Príncipes, también hubo un tiempo en el que el mítico Bernard Lama lució con sus pantalones largos. Una carrera exitosa de la mano del Lille y, sobre todo, el PSG con el que consiguió cinco títulos. Además durante su estancia en París llegó a convertirse en el punto de mira de los madridistas, eliminándolos en dos ocasiones de competiciones europeas. Llegó a ser el portero titular de Francia durante numerosas ocasiones hasta que su trayectoria se torció debido a un control antidopaje que no superó. Fue acusado de consumir cannabis, hecho que le apartó de los grandes focos mediáticos y momento en el que su carrera se empezó a torcer.

Massimo Taibi, un cancerbero italiano de la época de los noventa también se sumó al carro, entrando en el club de los porteros con pantalones largos. El guardameta llegó a jugar en equipos de la talla del Milan y Manchester United. Aunque siempre desde un segundo plano y con un papel testimonial. En Italia con el Milan, no disputó un solo minuto en la temporada que estuvo a las órdenes de Arrigo Sacchi. En Inglaterra le pasó más de lo mismo. Siempre en la sombra de los demás. Aunque en Manchester pudo jugar un total de cuatro únicos partidos en toda una temporada.

 

 

Uno de los míticos y habituales porteros en llevar la indumentaria larga era Tommy N’Kono. El experimentado portero, historia viva del RCD Espanyol, era uno más en salir vestido así al campo. Lo hacía para evitar hacerse daño tras jugar en algunos campos donde las áreas estaban en cierto mal estado. Su legado también llegó a la selección de su país donde se convirtió en uno de los intocables durante su etapa como jugador. En el equipo periquito estuvo compitiendo durante ocho años dejando auténticas noches de espectáculo y siendo el predecesor de otro portero camerunés y también historia del club como lo es Carlos Kameni, quién le cogió el relevo en la portería y también en numerosas ocasiones se atrevió con los pantalones largos. Ambos dejaron huella en el club de sus amores.

 

 

Sin embargo, esta tradición y estos looks tan característicos ya no se han vuelto a ver más, en los terrenos de juego, debido a las exigencias de la FIFA. Ahora mismo, solo se pueden utilizar en el caso de que los colores de las camisetas de ambos porteros sean iguales. En dicha excepción, sí que está permitido su uso para poder diferenciarse. De todas formas no dice nada sobre el uso de leggins o mayas deportivas para los porteros. Curiosidades que nos dejan la historia del fútbol para el recuerdo. Imágenes únicas que siempre quedarán en el recuerdo de aquellos porteros que trataron de marcar tendencia.

 


Álvaro Ramírez