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El penalti «shootout» o falta directa de la Major League Soccer

 

Desde su creación en 1891, han quedado demostradas dos cosas sobre los penaltis: que tienen una probabilidad alta de acabar en gol y que se pueden tirar de mil y una maneras. Con el paso del tiempo y la evolución del fútbol hacia la modernidad, los penaltis se han convertido en una herramienta de lucimiento cualitativo de quien los ejecuta. Sin embargo, en las décadas de los 60-70 ya se vieron las primeras variantes del penal convencional con el primer disparo Panenka de su inventor, Antonín Panenka, y la primera «paradinha», que hizo el brasileño Didí.

Pero ninguno de estos recursos a la hora de tirar penales se pueden comparar con los «shootouts» establecidos en los años 90 en la Major League Soccer (MLS) estadounidense. Con el objetivo de americanizar el fútbol, ​​los organismos de la liga establecieron los «shootouts» del hockey hielo como vía oficial para tirar los penaltis. Estas tandas se celebraban cada vez que dos equipos no pasaban del empate, partidos de liga incluidos, debido a que los americanos no podían concebir que un partido termine sin ganador. De hecho, en el resto de deportes del país, en caso de empate, se aplica tiempo añadido a cualquier competición.

¿Cómo funcionaban los «shootouts»?

Cada equipo disponía de cinco disparos: los jugadores arrancaban a 32 metros de la portería y contaban con seis segundos para batir al portero, la misma mecánica que una falta directa de hockey.

 

 

Este formato de faltas directas duró hasta la temporada 1999-00 y se pasó a aceptar los empates, a la MLS. A partir de entonces las tandas de penaltis solo se celebrarían para decidir eliminatorias en caso de empate.

 


Gil Capdevila Jutglar