jueves, diciembre 8, 2022

El mítico Parma Associazione Calcio de los años 90

 

El mítico Parma Associazione Calcio de los años 90 fue una obra maestra iniciada deportivamente por Nevio Scala, precursor de lo que estaba por llegar, y continuada por Alberto Malesani, entre otros protagonistas posteriores.

Pero el éxito real llegó gracias a la potencia económica de la compañía Parmalat, su patrocinador y posterior propietario. La afición parmesana soñó a lo grande con Taffarel, Melli, Benarrivo, Brolin, Asprilla, Ortega, Verón, Balbo, Stoichkov, Crespo, Cannavaro, Buffon, Thuram, Zola, Dino Baggio, Couto, Chiesa…

 

 

Preludio trágico y feliz de una bella historia del Calcio

La temporada 89-90 supuso un hito histórico para “I Crociati”, con la cuarta posición en el campeonato de Serie B que daba acceso directo a la máxima categoría del fútbol italiano. Aquella fue una dura y larga travesía con una plantilla extremadamente joven a la que Nevio Scala, recién llegado del Reggio Calabria y con Arrigo Sacchi aún en la memoria de los aficionados, le supo sacar el máximo rendimiento. Daniele Zoratto, Maurizio Ganz, Fausto Pizzi y Tarcisio Catanese fueron las caras nuevas decisivas para el gran asalto al ascenso.

 

Mauricio Ganz celebrando un gol que abrió el camino al ascenso.

 

El Parma comenzó el campeonato con decisión, permaneciendo en la zona privilegiada durante toda la primera vuelta, y la terminó en tercer lugar con 25 puntos. Al comienzo de la segunda etapa se produjeron graves eventos como el fallecimiento del presidente Ernesto Ceresini el 4 de febrero de 1990, o la perdida de la victoria contra la Reggina a causa del lanzamiento de un mechero que acabó en la cabeza del calabrés Armando Cascione. Todo parecía desmoronarse en Parma, seis derrotas en siete partidos ponían en peligro el buen trabajo realizado durante la primera parte de la temporada. Pero Nevio Scala, con la total confianza del nuevo presidente Fulvio Ceresini, encontró el equilibrio adecuado en una situación de máxima tensión, y los “crociati” acabaron el torneo con el primer ascenso de la historia de la entidad a la Serie A, tras 77 años de historia del fútbol. Los 12 goles de Fausto Pizzi y los 11 de Alessandro Melli fueron suficientes para dar oxígeno ofensivo a un equipo que compitió con duros rivales como el Torino, Pisa, Cagliari, Ancona, Reggina, Reggiana, Foggia, Pesca, Brescia y Padova por hacerse un sitio en la parte alta de la clasificación de la Serie B.

 

 

Parmalat, el motor del gran despegue

En 1961, el joven emprendedor Calisto Tanzi abandonó la universidad para concentrarse en dar un giro al pequeño negocio familiar, una charcutería cercana a la estación de tren de Parma. A los 23 años, abrió una pequeña planta de pasteurización y la leche de larga duración se convirtió en el producto estrella de la empresa. La empresa familiar se convirtió así paso a paso en un gigante mundial de la alimentación, vendiendo zumos, leche, agua, yogures y galletas en 31 países de los seis continentes e incluso patrocinando a clubes de fútbol de primer nivel como el Real Madrid. La primera vez que Parmalat llamó a la puerta del club más relevante de su ciudad fue a finales de la temporada 1986-1987 para ser su patrocinador oficial para la siguiente temporada, en sustitución de Prosciutto Parma que acababa contrato.

 

Calisto Tanzi, el artifície del mejor Parma de la historia.

 

Su relación no solo se prolongó en el tiempo, sino que en 1990 Parmalat salió a bolsa en Milán, y un año después Tanzi se convirtió en propietario del 98% de las acciones del Parma AC, cediendo la presidencia de la entidad a su hijo Stefano. Fue entonces cuando se inició la gran etapa de esplendor del Parma de los 90, pasando a ser uno de los mejores equipos de Europa, ganando 3 Coppa Italia (91-92, 98-99, 01-02), una Supercoppa Italia (99-00), una Recopa (92-93), dos Copa de la UEFA (94-95, 98-99), y una Supercopa de Europa (93-94), además de ser por dos veces subcampeón de la Serie A (94-95, 96-97).

 

 

La primera vez en Serie A

En su estreno en Serie A el Parma apostó por una tripleta (el máximo permitido en aquel entonces en Serie A) de internacionales extranjeros de experiencia contrastada formada por el portero brasileño Cláudio Taffarel, el defensa belga Georges Serge Grün y el delantero sueco Tomas Brolin. Los tres fichados a golpe de talonario por su general manager Giambattista Pastorello. Antes de comenzar el campeonato, los emilianos dieron el primer susto a su afición al quedar eliminados por la Fiorentina en la segunda ronda de la Coppa Italia, perdiendo por 1-0 ambos partidos.

 

 

Tras un comienzo incierto, con derrotas que hacían dudar al presidente Giorgio Pedraneschi sobre la continuidad de Nevio Scala, el Parma se puso en marcha en otoño, derrotando a la Fiorentina de Dunga (2-3) y a la AS Roma de Rudi Völler (2-1). La primera vuelta terminó con otra victoria inesperada, el 2-0 contra el AC Milan de Sacchi (cesado semanas después) y que le costó el título de invierno a los “rossoneri”. En la segunda vuelta, los “gialloblu” se mantuvieron anclados en las primeras posiciones y consiguieron la sexta posición que les dio acceso a la Copa de la UEFA fruto de la expulsión del AC Milan de las competiciones europeas por retirarse en un partido de Copa de Europa ante el Olympique de Marsella.

 

 

El primer título

La temporada 1991-92 el Parma levantaría su primer gran trofeo, una Coppa Italia ante la poderosa Juventus de Roberto Baggio, Di Canio y Peruzzi entre otros. Por aquel entonces la final era también a doble partido. El primer asalto en Delle Alpi acabaría 1-0 para La Vecchia Signora con gol de Baggio y en la vuelta, los espectadores del Ennio Tardini asistieron al primero de los 8 títulos que su equipo les brindaría en los años siguientes. El Parma remontó el partido (2-0) con goles de Melli y Osio, dos jugadores importantes en el entramado ofensivo ideado por Scala durante estas primeras temporadas en la élite italiana.

En cambio, su debut europeo no acabó muy bien, al caer en primera ronda contra el CSKA de Sofía en una eliminatoria en la cual el equipo italiano perdonó muchísimas ocasiones, como un par de palos e incluso un penalti fallado. Y en la Serie A consiguieron un meritorio séptimo puesto, insuficiente para acceder a la Copa de la UEFA, aunque con la consecución de la Coppa Italia se ganaron un sitio para la Recopa.

La 1991-1992 también es recordada por ser la temporada en la que la leyenda Gianluigi Buffon se inscribió en las categorías inferiores del Parma AC con tan solo 13 años de edad. Durante su estancia en la cantera, jugó inicialmente en varias posiciones sobre el campo, en particular como centrocampista defensivo, antes de cambiar a su actual posición de portero. Su ídolo Thomas N’Kono fue el que le inspiró ese cambio de posición debido a sus notables actuaciones como portero de Camerún en el Mundial de Italia de 1990. Como resultado, cuando los dos porteros del equipo juvenil del Parma sufrieron repentinas lesiones, se recurrió a Buffon como sustituto debido a su innato talento, altura y atributos físicos.

 

La esperada transformación

Desde la 92-93 hasta la 94-95 el Parma sufriría la gran transformación, pasando de ser un buen equipo a un gran club europeo. A sus filas llegaron perfiles internacionales como Dino Baggio, Asprilla, Zola, Fiore, Fernando Couto o Sensini. En estas tres temporadas llegaron nada menos que 3 títulos internacionales: Recopa, Supercopa de Europa y Copa de la UEFA, 3 subcampeonatos de Recopa, Coppa Italia y Supercoppa, y grandes clasificaciones finales en la Serie A: 3º, 5º y 3º.

 

Tras conseguir la mayor hazaña de su historia en 1992, el Parma afrontaba la nueva temporada 1992-1993 con muchísima ilusión, en especial por el fichaje del colombiano Faustino Asprilla de tan solo 22 años procedente de Atlético Nacional. Fue una gran temporada, obteniendo un espectacular 3º puesto por encima de equipos como la Juventus de Turin o la Lazio. Además, el Parma consiguió ser el segundo equipo menos goleado del campeonato, con Ballotta dejando a Taffarel en el banco de suplentes, y el tercero en victorias.

Adicionalmente al gran 3º puesto en la Serie A, el Parma consiguió su primer título europeo tras alzarse con la Recopa. El Újpest Dózsa húngaro, Boavista portugués y el Sparta Praga fueron cayendo uno a uno contra un Parma imparable. En las semifinales el rival fue el Atlético de Madrid. El partido de ida se jugó en el antiguo Vicente Calderón. El partido se puso a favor de los intereses colchoneros cuando el mexicano Luis García enviaba a la red un centro lateral raso al filo del descanso. Todo cambió tras el paso por vestuarios. El colombiano Asprilla salió al campo con la capa de superhéroe y consiguió darle la vuelta al partido con dos goles. 1-2 y pie y medio en la final de Wembley.

 

 

El partido de vuelta se jugó en Parma y el estadio se vistió con sus mejores galas para su primera gran noche europea. A pesar de esto el club madrileño fue el primero en adelantarse gracias a un tanto de Jesús Saba. Tras este gol el Atleti se vino arriba y asedió sin compasión a un Parma que sacó a relucir el famoso Catenaccio italiano. Cuando parecía que todo estaba visto para sentencia Solozabal fue derribado en el área por un defensor parmesano, derribo que el árbitro no decidió señalar como penalti. Tras este grave error arbitral el Parma consiguió el pase a la final mientras que el Atlético se volvió a Madrid muy indignado con el arbitraje.

En la final les esperaría el Royal Antwerp belga de Amberes. El partido acabó 3-1 con goles de Lorenzo Minnoti a la salida de un corner, de Alessandro Melli de cabeza y de Stefano Cuoghi. El Parma lo había conseguido, se había alzado con su primer título europeo tres años después de su ascenso. Toda una proeza.

 

 

Otra temporada de ensueño y otro verano con grandes fichajes fue la 1993-1994. El propietario de Parmalat había conseguido hacer del Parma un grande y no pararía de realizar las inversiones necesarias para seguir así. Ese verano llegaría al club parmesano el media punta italiano Zola proveniente del Napoli. En el campeonato de Serie A el Parma cosechó un respetable 5º puesto que le dio el billete para la Copa de la UEFA del próximo año. En la Coppa Italia llegó hasta los cuartos de final, la Juventus fue la encargada de cortar las alas a un Parma que soñaba con repetir el éxito de dos años atrás. En el ámbito europeo el club parmesano volvió a alcanzar la final de la Recopa, esta vez ante el Arsenal que con un solitario gol de Alan Smith tendría suficiente para derrotar a los italianos.

 

 

Dino Baggio, Fernando Couto y Stefano Fiore fueron las apuestas personales de los propietarios de Parmalat para la 1994-1995. 3º puesto en Serie A, con el Scudetto como gran obsesión, finalistas de la Coppa Italia perdiendo contra la Juventus por 3-0, y campeones de la Copa de la UEFA ante la propia Juventus.

 

 

El bache

El peso de la responsabilidad fue difícil de llevar para el conjunto parmesano las siguientes temporadas, y atravesó tres ejercicios sin ganar ni un solo título a pesar de la inversión económica realizada. Tanzi no dejaba de realizar grandes inversiones en fichajes, y el verano de 1995 aterrizó el flamante Balón de Oro Hristo Stoichkov, aunque no consiguió adaptarse a la liga italiana y dejó el Parma la temporada siguiente. Los otros fichajes destacados fueron Fabio Cannavaro del Napoli, Filippo Inzaghi del Hellas Verona y el debut de Gianluigi Buffon un 19 de noviembre de 1995.

 

 

En la Recopa de Europa solo se pudo alcanzar los cuartos de final en los que cayó contra el PSG, a la postre campeón de la competición, en Serie A consiguieron el 5º puesto accediendo a disputar la Copa de la UEFA el próximo año. El crédito se acabó para Nevio Scala, tras casi 10 temporadas en las cuales cambió la historia del club. Una leyenda se marchaba y otra se forjaba, Carlo Ancelotti empezaba sus andaduras como entrenador con la gran misión de mejorar el legado de Scala… Carletto vio como grandes jugadores como Asprilla, Zola o Hristo Stoichkov abandonaban el club en busca de nuevas metas. En su lugar llegaron jugadores de renombre como Hernán Crespo, Thuram, Chiesa, Ze María, Reynald Pedrós…

 

 

El club parmesano consiguió un magnífico segundo puesto a dos puntos de la Juventus, acabando el campeonato liguero siendo el equipo con más victorias y el equipo menos goleado en la competición. Este subcampeonato le permitía entrar en la Champions League por primera vez en su historia. La parte negativa de la temporada fue la eliminación en 1/24 de final de la Copa UEFA contra el Vitoria de Guimaraes tras un fatídico partido de vuelta.

 

 

La temporada 97-98 empezó con una gran ilusión, eran equipo de Champions League y los parmesanos estaban ansiosos por vivir las grandes noches europeas. Lamentablemente, para ellos su andadura europea acabó antes de lo previsto. Tras el sorteo el Parma acabó emparejado en el grupo A con el BVB, el Sparta de Praga y el Galatasaray. Empates no esperados, derrotas contra el BVB y otros incidentes hicieron que el Parma no pudiese pasar de ronda. En el anterior formato había seis grupos en vez de ocho y pasaban los dos mejores segundos. Desafortunadamente, el Parma no fue uno de ellos y vio como su sueño europeo acababa demasiado pronto. Tampoco fue una gran campaña en la competición doméstica, ya que acabaron 6º.

Esta posición era la última que daba billete a la Copa de la UEFA, así que el Parma, a pesar de una temporada irregular, consiguió asegurarse su presencia europea para la siguiente. Con el fin de la 1997-1998 la etapa de Carletto al frente del Parma se acabó. Problemas con Gianfranco Zola, la negativa a incorporar a Roberto Baggio, y la negativa rotunda a incluir un creador de juego en su sistema acabaron con la paciencia de Tanzi.

 

 

Consolidación

En la 98-99 con Alberto Malesani en el banquillo, el Parma viviría una de las mejores temporadas de su historia. Además de conseguir un meritorio 4º puesto en Serie A, ganarían un doblete (Coppa Italia y Copa de la UEFA).

 

 

Para muchos, este equipo fue el mejor que se vio en el Ennio Tardini a lo largo de su historia. El día que le ganaron la Copa de la UEFA al Olympique de Marsella de Blanc, Pirès o Maurice (3-0), Malesani alineó a un auténtico equipo de lujo: Buffon en la portería, Thuram, Sensini, Cannavaro y Vanoli en defensa, Boghossian, Dino Baggio, Fuser y Verón en el mediocampo y Chiesa y Hernán Crespo en la delantera. Entraron desde el banquillo Balbo, Asprilla (de vuelta tras su frustrante paso por el Newcastle) y Fiore.

 

 

La temporada 99-00 el Parma AC levantaría la Supercoppa de Italia con el argentino “Burrito” Ortega entre sus filas como gran refuerzo, cerrando un lustro lleno de éxitos, transformación e historia.

 

Y el futuro se volvió pesadilla

Aquel proyecto increíble y admirado no solamente en Italia, sino en todo el mundo, no encontraría el camino correcto para permanecer. Solamente llegaría una Coppa Italia en la temporada 2001-02, ya sin Buffon que había fichado por la Juventus, que aún a día de hoy supone el último título de la historia del Parma. Marco Di Vaio, Savo Milosevic, Sükür o Nakata fueron algunos de los protagonistas de esa última gesta, y pasarían el relevo a otros cracks, como el joven Adriano Leite.

 

 

El caso Parmalat estalló en 2003, cuando se supo que la compañía que había obtenido 251 millones de beneficios netos en 2002 y era supuestamente un grupo rentable llevaba falseando sus cuentas al menos 15 años. La multinacional se declaraba en suspensión de pagos y el expresidente del Parma y fundador de la empresa láctea, Calisto Tanzi, era arrestado. El escándalo dejó en la ruina al equipo, ya que supuso una deuda de 14.000 millones para el imperio Parmalat. El club fue declarado insolvente en 2004. Un nuevo equipo llamado Parma Calcio 1913 surgió en la ciudad ese mismo verano, para competir en la Serie D.

 

 

Con Lucarelli como máxima estrella moral y deportiva. El veterano jugador accedió a cambiar la Serie A por la Serie D. El Parma consiguió el ascenso en su primer año, y en su segundo y en su tercero hasta competir otra vez en Serie A… y volver a descender. Durante estos últimos años los jugadores con más nombre que han pasado por el club han sido Antonio Cassano, Gabriel Paletta, Sebastian Giovinco, Graziano Pellé, Alberto Gilardino, la segunda etapa de Hernán Crespo (2010-2012) con posterior paso como entrenador del Primavera, y el último fichaje estrella, la vuelta de Buffon para aspirar al ascenso a Serie A.