viernes, diciembre 2, 2022

La calle Nayim en Trasmoz, el homenaje del pueblo al hombre de la Recopa de 1995

 

Trasmoz se convirtió en 2006 en el primer y único municipio que dedicaba una calle a la consecución de la Recopa del año 1995 por parte del Zaragoza. Aquel partido terminó 2-1 a favor de los aragoneses con un increíble obús desde el centro del campo a cargo de Nayim, y encima en el último minuto.

La historia de la placa «Calle Gol de Nayim» se originó cuando el consistorio de Trasmoz encargó a un alfarero de Tarazona varias placas para las calles de la villa, pero durante la organización y distribución de las placas se dieron cuenta que todavía había calles sin nombre. Se procedió a una consulta popular para dar nombre a las calles que faltaban para bautizar, y la propuesta de la calle «Gol de Nayim» se impuso con el apoyo de los muchos zaragocistas del pueblo y, finalmente salió adelante.

 

 

Mohamed Alí Amar, conocido como Nayim, (Ceuta, 5 de noviembre de 1966) es un ex futbolista español de la década de 1990. Comenzó su carrera como profesional en las categorías inferiores del FC Barcelona, ​​promovido por el entonces entrenador del conjunto catalán Terry Venables, pero nunca llegó a jugar con el primer equipo, ya que sus características como jugador (hábil, de una técnica excelente pero indisciplinado a veces) no concordaban con el esquema de Cruyff. A pesar de ello, logró formar parte en varias ocasiones en la selección española sub-21.

Tras su paso inicial para la cantera de Can Barça fichó por el Tottenham Hotspur FC de la Premier League inglesa donde pronto asumió la titularidad y el apoyo de la afición inglesa, debido, en gran parte a sus excelentes actuaciones contra el gran equipo rival del conjunto londinense, el Arsenal FC. Permaneció durante cinco temporadas en la escuadra británica. Posteriormente fichó por el Real Zaragoza en la temporada 1993-1994, club con el que logró sus mayores éxitos como futbolista. Sin embargo, no llegó a la titularidad hasta pasado un año, debido en parte, a su mala relación con el equipo técnico y la afición, que lo consideraban como un jugador sumamente díscolo e individualista.

Su mayor logro como futbolista la alcanzó el 10 de mayo de 1995, en París, donde se proclamó campeón de la Recopa de Europa. Cuando faltaban apenas 10 segundos para la conclusión de la prórroga y con el empate a 1 en el marcador, volvió a protagonizar el papel de «bestia negra» del Arsenal FC y marcó el gol decisivo con una parábola diciembre de 49 metros. Fue un gol espectacular, calificado en algunos medios como el mejor gol marcado nunca en una final; de lo que no hay duda, es que fue el gol por el que Nayim será siempre recordado.