Mundial 1966 Anglaterra campiona

Los mejores goles de los Mundiales de fútbol

 

Un VHS de la revista Tribuna con los mejor goles de los Mundiales de fútbol (1966-1986) que tenía en casa cuando era pequeño, fue el inicio de mi romance con el deporte rey y es lo que me lleva ahora a escribir este texto.

Mundial de Inglaterra de 1966

El Mundial de Inglaterra de 1966 hizo coincidir a Pelé, Bobby Charlton, Franz Beckenbauer y Eusebio, con destinos muy diversos: al jugador brasileño, que dominaba el fútbol en aquellos años, la suerte no le sonrió. Los defensas portugueses lo dejan fuera de combate y tiene que esperar otros 4 años a demostrar su talento en un Mundial. El fútbol fue el que perdió más.

Eusebio, delantero que fue finalmente máximo goleador del torneo, logró llevar a Portugal hasta las semifinales. Él solito remontó a Corea del Norte con 4 goles, y fue el artífice de la eliminación de Brasil. Pero en las semifinales se encontró con la Inglaterra de Bobby Charlton y los chicos del West Ham, especialmente Moore, Hurst y Peters. Charlton marcó 2 goles para acabar con el sueño portugués.

Por el otro lado del cuadro avanzaba la Alemania de un todavía joven Franz Beckenbauer. El káiser ya mandaba, y con un equipo sin demasiados nombres propios destacados, se planta en la final en Wembley para enfrentarse a Bobby Charlton. Fue una final donde los dos mejores jugadores del torneo se neutralizaron mutuamente, y que finalmente decidió Geoff Hurst con 3 goles, uno de los cuales fue gol fantasma.

 

 

Mundial de México de 1970

Cuatro años más tarde en México, Beckenbauer se venga. Un gol suyo contribuye a la eliminación de los ingleses en la ronda de cuartos. Es la Alemania de otro talento emergente: Gerd Müller. El delantero del Bayern era astuto, con un olfato poderoso y con un centro de gravedad muy bajo que le permitía rematar desde muchas posiciones y ángulos.

Recuperado del desastre de 1966, Italia se presentó en México con un equipo con garantías, y en el mejor partido del torneo, en el estadio Azteca derrota 4-3 a Alemania en las semifinales.

Pero Brasil es Brasil. Con Rivelino, Jairzinho y Tostao, en el último Mundial de Pelé, Brasil consigue la que entonces era su tercera Copa del Mundo. Su inspiración en la final contra Italia, donde marcó y asistió a Carlos Alberto en el cuarto gol, fue determinante. Se hacía justicia.

 

 

Mundial de la República Federal de Alemania de 1974

Del sol de México se pasó a la niebla de Frankfurt, y en 1974 los Mundiales llegaron a Alemania. La selección germana, con Beckenbauer y Müller como estrellas, era un equipo con dudas al inicio del torneo. Sus vecinos de la RDA, en un partido muy significativo en aquellos momentos históricos, le pasó la mano por la cara en la primera fase. Pero el talento de hombres como Paul Breitner, Wolfang Overath o el portero Sepp Maier, sumado a los del káiser y Müller, les permitió llegar a la final de Münich.

La sensación sin duda de aquel Mundial era Holanda. Aquel equipo de estilo artístico, donde Johan Cruyff era el director de orquesta. Jugador completísimo, le podríamos atribuir el concepto de jugador total: hacía muchas cosas, y casi siempre las hacía bien. Holanda maravilló hasta la final. En el momento definitivo, sin embargo, se vieron superados. En el primer minuto de partido, tras los primeros 15 pases consecutivos, el balón llega a Cruyff. Se interna en el área y lo hacen caer. Neeskens convierte el penal con su estilo “dinamita”, y como reconoció después el defensa Rudi Kroll, se vieron campeones antes de tiempo. Alemania olió sangre y remontó.

 

 

Mundial de Argentina de 1978

Argentina acogía su primer Mundial en 1978. El grupo de Menotti ofrecía dudas: contra Italia un gol de Bettega les complica la vida. Hasta el partido de la segunda fase contra la buena selección francesa que capitaneaba Platini. Después de que el crack francés empatara para forzar la prórroga, un gol del melenudo Luque envía Francia a hacer las maletas antes de tiempo.

Para eliminar Brasil por diferencia de goles y clasificarse para la final, Argentina tenía que ganar mínimo por 4 goles a Perú. Bajo rumores de estafa (nunca demostrados), Argentina gana 6-0 y la afición de todo el país se echó a la calle para celebrarlo.

Holanda, incluso sin Cruyff, seguía siendo peligrosa. Con el goleador Johnny Rep o el mítico Johan Neeskens, supervivientes del mundial anterior, seguían poniendo en práctica el fútbol-total.

Dos obuses desde fuera del área de Arie Haan, uno contra Alemania para empatar y el otro contra Italia para ganar por 2-1, clasificaron Holanda hacia la segunda final consecutiva.

La final despertó más pasiones que nunca en Argentina. La final en el estadio Monumental de Buenos Aires la inauguró Mario Kempes, máximo goleador del campeonato. Holanda generó el doble de ocasiones que el rival, pero perdonó, y en el fútbol de este nivel esto quiere decir que la acabas pagando. Nanning ilusionó la parroquia neerlandesa con el empate pero a la prórroga de nuevo Kempes marcó y Bertoni remató Holanda con el 3-1. César Luis Menotti hacía campeona Argentina por primera vez en su historia.

 

 

Mundial de España de 1982

4 años más tarde, Argentina llegó al Mundial de España para defender título con un jovencito Diego Armando Maradona, a quien las defensas, en especial Italia con Claudio Gentile, empezaron a aplicar un “tratamiento” especial. Es el Mundial donde otro tipo duro, el portero alemán Toni Schumacher, incurrió en una de las faltas más duras del siglo en tumbar dentro del área en el lateral francés Patrick Battiston a la semifinal. El jugador sufrió fractura de vértebras. Ni rastro de penalti ni tarjeta …. En ese mismo partido, la Francia de Platini, Giresse y Six tuvo contra las cuerdas a los alemanes, pero una vez más el gen competitivo permitió a Alemania acceder a una nueva final mundialista al vencer en la tanda de penaltis.

Por el otro lado del cuadro, la majestuosa selección de Brasil, con Zico, Sócrates y Eder se cruzaba con Italia en el último partido de la segunda fase. Un hat-trick del “bambino de oro” Paolo Rossi fue el único pero insalvable obstáculo para pasar a semifinales (3-2). Posteriormente Italia también se deshace de una de las revelaciones del torneo, Polonia. Ni Boniek ni Lato evitan que los italianos pasen a la gran final del Bernabeu. Allí los esperaba Alemania. Después de una hora de vergüenza ajena en lo futbolístico, Italia empezó a jugar al fútbol, ​​y en una segunda parte brillante, Rossi, Tardelli y Altobelli dan en Italia el gran trofeo.

 

 

Mundial de México de 1986

Con la indulgencia de la FIFA, los Mundiales vuelven a México en 1986. Rusia, una de las revelaciones, llega a octavos de final con 8 de sus jugadores procedentes del gran Dinamo de Kiev. Otra de las revelaciones fue Dinamarca, por primera vez clasificado para la fase final de un Mundial. El talento de Laudrup y Elkjaer, en ese momento en el Calcio, da a los daneses un muy buen nivel europeo.
La Inglaterra de Lineker era otra de las sensaciones, hasta que se topó con Argentina y Maradona en los cuartos de final. El juego de alta escuela de Maradona eclipsa todos en ese partido con un gol para el recuerdo eterno… y por su mano de Dios cuatro minutos antes … Al fin y al cabo, Argentina vuelve a disputar una final solamente 8 años después de ganar en su país. Y después de 90 minutos rellenos de goles, los argentinos repiten victoria al ganar por 3-2. El nombre de Maradona, como el de Pelé o Cruyff, quedará para siempre en el fútbol.

 

 


Jordi Valls