Loco Mundial de Fútbol: Selección R

 

La selección R es junto a la M una de las favoritas de este Loco Mundial. Si en la M destacan los argentinos Maradona y Messi, en la R la delantera es brasileña, por lo que el “jogo bonito” está garantizado. La FIFA concede el honor de dirigirla a un “gentleman” de los banquillos: sir Bobby Robson. El inglés empezó a darse a conocer como “trainer” en el Ipswich Town con el que logró una FA Cup y la Copa de la UEFA de 1981. Este logro le permitió sentarse en el banquillo de la selección inglesa a la que dirigió de 1982 a 1990.

En 1984, renunció al cargo al no clasificar Inglaterra para la Eurocopa de aquel año, pero le ratificaron en el cargo. En México86, la mano de Dios y el gol del siglo lo apartaron del camino a la final. Su carácter queda definido en una frase refiriéndose a Maradona: “Está bien, el primero lo marcó con la mano, pero el segundo valió por dos”. Años más tarde, sentado en el banquillo culé, pudo contemplar otra genialidad similar de un joven Ronaldo que, como veremos, tiene en sus filas. En 1988, tras clasificar la selección para la Eurocopa, vivió uno de sus peores momentos con tres derrotas. Otra renuncia que no le aceptaron lo llevó al Mundial de 1990. Esta vez fue la selección alemana quien en semifinales por penales apartó al equipo de Robson de la ansiada final.

Tras el mundial recaló en el PSV Eindhoven donde entrenó, entre otros, a otro brasileño R que ha recalado en esta selección: Romario. Tras dos años en Holanda, se marchó a Portugal. En el Sporting necesitó de un asistente traductor, que años más tarde se haría un nombre en los banquillos: Mourinho. Después, pasó por el Porto -donde conoció a un jovencísimo Villas-Boas- con el que logró dos ligas portuguesas, antes de recibir la llamada culé. Contaba Robson en un documental que era la tercera vez que le llamaba el Barça y a pesar de ser la era “postCruyff” no podía decir otra vez que no. Aceptó, le pidió ayuda a Mourinho, y dirigió un gran equipo, Ronaldo a la cabeza, con el que logró Recopa, Copa del Rey y Supercopa de España, pero perdió la Liga ante el Madrid de Capello. La llegada de Van Gaal lo apartó del club blaugrana y, tras un año en Eindhoven, regresó a Inglaterra para dirigir el Newcastle hasta 2004.

 

Portero

En la portería, el sueco Thomas Ravelli espera atajar todo lo que le venga. El internacional sueco, que destacó en el Goteborg, dejó un gran recuerdo en el Mundial94, tras dos penales atajados frente a Rumanía, que llevarían a la selección sueca hasta semifinales, donde Brasil los eliminó con gol de Romário.

 

Defensas

Sabedor del enorme talento atacante, el entrenador inglés confía en una defensa de 3. Sergio Ramos ocupa el central derecho. El exsevillista y central madrileño cuenta con un amplio palmarés: 5 ligas, 4 Champions, 4 Mundiales de Clubs, 2 Eurocopas y un Mundial con la Roja avalan a este central, que a la vez aporta mucho gol y temperamento. A su lado, otro campeón mundial: el argentino Óscar Ruggeri. Debutó con Boca con el que logró un campeonato en 1981. Su año más mágico fue en 1986 cuando siendo central de River logró el Campeonato, la Libertadores y la Intercontinental. En ese verano, logró el Mundial con la Albiceleste. Casi nada. El central pasó por Logroñés, Madrid (donde logró una Liga), para regresar a Argentina y luego pasar por Italia, México, otra vez España y de nuevo de regreso a casa. Con la albiceleste alcanzó la final de Italia 90, torneo que jugó lesionado, y logró el Trofeo de la Copa América en el 91 y 93.

Como lateral izquierdo correcaminos, otro jugador con un mundial a sus espaldas, más otra final perdida. Roberto Carlos deslumbró en Palmeiras junto a jugadores como Mazinho, Rivaldo y Flávio Conceição. Llegó a Europa para defender la “maglia neroazzurra” del Inter, pero un año más tarde se enfundó la camiseta merengue, tras un intercambio de cromos con Iván Zamorano. En el club madrileño alcanzó su máximo nivel con 4 Ligas, 3 Champions, 1 Supercopa y 2 Intercontinentales. Con la “seleçao”, perdió la final contra la Francia de Zidane, pero logró el Mundial en 2002, junto a las Copas América 97 y 99 y la Confederaciones 97.

 

 

Centrocampistas

Bobby Robson no niega que tiene un debate con el centrocampista defensivo. El debate gira entre Redondo y Rijkaard. Se decide por el holandés, pero sabe que tiene al argentino a punto en la recámara. Con pelo largo, da igual. El bueno de Frank formó parte del mítico AC Milan de Sacchi con el que logró 2 Copas de Europa, 2 Scudetto y 2 Intercontinentales. Debutó en el Ajax en 1980, con el que logró 5 Eredivisie (tres en ese primer periodo). En la 1987/88 fue cedido al Sporting de Lisboa y al Zaragoza, previo fichaje de Berlusconi. Tras la etapa milanesa, regresó al Ajax donde formó parte de la nueva ola de talentos holandeses que de la mano de Van Gaal lograron la Champions de 1995. Con la selección “orange” logró la Euro 88. Como entrenador, destaca su etapa en el Barça donde logró, entre otros, 2 Ligas y una Champions, en la que destacó otro delantero R: Ronaldinho.

Por delante, un italiano, un brasileño y un argentino y no hay nada de chiste en ello. Talento, mucho talento. Gianni Rivera fue toda una institución en el AC Milan de los sesenta y setenta. Con el equipo “rossonero” logró 3 Scudetto, 2 Copas de Europa, 2 Recopas y una Intercontinental. En 1969, fue el primer italiano en recibir el Balón de Oro. Con la selección italiana, logró la Euro 68 y alcanzó la final de México 70.

 

A su lado, un brasileño que fue rival de Rivera en el Mundial 70. Como capitán, Roberto Rivelino. Debutó con el Corinthians, para luego destacar en el Fluminense donde lo apodaron patada atómica por su potente disparo. También perfeccionó y dio a conocer la elástica, que luego imitarían compatriotas como Ronaldo o Ronaldinho. El propio Rivelino confesó que la aprendió de un excompañero del base de Corinthians, Sergio Echigo. El momento personal de mayor auge fue en México 70 siendo compañero de Pelé, Tostao, Gerson, Jairzinho y Clodoaldo a sus espaldas.

Finalmente, como enganche, Juan Román Riquelme. El argentino es un mito de Boca con el que logró 6 trofeos nacionales y 5 internacionales: tres Libertadores, una Recopa Sudamericana y la Intercontinental de 2000, frente al Real Madrid. Recaló en 2002 en un FC Barcelona en crisis, con el regreso de Van Gaal, quien no había pedido su fichaje. La revolución de Laporta le llevó cedido a Villarreal donde pudo mostrar su enorme talento llevando al equipo “groguet” a la tercera posición en Liga (2004/05) y unas semifinales de Champions (05/06), pero un penalti atajado por Lehman (Arsenal) le impidió alcanzar la final y enfrentarse al cuadro culé. En 2006, al regresar del Mundial, su estancia en tierras valencianas ya no era igual y a principios de 2007 regresó a Boca, donde logró la tercera Libertadores. En 2012 perdió su única final de Libertadores y terminó su carrera en Argentinos Juniors, club que lo vio nacer, con el que logró un ascenso a la máxima categoría. Con la albiceleste, destaca el oro en los juegos de Pekín.

Delanteros

Bobby Robson no tiene dudas en ataque. Tres brasileños y otro en la recámara. Primero, un jugador de dibujos animados, bajito, que tuvo en el PSV. Romário dio muestras de su talento en Holanda (3 Eredivisie), en el Barça (1 Liga), y en Brasil en varios equipos (Vasco de Gamma, Flamengo, Fluminense. También pasó por Valencia, El Saad, Miami y Adelaida. A pesar de no ser todos en partidos oficiales, cuenta con 1002 goles en su carrera. Y eso que el mismo jugador reconoce no haberse dedicado en alma al juego. Con la selección carioca destacó en el Mundial de Estados Unidos 94 y en las Copas América de 1989 y 1997, que ganó.

En la banda izquierda, un malabarista del balón que lo mismo te la clavaba desde treinta metros pasadas las doce de la noche, como que te regalaba una elástica, una chilena o una “espaldinha”. Con su sonrisa cambió el rumbo del Barça: Ronaldinho. Debutó con Porto Alegre en 1997 para irse al PSG en 2001 con el que logró una Intertoto (2000). En el Camp Nou, deleitó a grandes y pequeños y logró 2 Ligas y una Champions, entre otros títulos, y fue el padrino de un jovencísimo Messi. Tras cinco temporadas, su destino fue el Milan con el que logró un Scudetto. Regresó a Brasil en Flamengo, Atlético Mineiro con el que logró Libertadores y Recopa, y Fluminense con aventura mexicana por medio (Quéretaro). Con la selección logró el Mundial 2002, la Copa Confederaciones y Copa América. Su currículum es inigualable (otros tendrán más títulos, pero él los tiene casi todos).

 

 

Finalmente, como delantero punta, un monstruo con el balón: Ronaldo. El jugador debutó en el Cruzeiro apadrinado por Jairzinho, y se sentó en el banquillo en USA94. Dos temporadas en el PSV Eindhoven le llevaron al Camp Nou, como su compatriota Romário unos años atrás. En el club culé, logró una Recopa y Copa del Rey y levantó al propio Robson del banquillo en Compostela. Al año siguiente emigró a Italia y con el Inter logró la Copa de la UEFA. En 2000, una serie de lesiones lo apartan de los focos del terreno de juego. En 2002 fichó por el Real Madrid con el que estuvo cinco temporadas, dos más en el Milán y terminó su carrera con el Corinthians. Con la “seleçao”, vivió la victoria mundial del 94 desde los banquillos, la derrota en el 98 con Francia tras unas convulsiones previas que casi lo apartan de la final y la victoria en Corea-Japón 02 frente a Alemania. A ello, cabe sumarle dos copas América y una Confederaciones.

¡Sin duda, la delantera R asusta!

 

Capitán

Capitanes de la selección: Roberto Rivelino, Rob Rensenbrink, Ricardo Rocha, y Rüstü Recber. Serán capitanes de las distintas selecciones, los jugadores que tengan las dos iniciales –nombre y apellido- iguales, con independencia de que sean titulares o no.

 

Estadio

La Romareda.

 

La Rosaleda.

Jaume Clavé & Joan Albert Ferrer