Lev Yashin y Pelé, la historia de amistad y respeto de dos rivales

 

Lev Yashin y Pelé, coincidieron en activo durante 15 años, aunque solo se enfrentaron en dos míticas ocasiones, forjando una relación de amistad y admiración inquebrantable a pesar del paso del tiempo. En su primer encuentro, el soviético era una fortaleza impenetrable y consolidada bajo palos, mientras que Pelé era un joven debutante que aunaba toda la esperanza de su país.

Su admiración mutua siempre fue una delicia para los amantes del deporte rey, ambos se consideraban los mayores rivales a los que se habían enfrentado, «Pelé y yo, jugábamos a un mismo fútbol», aseguraba el soviético.

 

 

El primer encuentro en 1958, el debut de Pelé en los Mundiales

«Desgraciadamente, no poseemos el don de valorar infaliblemente los mejores días y momentos de nuestra vida. Solamente ahora comprendo que mis mejores días los viví en Suecia, durante el Campeonato Mundial de 1958. Allí es donde por primera vez vi a Lev Yashin. Fuimos a ver como se entrenaban los soviéticos, y lo vi tirándose al suelo y haciendo bellísimos saltos para atrapar el balón. Todo un enjambre de balones eran disparados por sus compañeros contra su portería, y él apenas haber repelido uno, se lanzaba al encuentro de otro con una dedicación envidiable, con una energía juvenil, aunque poco se parecía en aquel entonces a un muchacho», aseguraba Pelé en el libro “Los Caminos hacia el Olimpo”.

El astro brasileño no estuvo listo para el primer partido de Brasil en el Mundial de Suecia de 1958, disputado en Udevalla ante Austria, debido a una lesión que se produjo en un partido de preparación ante Corinthians. Ganaron los brasileños por un contundente 3-0 con goles de Mazzola (2) y Vavá. El segundo partido fue en Gotemburgo ante Inglaterra. Pelé no jugó y el partido terminó 0-0 gracias a la sensacional actuación del portero inglés, Colin McDonald. La historia nos reservaba algo realmente emotivo, el debut de Pelé en los Mundiales tendría lugar un 15 de junio de 1958 ante la URSS de Lev Yashin. Brasil ganó 2-0 con doblete de Vavá, y Pelé, aunque jugando magistralmente, no pudo batir al portero soviético ni jugando al lado de Garrincha.

 

 

«Después de las dos primeras rondas, la vieja guardia de la escuadra de Brasil se cansó notablemente y para el encuentro URSS-Brasil, el entrenador nos puso a Garrincha y a mí en la alineación del once inicial. De este modo, Yashin fue el primer guardameta extranjero contra el quién jugué en un partido internacional oficial. Pueden imaginarse los deseos que tuve de marcar un gol el día de mi debut. Pero no logré hacerlo. Durante el partido tuve varios duelos con él, pero salió airoso en la contienda. Recuerdo, como si fuera hoy, la forma en que mi amigo Garrincha, también debutante de la selección y jugador insuperable, me colocó en una posición maravillosa por medio de un exacto pase. Yo rematé saltando desde la marcha. El esférico iba a parar por debajo del larguero. El corazón medio un brinco en espera de júbilo. Pero Yashin me lo quitó, con su fantástico salto arrancando toda una tormenta de aplausos. Luego interceptó otras dos otras veces mis tiros a puerta, que yo mismo consideraba sumamente difíciles de parar».

El arquero llegó al Mundial de Suecia de 1958 tras haber ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956. Era su debut mundialista y los aficionados soviéticos depositaron toda su fe y esperanzas en su participación. Yashin atestiguó cómo el joven Pelé bailó con facilidad a la defensa soviética, y vio con sus propios ojos el inicio del mayor jugador que ha visto la historia de los Mundiales. Pura historia.

 

 

«Creo que ha sido el equipo más fuerte que ha ganado en los campeonatos del mundo. Los brasileños hacían con el balón todo cuanto querían. Era un auténtico espectáculo, que tenía por protagonistas a los jugadores y a la pelota. Pero incluso en esta magnífica escuadra destacaban Garrincha y Vavá. Y Pelé, la estrella del fútbol comenzó a brillar en este campeonato», aseguró Lev un su autobiografía.

Más casualidades de la vida, Yashin y Pelé disputaron las mismas ediciones de Copas del Mundo, defendiendo los colores de sus selecciones por última vez en México 1970. El arquero lo hizo como suplente y O’Rei convertido en triple campeón mundial.

 

 

El amistoso de 1965

El 21 de noviembre de 1965, Yashin y Pelé se volvieron a enfrentar, esta vez en el Maracanã de Río de Janeiro ante 123.000 espectadores. El partido fue toda una delicia para los amantes del buen fútbol y terminó con empate a 2. Fue entonces cuando por primera vez Pelé pudo batir al portero soviético, aunque solo en una ocasión.

 

Programa original del partido, versión rusa.

 

 

La URRS disputó 4 días después otro partido en Belo Horizonte ante el Minas Gerais que acabó en empate a 0. Pero aquel no sería el primer viaje de la selección soviética a Sudamérica, ya que posteriormente visitarían Argentina, Uruguay, Chile, y volverían a Brasil. Como curiosidad, Pelé acudió como espectador en más de una ocasión para ver y saludar a su compañero.

 

 

Pelé & Yashin, una amistad histórica

Desde su primer encuentro en el Mundial de 1958 su relación de amistad y admiración se fue consolidando con el paso del tiempo, hasta el punto que Pelé fue uno de los grandes artífices de la visita de la URSS para los amistosos en Brasil de 1965. Yashin pasados los años volvería a visitar a su amigo en 1972, viajando a Brasil ya retirado para verlo en acción en sus últimas temporadas en el Santos.

 

 

Tras su retirada, en 1971 se organizó un partido homenaje en el Estadio Lenin de Moscú que enfrentó al Dynamo de Moscú a un combinado de estrellas internacionales en las que no faltaron Pelé, Eusebio, Bobby Charlton o Franz Beckenbauer entre otros. Las gradas presentaron un lleno absoluto con 100.000 fans que disfrutaron, pero también lloraron ante la emoción de despedir a la que había sido su mayor leyenda. El partido acabó con resultado de empate a 2.

 

 

Yashin y Pelé coincidieron públicamente en otras ocasiones ante las cámaras, demostrando su respeto mutuo y amor por el deporte rey. Nunca protagonizaron ni el más mínimo enfrentamiento dialéctico. Total y absoluta camaradería hasta el último de los días del portero soviético, tristemente fallecido un 20 de marzo de 1990.