La Quinta del Buitre, talento español de los 80

 

La Quinta del Buitre, liderada por Emilio Butragueño, fue una brillante generación de canteranos del Real Madrid de los años 80, que convirtió al club merengue en uno de los mejores equipos de la historia, junto a los imprescindibles goles del mexicano Hugo Sánchez. La eclosión de este grupo llegó a partir de 1985, con la conquista de cinco Ligas consecutivas e importantes récords, como el de máximo realizador de la competición con 107 goles.

 

En esta década, el Real Madrid también logró su primer título de la UEFA. Fue en la temporada 1984-85. Derrotó en una final a doble partido al Videoton. Un conjunto hasta entonces desconocido que había dejado fuera de combate al PSG, Partizán de Belgrado y Manchester United. En la campaña siguiente, los blancos revalidaron el título gracias a una remontada impensable. Tras caer en la ida de octavos 5-1 ante el Borussia Mönchengladbach, tiraron de épica en el choque de vuelta y con dos tantos de Valdano y otros dos de Santillana lograron el pase a cuartos (4-0).

Fruto de estos éxitos Butragueño y Míchel además se convirtieron en los primeros futbolistas españoles en dar nombre y aparecer en la portada de un videojuego: Emilio Butragueño Fútbol (1987, Topo Soft) y Míchel Fútbol Master Super Skills (1989, Dinamic Software).

 

 

Los protagonistas de un mito del madridismo

En 1984, el Castilla se proclamó campeón de Segunda División bajo las órdenes de Amancio y con la magnífica actuación de cinco futbolistas: Pardeza, Sanchís, Míchel, Martín Vázquez y Butragueño. Estas perlas de la cantera fueron todo un descubrimiento y Di Stéfano no dudó en subirlos progresivamente al primer equipo junto a Hugo Sánchez, Paco Buyo, Rafael Gordillo y Antonio Maceda. Fue la primera vez que un filial ganó la competición de Segunda División A.

 

José Miguel González Martín del Campo, conocido futbolísticamente como Míchel, fue un interior derecho internacional de una calidad mayúscula. Manejaba las dos piernas aunque predominaba la derecha. Su mayor característica eran los centros con una precisión medida, centros de los que tanto Hugo Sánchez como posteriormente Iván Zamorano dieron buena cuenta. Su debut con el primer equipo tuvo lugar un 11 de abril de 1982 contra el Castellón en la jornada 32 de Liga debido a una huelga de futbolistas que obligaba a los clubes a alinear a sus equipos filiales. Míchel marcaría el gol de la victoria blanca. En 1987 quedó cuarto en el Balón de Oro justo por detrás de su compañero Emilio Butragueño.

 

 

Martín Vázquez fue elegido mejor jugador del Mundial juvenil de 1981, un mediocentro ofensivo considerado por muchos como el más completo de los miembros de la Quinta del Buitre. Debutó con 17 años en un Real Murcia – Real Madrid siendo su carrera en el club blanco meteórica hasta convertirse en uno de los futbolistas más codiciados del fútbol europeo. En 1990, el Torino lo ficharía siendo el futbolista mejor pagado del fútbol italiano. No obstante, su etapa en la Serie A fue muy discreta volviendo al Madrid donde estaría de 1992 a 1995.

 

 

Miguel Pardeza era un mediapunta de gran calidad y pundonor, aunque el de Huelva no tuvo la continuidad deseada con Di Stéfano. Tras apenas tres esporádicas apariciones, volvería al filial blanco y de ahí saldría cedido rumbo al Real Zaragoza. Allí haría historia en su primera temporada: 26 partidos, 5 goles y la conquista de la Copa del Rey. El Madrid le repescaría, pero la extrema competencia en la delantera blanca, con nombres como Hugo Sánchez, Jorge Valdano o el propio Butragueño por delante, y a pesar de ser una pieza clave en la Liga que ganaría el Madrid en 1987, volvió al Zaragoza donde termina convirtiéndose en una leyenda jugando en La Romareda durante más de una década.

 

 

Manolo Sanchís fue todo un One Man Club, jugando del 1980 al 2001 con los merengues, además de ser considerado como uno de los mejores centrales de la historia del club blanco y del fútbol español. Leyenda del Madrid con 21 títulos, honor que comparte con el mítico Paco Gento.

 

 

Emilio Butragueño capitaneó la mejor generación de jóvenes de la historia del Real Madrid a la que dio nombre, pese a ser rechazado en un primer momento y hasta entrenar en el eterno rival de la capital. Ambidiestro y con una técnica depurada, «El Buitre» ocupaba la posición de delantero centro. Debutó el 5 de febrero de 1984 saliendo desde el banquillo cuando el Real Madrid perdía 2-0 ante el Cádiz en el Ramón de Carranza. Marcó dos goles remontando finalmente el partido.

 

 

Palmarés de la Quinta del Buitre

Desde el debut del primer integrante de la Quinta del Buitre hasta que ya solamente quedaba Manolo Sanchís, el Real Madrid conquistó dos Copas de la UEFA (1985 y 1986), cinco campeonatos de Liga consecutivos (1986-1990), tres Copas del Rey, cuatro Supercopas de España y una Copa de la Liga.

La gran ausencia en cuanto a trofeos en las vitrinas del club durante esta etapa fue la Copa de Europa. Estuvieron cerca de conseguirlo pero el PSV Eindhoven entrenado por Guus Hiddink y el AC Milan de Arrigo Sacchi se lo impidieron. Fueron dos derrotas dolorosas, en especial el 5-0 en San Siro en 1988.