La Pequeña Copa del Mundo de Clubes

 

La Pequeña Copa del Mundo de Clubes fue el segundo intento, tras la Copa Internacional de Río (1951-952), para reunir a los mejores clubes del mundo. La idea surgió en Venezuela en 1952, tras ver el éxito que tuvieron las cuatro ediciones disputadas del Mundial de Futbol de selecciones.

 

 

La empresa Venezuela Deportiva y un grupo de empresarios venezolanos, liderados por el vasco Damián Gaubeka y con el auspicio de la Federación Venezolana de Fútbol, decidieron organizar un torneo amistoso que reuniera a los mejores exponentes del balompié en el ámbito de clubes.

 

Damián junto a Di Stéfano.

 

Durante sus seis primeras ediciones, de 1952 hasta 1957, se presentaron diferentes equipos tanto europeos como latinoamericanos, entre los que se destacaban el FC Barcelona, Real Madrid, Valencia CF y Atlético de Madrid (España), Benfica (Portugal), Millonarios (Colombia), River Plate (Argentina), y São Paulo, Corinthians y Botafogo (Brasil). Los equipos eran invitados a criterio del comité organizador. Se entregaban dos trofeos: el de campeón (con forma de copa con peana) y el de mejor jugador (más alto y estilizado con la figura de un jugador).

 

 

Debido a la creación de la Copa de Europa, que tuvo su primera edición entre 1956 y 1957, la Pequeña Copa del Mundo de Clubes no se volvió a disputar más hasta el año de 1963 cuando se realizó un relanzamiento de la competición. El secuestro durante esta edición de Alfredo Di Stéfano, principal figura del Real Madrid, por parte de un grupo de rebeldes en Caracas, acabó por derrumbar las estructuras del evento. La Copa Intercontinental, a partir de 1960, tomó el relevo de las competiciones intercontinentales que designaban a su vencedor como «campeón del mundo» de clubes.

El club con más títulos fue el Real Madrid con 2, seguido de Millonarios, Corinthians, São Paulo y FC Barcelona con 1. Tras el cambio de nombre por Trofeo Ciudad de Caracas, el Sao Paulo, el Benfica, Valencia, Athletic Club de Bilbao, Sparta Praha, Vitória FC, y hasta Alemania Oriental levantaron el título en una ocasión.

 

 

La negativa de los organismos a reconocerla como título oficial

Este torneo no contó nunca con el reconocimiento de competición oficial por parte de la UEFA y/o CONMEBOL ni el reconocimiento de título mundial de la FIFA, ya que en 2007, el máximo ente del fútbol mundial consideró mediante un comunicado, al campeonato del 2000, como el primer Mundial de Clubes existente (aunque la Copa Intercontinental, sí se hizo después oficial por FIFA y sus confederaciones).

A partir de la creación de la Copa Intercontinental, la Pequeña Copa del Mundo, considerada el precedente inmediato de las competiciones intercontinentales de clubes, perdería el sentido de la competición, convirtiéndose desde 1963 en el Trofeo Ciudad de Caracas y compitiendo con el Trofeo Mohamed V, creado en Marruecos en 1962 copiando el concepto de la Pequeña Copa del Mundo de Clubes.

A pesar de no ser reconocido como un campeonato mundial, la Pequeña Copa del Mundo hay que tener en cuenta que era un trofeo muy importante en la época, al no existir competiciones intercontinentales oficiales que designasen al campeón del mundo de clubes; clasificados, en la parte europea, a través de las competiciones europeas existentes entonces, entre otros equipos.