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«Kiricocho», el maleficio futbolero que sigue vigente

 

Giorgio Chiellini fue captado por las cámaras, junto a todos sus compañeros, en el momento previo al penal de Bukayo Saka en la final de la Eurocopa de 2021 gritando «Kiricocho», una palabra que se emplea para atraer la mala suerte al rival.

La historia menciona que ‘Kiricocho’ fue un simpatizante de Estudiantes de La Plata, equipo de Argentina, el cual cada vez que presenciaba un entrenamiento del equipo de sus amores propiciaba una desgracia. Esto llegó a oídos de Carlos Bilardo, técnico y fiel seguidor de las cábalas. El estratega, quien en ese momento entrenaba al elenco platense, no se le ocurrió mejor idea que usarlo a su favor. Bilardo fue a hablar con Kiricocho y le animó a que fuese a recibir a los equipos rivales. Y le fue bien porque Estudiantes fue campeón del Torneo Metropolitano 1982 y solo perdió un partido como local, ante Boca, cuando Kiricocho no pudo acercarse al plantel Xeneize.

“Lo conocí porque estaba siempre en la estación de servicios de 1 y 60 donde yo cargaba nafta, y sin llegar a tratarlo mucho supe que era un tipo que probablemente levantaba quinielas en ese barrio cercano a nuestra cancha”, relató alguna vez Juan Ramón Verón, padre de la Brujita.

 

 

Dicho esto, cuando Bilardo fue fichado por el Sevilla de España, la leyenda también lo acompañó y esta se hizo conocida por toda Europa y el mundo. No obstante, Chiellini decidió ponerlo en práctica en el momento clave contra los «Tres Leones», teniendo éxito y logrando salir campeón de la Eurocopa 2020.

Pero Chiellini no fue el único jugador que usó esta maldición a su favor, el español Joan Capdevila la utilizó en la final del Mundial de Sudáfrica. «Solo la he utilizado una vez en la famosa parada de Iker con Robben. En plan desesperado, lo primero que se me pasó por la cabeza fue la palabra ‘Kiricocho’. La he usado una vez y me ha ido bastante bien. No la he utilizado más», juró y perjuró el exinternacional español ante las cámaras de «El Día Después».

 

 

Otro gran momento «Kiricocho» lo vivió recientemente Haaland en la Champions League ante el Sevilla FC. El noruego se dirigió hacia el balón en el punto de penalti y el portero Bono gritó «Kiricocho”, acto seguido, Haaland falló el penalti. El árbitro lo mandó repetir. Esta vez, el delantero noruego acertó el lanzamiento, no sin antes saldar la deuda contraída con Bono, repitiendo la misma palabra que le había escuchado al portero hacía unos instantes: “Kiricocho”. Al final del encuentro, le preguntaron al goleador sobre ese “intercambio verbal”, a lo que él respondió: «No tengo ni idea de lo que le grité, le dije lo mismo que me había dicho él. No sé qué significa», aseguró. La maldición sigue viva.