Del pueblo a la élite, cuando el CF Mollet nutría históricos del fútbol Vol.2: José Vicente Train

 

En un momento en que la tónica general del mundo del fútbol es la de un deporte mercantilizado en el cual la historia de los clubes, a menudo por incómoda en el momento de vender el producto, se ve reducida a la mínima expresión, no es extraño que los forofos más jóvenes desconozcamos la trayectoria de los jugadores que han marcado la juventud de nuestros abuelos y abuelas. Parece que las vivencias futbolísticas y vitales de aquellos hombretones peludos, calvos, con bigote, pantalones hasta los sobacos y que a menudo se tenían que integrar en el mercado laboral como cualquier otro obrero una vez retirados, no pueden competir con las “Instagram stories” o los intrascendentes documentales para decidir si cambiar de equipo de los mediáticos futbolistas de hoy en día. Este es el caso de quien escribe estas líneas.

En otro artículo publicado en kodromagazine.com explicaba la historia de tres jugadores que iniciaron su trayectoria futbolística en el CF Mollet y de ahí dieron el salto al fútbol profesional: Los Hermanos Gonzalvo y Juan Zambudio Velasco, quizás tres de los futbolistas más conocidos en el club de mi ciudad. Ahora bien, no sabía que existía un caso más como el suyo, el del portero barcelonés José Vicente Train. Agradezco a Salva (su padre había jugado con él en el CF Mollet, en tercera división) que me lo descubriera en un comentario en el grupo de Facebook de Mollet del Vallès en el post en qué compartí el artículo “Del pueblo a la élite, cuando el CF Mollet nutría históricos del fútbol Vol.1“. Sin duda son los forofos y forofas más románticas las que mantienen viva la memoria de un fútbol que difícilmente volverá; un fútbol en campos embarrados, con la afición de pie sobre la grada y pensado para ser disfrutado por el pueblo, un fútbol en qué fue protagonista José Vicente Train.

 

 

José Vicente Train nace en Barcelona en diciembre de 1931 y empieza a jugar al fútbol en el equipo del Centro Aragonés de Barcelona y en la UA Horta antes de enrolarse en las categorías inferiores del CF Mollet. Las buenas actuaciones con los Rojos, incluyendo partidos en la tercera división española con el primer equipo, no pasaron desapercibidas entre los equipos profesionales catalanes. A inicios de la temporada 1955-56 hizo una prueba con el FC Barcelona a instancias del entrenador y ex portero del club Franz Platko, quien da el visto bueno a su fichaje, pero la contratación se tuerce en los despachos. Según nos explica Oriol Pagès, cuando Vicente pidió una ficha más elevada (hay que recordar que los sueldos de la época no eran tan elevados como los actuales) Enric Llaudet, el entonces presidente de la comisión deportiva, lo ninguneó diciéndole que tendría que pagar para jugar en el Barça y rompió el acuerdo por cinco años.

El jugador continuaría defendiendo la portería del CF Mollet unos meses, y a finales de 1955 ficha por el RCD Espanyol, equipo dirigido por Ricardo Zamora Martínez, que ya contaba con dos porteros pero que vio en Vicente Train una magnífica oportunidad de mercado, puesto que llegaba libre al jugar en una liga no profesional. Durante la primera temporada en Sarriá jugó el último partido de liga ante el Deportivo Alavés mostrando una calidad que le permitió conseguir la titularidad de cara a la temporada 1956-57 en la que el RCD Espanyol finalizó la liga en una discreta séptima posición, pero en la que llegó a la final de copa cayendo por 1 a 0 ante el FC Barcelona a pesar de hacer un magnífico partido. Con los periquitos disputó dos temporadas más manteniendo esta condición de titular indiscutible. Amo y señor de la portería de Sarriá durante 130 partidos repartidos entre las cuatro campañas en que se mantuvo en el Espanyol, al finalizar la temporada 1959-60 recibió una oferta del Real Madrid que no dudó en aceptar.

 

 

Vicente llegaba al Madrid en plena madurez futbolística y aún alternando de vez en cuando la portería del Bernabéu con Juanito Alonso, Domínguez o Araquistain fue regularmente titular, los años en el club blanco fueron de un éxito total desde el inicio. Durante la primera temporada el conjunto blanco consigue la Copa Intercontinental y la Liga, torneo en que el barcelonés tuvo un papel muy destacado; con veinticinco goles encajados en treinta partidos, se erigió como Zamora, el primer portero del Real Madrid que lo conseguía. La temporada siguiente, la 1961-62, Vicente Train volvía a levantar la Liga, esta vez acompañada de la Copa del Generalísimo mientras que en la temporada 1962-63, además de revalidar por tercera vez consecutivo la Liga, nuestro protagonista volvía a conseguir el Trofeo Zamora, esta vez con veintiséis goles encajados en veintisiete partidos disputados. Idéntico botín consigue la temporada 1963-64, la última en Chamartín; Liga (cuarta consecutiva) y Trofeo Zamora (tercero y segundo consecutivo) además, forma parte de la selección española que consigue la Eurocopa de 1964 disputando uno de los partidos de octavos de final contra Irlanda del Norte.

De cara a la temporada 1964-65 un José Vicente Train que contaba con treinta y tres años, decide fichar por el RCD Mallorca de la segunda división con el que conseguirá el ascenso. Con los Baleares disputa una temporada más, pero consumada la pérdida de categoría, se marcha al Deportivo de la Coruña, conjunto con que disputará la temporada 1966-67 en primera división, la última antes de colgar los guantes.

 

 

Se retiraba un portero con una gran facilidad para atrapar la pelota, motivo por el cual se le conocía como “el Grapas” o el “segundo Grapas”, motes con qué fue bautizado durante su etapa en el RCD Espanyol, puesto que disponía de unas habilidades similares a las de Pere Gibert y Requesens, portero blanquiazul entre 1909 y 1916. A pesar de ser despreciado por el FC Barcelona no podemos decir que su trayectoria deportiva fuera errática; Se ganó el aprecio de la afición perica, consiguió cuatro ligas, una Copa del Generalísimo y una Copa Intercontinental con el Real Madrid además de la Eurocopa del 1964 con la selección española y de jugar con dos equipos históricos como el RCD Mallorca y el Deportivo de la Coruña.

 


Marc Compte Garcia