Juan Román Riquelme, el 10 de la Bombonera

 

Juan Román Riquelme nace el 24 de junio de 1978, un día antes de que Argentina gane su primer Mundial, el preludio de la llegada del penúltimo gran talento de un país que vive el fútbol con un fervor casi religioso.

“Topo Gigio” es considerado como uno de los mejores jugadores argentinos de la historia, reconocido internacionalmente como el último gran 10 que nos ha regalado el fútbol, capaz de liderar al mejor Boca Juniors de la historia en la consecución de su única tricorona. Actualmente ejerce funciones de vicepresidente segundo de la entidad de La Boca, del cual se lo considera como su máximo ídolo histórico.

También ha sido internacional con Argentina en diversas categorías proclamándose campeón del Sudamericano Sub-20 y la Copa del Mundo Sub-20 en 1997, el Torneo Esperanzas de Toulon en 1998, los Juegos Olímpicos en 2008, y acabando subcampeón de la Copa Confederaciones 2005 y de la Copa América 2007.

 

 

Sus orígenes futbolísticos

Juan Román crece en la villa San Jorge, del barrio Don Torcuato junto a sus otros 10 hermanos criados en un seno familiar humilde. Él y su hermano Cristian fueron los únicos de su família en tener la suerte de poder dedicarse al fútbol de forma profesional, la gran pasión de sus padres, aférrimos “xeneizes”.

A los 6 años, en un entretiempo de un partido donde juega el equipo de su padre, es tentado por un ojeador de los Defensores de Bella Vista, de nombre Jorge Rodriguez, que se hace pasar por un ojeador de Ferro, uno de los grandes equipos argentinos en ese momento. El tímido Riquelme, aún habiendo descubierto el vil engaño del ojeador, acabó aceptando la oferta y destaca en los dos filiales de baby fútbol de Defensores de Bella Vista: La Carpita, y posteriormente el Parque (asociado a Argentinos Juniors). Precisamente jugando en este último le surgió la posibilidad de provar por las inferiores del “Bicho”.

 

 

El primer gran paso de su carrera, Argentinos Juniors

La llegada del joven Román a Argentinos Juniors se produce a comienzos de 1991, y es de lejos su peor etapa como futbolista. Durante sus primeros años en La Paternal sufre interminables suplencias debido a su débil estado físico y su baja estatura, siendo relegado al banco de suplentes en practicamente todos los partidos. Tantas son las suplencias que su padre llega a plantearle un cambio de club de forma fulminante.

Carlos Balcaza, su entrenador, ante la amenaza de perderlo lo cambia de posición pasando de enganche a volante central, y la carrera del 10 despega. Román no solamente perfecciona su juego sinó que la naturaleza también le permite por fin desarrollar el esperado estirón físico.

 

 

En 1996, su rápida progresión y privilegiado despliegue de recursos técnicos lo llevan a jugar 8 partidos en el equipo de reservas de Argentinos Juniors. Es entonces cuando un grupo de empresarios se hace con su los derechos del jugador, y le pone en bandeja fichar por River Plate. Tal es el enojo de su madre ante la propuesta “millonaria”, que amenaza a su hijo con echarlo de casa si la acepta.

A la semana, Boca Juniors con Carlos Bilardo sentando en el banco del primer equipo, lo ficha para el equipo de reservas, cumpliendo así el verdadero sueño de la família Riquelme.

 

 

La llegada al club de su vida, Boca Juniors

Su debut tiene lugar el 10 de noviembre de 1996 en La Bombonera, en un partido ante el Club Atlético Unión que termina con 2 a 0 en el marcador a favor de Boca, y desde ese momento cautivóa a la grada “xeneize”, que empieza a corear con fuerza un apellido que se convirte con el paso del tiempo en himno. Tan solo trece días después de su debut logra marcar su primer tanto.

 

 

Tras cerrar el año, Carlos Bilardo renuncia a la dirección técnica del club por los insuficientes resultados obtenidos en el campeonato de liga, siendo sucedido por Héctor “Bambino” Veira.

Durante el Clausura ’97, Román disputa su primer superclásico en El Monumental que acaba en empate 3 a 3, con la particularidad de que juega escorado a la banda, posición con la que jugaría la mayoría de partidos con el FC Barcelona. Si bien Boca alcanza a demostrar cierta mejoría en su nivel futbolístico, las participaciones de Riquelme merman considerablemente producto de la poca confianza que le brinda el “Bambino”, y de su nueva posición en el campo. Aún así al finalizar la temporada 1996-97, Román participa en 22 partidos, anotando 4 goles.

El premio a su esfuerzo también llega con la selección de Argentina, siendo parte del seleccionado juvenil sub-20 con el que gana el Sudamericano de esta categoría y el Mundial Juvenil de 1997. Ese mismo año debuta en la selección absoluta.

 

 

La segunda vuelta de Diego Armando Maradona a Boca Juniors durante el Apertura ’98 marca un punto de inflexión en el equipo, aunque su llegada no puede evitar que River se lleve el campeonato en la última fecha. En la memoria de todos los aficionados permanece la jornada del 26 de octubre de 1997, Boca Juniors derrota como visitante a River Plate por 2-1, y Maradona es reemplazado en el entretiempo por Juan Román Riquelme, siendo este el adiós definitivo del “Pelusa” de los terrenos de juego en partido oficial, y escenificando un relevo generacional en la exigente santoral argentina.

 

 

En el Clausura ’98, Boca acaba en sexta posición con el consecuente final de ciclo de Veira en el banco, siendo reemplazado primero por Carlos María García Cambón (quien cierra el campeonato con tres victorias consecutivas) y más tarde por un entrenador que lo cambiaría todo, Carlos Bianchi. Riquelme termina la temporada con apenas 21 partidos y sin convertir goles.

 

 

La mítica etapa con “El Virrey”

Carlos Bianchi reestructura el sistema táctico y el equipo para cambiar la dinámica de los últimos seis años, potenciando especialmente el ataque con un tridente ofensivo formado por Guillermo Barros Schelotto, Riquelme y Martín Palermo. La seguridad de Óscar Córdoba, la sólida defensa capitaneada por Hugo Ibarra y Jorge Bermúdez, junto a Walter Samuel y Rodolfo Arruabarrena, sumada al mediocampo luchador formado por Diego Cagna, Mauricio Serna y José Basualdo completan un proyecto que finalmente le da a Boca el título del Torneo Apertura ’98, el primero de Román.

Al año siguiente Riquelme mantiene su lugar y posición dentro del equipo, y desarrolla su faceta más goleadora, además de obtener el Torneo Clausura ’99, anotando siete goles en 18 partidos. Este bicampeonato enriquece su palmarés personal, y le concede así su primera oportunidad para conseguir la deseada Copa Libertadores.

Román finaliza la temporada 98-99 con buenos números: 47 partidos disputados, 10 goles, 14 asistencias y 2 títulos, además de ser incluido por primera vez en el Equipo Ideal de América.

 

 

Para el 2000, el objetivo de Boca es obtener la histórica triple corona. Mientras el equipo acaba séptimo en el Clausura, los titulares disputan la Copa Libertadores, entre ellos Román. El 21 de junio, en el Estadio Cícero Pompeu de Toledo de São Paulo y después de igualdad en el resultado global de 2-2, Boca se impone en definición por penaltis al Palmeiras en la final.

Boca disputa el 12 de noviembre de 2000 en Japón la Copa Intercontinental contra el Real Madrid, al que derrota por 2 a 1, con una asistencia de Román a Palermo de más de cincuenta metros. Un mes después, se consagra campeón del Torneo Apertura en la última fecha, consiguiendo así la histórica triple corona. Román volvería a entrar en el Equipo Ideal de América y ganaría el Olimpia de Plata al Futbolista Argentino del Año.

Para el año siguiente, Boca vuelve a competir para revalidar la Copa Libertadores con la autoridad de Riquelme totalmente asentada sobre el campo, y vuelve a conseguir el pase a la final, donde se imponen enfrente el Cruz Azul de México.

El 27 de noviembre de 2001, Boca se enfrenta al Bayern Múnich de Alemania por la Copa Intercontinental, y a pesar de pelear todo el partido, la expulsión del Chelo Delgado y el polémico arbitraje por las constantes faltas a Riquelme y al equipo, Boca acaba perdiendo 1 a 0. Tras el partido, el ciclo de Carlos Bianchi llega a su fin.

 

 

El 10 de noviembre de 2001 Román participa en La Bombonera en el partido de despedida de Diego Armando Maradona,que le regala su camiseta. Y posteriormente recibe el reconocimiento de la prensa latinoamericana, que lo consagra como «Futbolista sudamericano del año». Además vuelve a ser incluido en el Equipo Ideal de América y como el Futbolista Argentino del Año.

 

El primer adiós a Boca Juniors

Durante la temporada 2001-02 Riquelme ya no se siente valorado en su casa, y surge un desagradable conflicto con el presidente Mauricio Macri, que le sigue pagando con un contrato de juvenil a pesar de haber cumplido 23 años. Román tras convertir un gol de penal se manifiesta en este afer a través de la que se converiría en su mítica celebración, el “Topo Gigio”, llevándose las manos al oído y mirando directamente al palco, donde se ubicaba el presidente.

Con Óscar Washington “Maestro” Tabárez llegan los malos resultados y Riquelme decide cerrar su ciclo en Boca tras cinco años mágicos.

 

 

El peor momento para llegar al FC Barcelona

Tras ser distinguido como el futbolista del año en Sudamérica en 2001, y con el enfrontamiento con la directiva de Macri, en 2002 es traspasado al Fútbol Club Barcelona, donde solamente aguanta una temporada y vive en primera persona la inestabilidad que vivía el club catalán en ese turbulento periodo.

Primero sufre con Louis van Gaal en el banco con un equipo que roza el descenso a la segunda división, y posteriormente lidera la remontada con Radomir Antich, que consigue sacar lo mejor de él y le convierte en el mejor jugador de la temporada, clasificando el equipo para la Copa de la UEFA. En la Liga de Campeones 02-03 el Barça alcanza el récord de once victorias consecutivas con Riquelme como alma del equipo.

 

 

En verano de 2003 con la llegada de la nueva junta directiva presidida por Joan Laporta, se revoluciona el club con el objetivo de recuperar el nivel deportivo de la era Cruyff. El fichaje de Ronaldinho provoca un exceso de jugadores extracomunitarios, y el nuevo cuerpo técnico decide ceder a Román al Villarreal Club de Fútbol por dos temporadas.

 

Villarreal parece la tierra prometida lejos de su casa

Con el Villarreal consigue sus mayores éxitos en Europa, ganando la Copa Intertoto, siendo subcampeón de España y alcanzando las semifinales de la Champions League por única vez en la historia del club “groguet”. Formó una recordada dupla de ataque junto con el uruguayo Diego Forlán, conducidos técnicamente por el chileno Manuel Pellegrini.

Al final de la temporada 04-05 le es concedido el Premio Don Balón al mejor jugador extranjero de La Liga, y en esa campaña además se erige como máximo asistente de la competición. En 2004, el Villarreal logra la tercera posición en la Liga y decide comprar el 75% de su pase.

 

 

Durante la temporada 05-06 el Villarreal disputa por primera vez en su historia la Liga de Campeones de la UEFA, y lo hace de forma espectacular, incluso llegando a semifinales tras dejar en el camino a equipos de la talla del Manchester United, Benfica, Glasgow Rangers e Inter de Milán, entre otros, pero quedando eliminado a manos del Arsenal.

 

 

Con la selección argentina consigue llegar a la final de la Copa Confederaciones 2005 perdiendo ante Brasil, y en 2006 disputa el Mundial de Alemania, quedando afuera en cuartos de final. La temporada 06-07 sus problemas con Manuel Pellegrini y la directiva le relegan al banco de suplentes y provocan una situación límite que acaba derivando con su precipitada vuelta a la Bombonera.

 

 

La vuelta a casa para volver a ganar… e irse otra vez

Mauricio Macri ofrece la posibilidad de que el club actúe como mediador en los conflictos del jugador con el Villarreal, solicitando su cesión hasta el 30 de junio de 2007 y pagando su salario, de dos millones de dólares, durante ese período. El 17 de febrero reaparece en La Bombonera después de casi cinco años de su marcha.

Boca conquista su sexta Copa Libertadores, la tercera para Riquelme, se convierte en el goleador del equipo con ocho tantos en once encuentros. Y como sucedió en 2001, es elegido como el Mejor Jugador de la Final de la Copa Toyota Libertadores. En solo ciento veintitrés días desde su retorno, recupera su mejor nivel y acepta una nueva llamada de Alfio Basile para defender la camiseta de la selección argentina.

Cuando el 30 de junio de 2007 vence el préstamo, Boca Juniors no logra obtener la extensión del mismo y Riquelme, tras tomarse unas merecidas vacaciones, vuelve a Castellón de la Plana. Con la selección disputa la Copa América 2007 consiguiendo llegar a la final, pero otra vez Brasil se cruza en su camino.

 

 

Vuelta a Villarreal para vivir en el infierno de Manuel Pellegrini

Si bien el jugador entrena con el resto de la plantilla, el técnico Manuel Pellegrini (con la aprobación del presidente del club) decide no tenerlo en cuenta para la temporada. Aun sin jugar en su club, con la selección disputa los Juegos Olímpicos de Pekín donde consigue la medalla de oro.

Después de una serie de idas y vueltas de negociaciones entre el Villarreal y Boca Juniors, el club “xeneize” decide comprar la totalidad de su pase, para así hacerse con sus servicios definitivamente.

 

 

Tercera y (casi) última etapa en Boca Juniors

A su regreso, disputa el partido de vuelta de la Recopa Sudamericana en el que Boca se consagra campeón frente a Arsenal de Sarandí y en diciembre de 2008 logra coronarse con Boca como campeón del Torneo Apertura.

 

 

En 2009 empieza una de las peores crisis que ha vivido el club “bostero”, eliminado en octavos de final de la Copa Libertadores y de la Copa Sudamericana a las primeras de cambio, y en el Torneo Apertura queda lejos de los primeros puestos. A comienzos del 2010 renuncia Basile tras malos resultados y en el torneo Clausura acaba en un vergonzoso 16°.

El Apertura 2010 comienza con una alta expectativa, pero el club terminó quedando fuera de la pelea por el campeonato rápidamente, llegando a perder el clásico con River. Boca finalizaa en el puesto número 12° de la clasificación.

 

 

Desde junio de 2010 intenta renegociar su contrato por cuatro años con Boca Juniors, y lograr así su retiro en el club. Sin embargo, días después de llegar a un principio de acuerdo, surge un nuevo problema en relación a cuestiones impositivas que hace peligrar la continuidad del enganche en la institución. Finalmente el 6 de agosto de 2010 se soluciona el conflicto contractual del jugador.

El 2 de julio de 2011, en el Museo de la Pasión Boquense, se presenta su imponente estatua impulsada por hinchas de Boca. Durante esta temporada es titular en todos los partidos (excepto contra Independiente), hasta que una lesión contra Belgrano, en la Fecha 11, le impide seguir jugando. Vuelve como suplente, en la Fecha 17, frente a Banfield donde se consagra campeón invicto del Apertura 2011 con un contundente 3-0. Después de la Copa Libertadores de 2012, habiendo perdido la final, Román anuncia que no continua en el club.

 

 

Cuarta etapa en Boca Juniors, el adiós

Finalmente, el 8 de febrero de 2013, después de dos intentos fallidos por parte del club, Juan Román Riquelme regresa al equipo “xeneize”, acompañando el retorno de Carlos Bianchi al banco. Juntos consiguen la Recopa Sudamericana ’08 y los torneos Apertura 08 y Apertura ’11.

Finalmente deja el club en 2014 como máximo ídolo de la historia “xeneize”, siendo el 6º jugador con más partidos del club (388), el 7º con más títulos (11) y su 10° máximo goleador histórico, con 92 goles. Además es el jugador con más presencias en La Bombonera, con 206.

 

 

La despedida del fútbol profesional en Argentinos Juniors

El 7 de diciembre de 2014 logra ascender con Argentinos Juniors a la máxima categoría del fútbol argentino, disputando dieciocho partidos y marcando cinco goles. Días después del ascenso de Argentinos Juniors se desvincula del club, y anuncia su retirada definitiva del fútbol profesional el 25 de enero de 2015, con la intención de presentarse como candidato para ser presidente de Boca Juniors en el año 2019.