Johan Cruyff y Ruud Gullit, la dupla inesperada del Feyenoord

 

Johan Cruyff y Ruud Gullit defendieron juntos la camiseta del Feyenoord Rotterdam en la última temporada en activo del holandés volador, considerada históricamente la mayor traición de la historia de la Eredivisie. Juntos en el once inicial acabaron sumando 28 goles y un doblete histórico que devolvió al Feyenoord a la élite de la liga de los Países Bajos.

 

 

La historia de una doble traición

El verano de 1983, Cruyff tenía 36 años y se encontraba en su segunda etapa en el Ajax. Tras haber ayudado al club a conseguir el doblete de liga y copa fue traicionado por la directiva. Johan, la leyenda que hizo grande al Ajax, que había dado tanto poder, estatus y prestigio al club, por no hablar de una brillante serie de trofeos, era menospreciado por el club que lo vio nacer que le abrió la puerta de salida en la que debía ser la temporada de su adiós al fútbol.

 

 

La respuesta del astro holandés fue letal, decidió ofrecerse al máximo rival del Ajax, y este aceptó su fichaje sin creerse lo que estaba pasando. Aquel Feyenoord no era un club ganador, el último doblete de liga y Copa de la UEFA databa de 1974. Se podría decir que el Feyenoord necesitaba a Cruyff más que Cruyff al Feyenoord. No se trataba simplemente de ser subyugado por un Ajax que lo abarcaba todo; era algo más complejo que eso. El PSV Eindhoven había progresado mucho durante la segunda mitad de la década de los 70, con tres títulos en cuatro temporadas que se sumaron a una Copa de la UEFA propia en 1978. El AZ Alkmaar también surgió a principios de los 80 para ganar su primer título y disputar la final de la Copa de la UEFA de 1981 contra el Ipswich Town de Bobby Robson. En 1983, el Feyenoord se vio desbordado por los nuevos equipos, al igual que por su viejo némesis de Ámsterdam.

La unión entre Cruyff y el Feyenoord, fue un tanto incómoda al inicio, costó acostumbrarse. Y no solamente a los hinchas de ambos clubes que aún no se creían el fichaje de Cruyff, sino también a los propios jugadores y a los atónitos representantes de los medios de comunicación del país y de fuera de él. Más de 30 años después, la imagen de Cruyff con la camiseta roja y blanca del Feyenoord sigue teniendo el poder de hacerte mirar dos veces, solo para asegurarte de que tus ojos no te engañan.

 

 

El joven Ruud Gullit y su nuevo maestro Johan Cruyff, las guindas del pastel

«Cuando empecé a jugar junto a Cruyff en el Feyenoord tenía más curiosidad que cualquier otra cosa. Él tenía 36 años y había momentos en los que pensaba: ok, ahora voy a quitarle el balón, pero no podía. Pensaba: ¿treinta y seis? ¿Imagina lo bueno que debe haber sido a los 24? Mientras jugábamos en los partidos, él nos indicaba constantemente dónde parar, dónde moverse y cómo guiar el juego» explicaba Ruud Gullit en una posterior entrevista a la revista Voetbal.

 

 

El joven Gullit llegó al Feyenoord en 1982 procedente del HFC Haarlem, donde ocupaba la posición de extremo, tras rechazar las ofertas del Arsenal FC y del Ipswich Town. En su primera temporada llegó a participar en 33 partidos anotando 8 goles en Eredivisie.

 

 

En aquel Feyenoord de Cruyff y Gullit también destacaban nombres como los del guardameta Joop Hiele (suplente de Hans van Breukelen en la Eurocopa 88), el goleador Peter Houtman (que más tarde se convertiría en el responsable de megafonía del estadio De Kuip), André Hoekstra, Sjaak Troost, Michel van der Korput, Ben Wijnstekers, el internacional danés Ivan Nielsen, Pierre Vermeulen y el internacional búlgaro Andrey Zhelyaskov.

 

 

El camino hacia un doblete histórico

El Feyenoord comenzó la temporada arrollando a sus rivales, ganando cinco de sus seis primeros partidos de la Eredivisie y cediendo solamente un punto antes de viajar a Ámsterdam para disputar el primer «De Klassieker» de la temporada, un partido que se disputó en el Olympisch Stadion. El Feyenoord había marcado 14 goles en sus tres primeros partidos de liga con Gullit y Cruyff en el triángulo ofensivo.

 

 

Pocos días después de su accidentado viaje a Escocia para enfrentarse al St. Mirren en la Copa de la UEFA en el que Gullit sufrió insultos racistas, el Feyenoord llegó a «De Klassieker» lleno de confianza. Sin embargo, todo acabó en una gravísima catástrofe al caer por 8-2 en manos de su mayor rival y defensor del título, Cruyff fue humillado ante su antigua afición… Pese a que el Feyenoord no jugó tan mal como reflejaba el marcador una serie de simples errores fueron castigados de la manera más rotunda por sus rivales.

 

 

En contra de todo pronóstico Cruyff y el Feyenoord usaron la ira de la goleada sufrida ante el Ajax como carburante para sacar lo mejor de sí mismos. Pasaron hasta cinco meses antes de que el Feyenoord volviera a perder en la liga, una racha de 15 partidos sin perder que incluía 12 victorias. La última vez que el Feyenoord cayó en el campo del Groningen, a finales de febrero, fue la última vez que conoció la derrota la temporada 1983/84. Aquel equipo era una máquina de hacer fútbol.

El Feyenoord paralelamente en las otras competiciones siguió mostrando su mejor versión como en la Copa KNVB donde eliminó al Ajax en octavos de final, pero también la peor cuando fue eliminado de la Copa de la UEFA a manos del Tottenham. Un imperioso Glenn Hoddle, una década más joven que Cruyff, fue demasiado durante los dos partidos de la segunda ronda. Los londinenses acabaron levantando el trofeo.

 

 

Una semana después de la derrota en Groningen llegó la prueba de fuego. El Ajax llegó a De Kuip con la esperanza de que una victoria provocara que el Feyenoord pulsara el botón de autodestrucción en la carrera por la Eredivisie. El Feyenoord, sin concesiones, tenía otros planes. Gullit abrió el marcador con un espectacular lanzamiento de falta y Cruyff remató con rotundidad otro de los goles a bocajarro, en una victoria por 4-1 en la que Jan Mølby anotó el único gol del Ajax. Fue un resultado que confirmó que el Feyenoord tenía la capacidad mental necesaria para igualar la habilidad que había demostrado desde aquella fatídica derrota por 8-2 en Ámsterdam.

 

 

A la semana siguiente, el Feyenoord dejó escapar un punto en su visita al Go Ahead Eagles, en un partido que dominó ampliamente. El goleador del Feyenoord ese día fue Stanley Brard. Brard era lateral izquierdo de profesión, pero, por insistencia de Cruyff, había sido colocado como extremo izquierdo. A menudo se sentía incómodo en esa posición y provocaba la frustración no solamente de los aficionados del Feyenoord, sino también de algunos de sus compañeros. Sin embargo, Brard desempeñó un papel fundamental en el equipo, ya que su posición más avanzada en el campo hacía que los laterales derechos rivales no tuvieran libertad para avanzar. Esto significaba que había menos presión sobre el envejecido Cruyff para que se replegara. Fue un cambio clave.

El Feyenoord ganó ocho y empató tres de sus últimos once partidos de liga tras la victoria sobre el Ajax. A falta de dos jornadas para el final del campeonato, el Feyenoord se impuso por 3-0 en casa al Utrecht. Tres días más tarde, derrotó al Fortuna Sittard en una reñida final de la Copa KNVB en casa, en De Kuip, para conseguir su tercer doblete. Houtman marcó el gol de la victoria a mediados de la segunda parte, apenas tres minutos después de salir del banquillo.

 

 

Aquel doblete fue tomado como una ofensa y una venganza de Cruyff hacia el Ajax, que le había menospreciado al final de su carrera tras haberles regalado muchos de sus mejores años y ser el club de su corazón, con permiso del FC Barcelona. Cruyff también fue nombrado Jugador del Año por los periodistas deportivos del país. Por su parte el joven Gullit ganó el premio equivalente votado por sus compañeros de profesión. Para Cruyff fue una forma notable y adecuada de poner fin a su carrera como jugador, aunque no en el club en el que necesariamente esperaba hacerlo, y para Gullit fue la última masterclass antes de dar el salto al estrellato.

 

 

¿Qué paso con Cruyff y Gullit posteriormente?

Tras 44 partidos y 13 goles en el Feyenoord Johan Cruyff colgó las botas, cerrando su estadística particular en el ámbito de clubes en 684 partidos y 371 goles. Aquel verano de 1984, el club fichó a otro viejo icono del Ajax en un intento de repetir el éxito. Johnny Rep, de 33 años, fue fichado del PEC Zwolle para llenar el vacío dejado por Cruyff. Sin embargo, la temporada 1984/85 fue decepcionante, ya que el Feyenoord cayó a las primeras de cambio en la Copa de Europa, quedando eliminado de la competición en Atenas contra el Panathinaikos. También cayó en su defensa de la Copa de la KNVB, al caer en casa ante el Excelsior.

 

 

Aunque el Feyenoord terminó en un razonable tercer puesto en la Eredivisie de la 1984-1985, fue deprimente para el «De Trots van Zuidtener» tener que devolver el título al Ajax. Los últimos «insultos» que tuvo que soportar el Feyenoord en el verano de 1985 fueron la marcha de Gullit a su rival, el PSV… ¡y el regreso de Cruyff al Ajax como entrenador! Gullit participó en 153 partidos y marcó 76 goles en sus 3 temporadas en Róterdam. «Al final del año me dijo: Ruud, en el próximo club al que vayas, prepárate para el hecho de que a la gente no le gustarás más o serás especial. Es más, para ser mejor futbolista, necesitas hacer que otros a tu alrededor jueguen mejor. A lo que yo pensaba, bueno, todavía tengo que prestar atención a mi propia carrera. ¿Cómo puedo ayudar a los demás? Pero cuando fui al PSV y luego al Milán, el rompecabezas se adaptó de repente. Recordé todo lo que Johan había dicho y lo puse en práctica y obtuve los mejores éxitos de mi carrera», recuerda con cariño Gullit.

 

 

Cosas de la vida Cruyff y Gullit acabarían siendo familia, cuando Estelle Cruyff (sobrina de Johan) y Ruud se casaron, aunque 13 años después y dos hijos en común se acabarían divorciando en 2012. Uno de sus hijos, el defensa Maxim, debutaría con tan solo 17 años de edad con el AZ ante el Twente en un partido de Eredivisie en 2019, continuando poéticamente la unión de los apellidos Cruyff y Gullit en los terrenos de juego de los Países Bajos.

 


Paola Murrandi