El paso de Johan Cruyff por las Chivas de Guadalajara

 

En 2012, Cruyff tomó el timón del Club Deportivo Guadalajara, aceptando generar un proyecto a largo plazo para ayudar al equipo del presidente Jorge Vergara a recuperar protagonismo y a ganar títulos en la Liga MX. Su fichaje suscitó muchas dudas desde el principio, sobre todo por el carácter del presidente del club, el polémico empresario Jorge Vergara, propietario de Omnilife, una empresa de venta a domicilio de cosméticos, y con tendencia a meter la cuchara en las decisiones de sus técnicos. La asesoría se hacía en realidad a distancia, pues el holandés siguió viviendo en Barcelona y solo visitaba puntualmente la capital de Jalisco.

«Tenemos la gran fortuna de contar con el mejor entrenador del mundo. Esto es un sueño que tuve hace casi diez años, poder contagiar a alguien como él en el proyecto de Chivas y hoy lo tenemos aquí.Traer a Cruyff es como traer al Papa del fútbol», dijo Vergara el 25 de febrero de 2012, día en el que presentó a Cruyff.

 

 

«Esto es un proyecto a largo plazo, es absurdo pensar que mañana el equipo mejorará por mí, claro que no, tenemos que analizar muy bien toda la estructura para empezar a hacer cambios que beneficien al club», declaró el holandés. Para recuperar protagonismo, Vergara le dio a Johan el control del club tanto en las categorías inferiores como en el resto de departamentos, incluido el primer equipo, y le dio la facultad de despedir técnicos, directivos y la contratación de refuerzos.

 

 

El entrenador reconoció que el proyecto le resultó «muy atractivo por lo que es Chivas y lo que representa, además porque Vergara me ofreció desarrollar todo el proyecto». Cruyff sabía que el Chivas era un club diferente en el mundo, ya que tiene por tradición jugar solamente con jugadores mexicanos. El extécnico de la selección de Holanda y del Barcelona llegó con un contrato de dos años con opción a un tercero, pero no los pudo cumplir debido a que Vergara, quien pretendía ver los resultados de la llegada de Cruyff de inmediato, decidió terminar su relación el 2 de diciembre.

Una de las decisiones de Cruyff fue designar como técnico del equipo a su compatriota John Van’t Schip, quien llevó al equipo a la liguilla del Apertura 2012 y, aunque continuó en el puesto tras la salida de Cruyff, fue despedido al inicio del Clausura 2013. Fueron tres la ocasiones en las que Cruyff estuvo en Guadalajara y su asesoría la cumplió vía remota en contactos continuos con Vergara y con Van’t Schip.

 

 

Al final, Cruyff, sin tiempo para trabajar, sufrió el carácter de Vergara, quien requería resultados inmediatos y, al parecer, quería ver la mano Cruyff como lo hizo con el Barcelona, una misión que parecía imposible. Al holandés también le correspondió la decisión de cambiar la superficie del estadio de Chivas y pasó de utilizar césped sintético a natural en beneficio de un mejor fútbol para el equipo. En junio de 2013, Cruyff tocó el tema de su salida de Chivas y dijo que el problema del equipo no era un «problema de ayer»

«En México como sabemos hay dos torneos (Apertura y Clausura) y en los últimos 22 creo que han ganado una vez, son 11 años, entonces no puedes de hablar de una historia, solamente puedes decir que la gente que dirige el club no lo está haciendo bien, entonces da pena», dijo en aquel momento. En México también dejó huella con el Instituto Johan Cruyff.

 

 


Alfredo Belencoso