La historia de Subbuteo, el juego que revolucionó el fútbol de salón

 

El joven inglés Peter Adolph (1916-1994) era un acérrimo fan del Queens Park Rangers y del juego de mesa Newfooty, inventado en 1929 por William Lane Kelling. Su mente creativa y sus ganas de recrear al máximo las virtudes del deporte rey le llevaron a modificar poco a poco su Newfooty, añadiéndole numerosas mejoras como cambiar las pesadas bases de plomo bajo los jugadores por materiales más ligeros, y utilizar para su curioso prototipo un botón del abrigo de su madre y una arandela.

Poco a poco sin quererlo convirtió la parte trasera de su casa de Kent en un laboratorio de pruebas de lo que sería su propio juego de mesa, al que llamaría en primera instancia “Hobby”. El nombre era un curioso juego de palabras que mezclaba su hobby-afición con el nombre de su ave favorita, el Falco subbuteo (alcotán europeo), comúnmente conocida como Eurasian hobby.

 

Estand del inventor del Subbuteo, Peter Adolph, en una exposición para escolares en 1953.

 

La historia de un mito

En agosto de 1946, una vez Peter Adolph tuvo preparado su proyecto presentó un esbozo de solicitud de patente para el juego, que no se concretó hasta mayo de 1947. Se topó con un contratiempo, le denegaron la marca “Hobby” por ser ser una palabra demasiado genérica, por lo que tuvo que modificar su ideal inicial, y creyó más conveniente usar el término “Subbuteo”, evidentemente inspirado en su idea inicial relacionada con su ave favorita, el Falco subbuteo.

La edición de agosto de 1946 del periódico The Boy’s Own Paper dio a conocer por primera vez la existencia de Subbuteo gracias a un anuncio publicado por el propip Peter, aunque el juego no se comercializó hasta marzo de 1947. Según los rumores, después de los primeros anuncios en este periódico, los pedidos empezaron a llegar a raudales cuando Adolph se dispuso a convertir su idea de la patente en un producto vendible.

 

 

Los primeros Subbuteo consistían en porterías de alambre con redes de papel, un balón de acetato de celulosa, figuras de juego de cartón en dos conjuntos básicos (camisetas rojas con pantalones blancos, y camisetas azules con pantalones blancos) y bases hechas con botones lastrados con arandelas de plomo. La historia cuenta que Peter encontró uno de los botones del abrigo de su madre y utilizó botones de Woolworth para las bases de los primeros juegos. No se proporcionaba ningún terreno de juego: en su lugar, el comprador recibía instrucciones para delimitar (con tiza, siempre) una zona de juego sobre una manta (se recomendaba una vieja manta del ejército).

Los primeros juegos estuvieron finalmente disponibles en marzo de 1947, varios meses después de la aparición del anuncio original. Las primeras figuras eran de cartón plano recortado en una tira larga. Más tarde, estos jugadores de cartas venían en tiras prensadas antes de ser sustituidas por figuras bidimensionales de celuloide, conocidas por los coleccionistas como “planos”.

 

 

La primera producción de Subbuteo se centró en Langton Green, cerca de Tunbridge Wells, en Kent. Tras la llegada de los jugadores a escala OO, las figuras de los jugadores fueron pintadas a mano individualmente por trabajadores locales en sus propias casas.

 

 

Evidentemente sus primeros años, el Subbuteo tuvo una feroz rivalidad con Newfooty. En el período previo a la Navidad de 1961, Adolph introdujo en la gama una figura de plástico tridimensional pintada a mano. Tras varias modificaciones de diseño, esta figura evolucionó hacia 1967 hasta convertirse más o menos en la clásica figura de jugador de Subbuteo que todos conocemos. Newfooty cesó su actividad en 1961 tras una fallida campaña publicitaria en televisión, pero se cree que su desaparición estuvo relacionada con el lanzamiento de los jugadores de Subbuteo moldeados.

El diseño de las figuras evolucionó en varias ocasiones. En 1978 se introdujo la figura “zombi” para facilitar el pintado a máquina de las figuras. Después de muchos comentarios negativos, la figura del “zombi” fue sustituida en 1980 por la figura “ligera”, que continuó hasta la década de 1990, cuando Hasbro adquirió Waddingtons Games, propietaria de Subbuteo.

 

 

Tras la compra de John Waddington por parte de Hasbro en 1994, las ventas de Subbuteo disminuyeron de unos 150.000 juegos al año a 3.000 en 2002 y a solamente 500 juegos en 2003, cuando se interrumpió la producción. Hasbro relanzó Subbuteo en 2005 con figuras planas de estilo tarjeta fotorealista sobre bases, en lugar de figuras tridimensionales. El relanzamiento no fue un éxito y se volvió a suspender.

 

 

En 2012, Hasbro concedió la licencia de Subbuteo a Eleven Force y volvió a las tiendas con figuras de goma tridimensionales de nuevo estilo, lanzando Subbuteo a su octava década de producción. Subbuteo también fabricó otras cosas para el coleccionista, como gradas para crear un estadio, copas, multitudes, policías y mucho más. En 2020, Hasbro concedió la licencia a Longshore.

 

 

Écos de su éxito

En Subbuteo la diversión era un concepto relativo, a menudo directamente proporcional al resultado final del partido, y es que este juego llevó a un nuevo nivel el concepto de “competitividad de salón”, mucho antes de la llegada del primer videojuego de fútbol y las consolas.

Tal fue la influencia de Subbuteo en el fútbol, y como uno de los juegos de mesa más populares de la historia, que incluso llegó a ser usado en una lección táctica de Bill Shankly a sus pupilos del Liverpool antes de una gran tarde de fútbol contra el Manchester United. El entrenador utilizó un tablero de Subbuteo y sus figuras para hacer entender mejor su planteamiento táctico a los jugadores.

 

 

El primer Mundial de Subbuteo organizado por Federation of International Sports Table Football, la federación internacional de juegos de mesa, se jugó en Londres en 1970 con la participación de 13 naciones. Los tres “grandes” de la década de 1960 eran Bélgica, Holanda y Alemania Occidental, y Suiza era la nación emergente de la ETF. Las cuatro naciones del Reino Unido, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y Eire, así como las del sur de Europa, Malta y Gibraltar, viajaron a Londres. El continente americano estuvo representado por Estados Unidos y el asiático por Israel, que llegó contra todo pronóstico a la fase de semifinales. El campeón fue Peter Czarkowski de la República Federal Alemana que ganó en la final al belga Pierre Tignani por 2-0.