La historia detrás del Mundial de Argentina 1978

 

El Mundial de 1978 disputado en Argentina tiene un oscuro trasfondo histórico. En ese momento había una dictadura militar gobernada por Jorge Rafael Videla, uno de los principales responsables de la represión que estaba sufriendo el pueblo argentino. Las juntas militares argentinas gobernaron el país desde 1976 hasta el 1983. La Copa del Mundo de 1978 fue usada para lavar la imagen del país e intentar mostrar al mundo que lo que se decía en la prensa no era cierto.

Logo Mundial Argentina 1978. Fuente: La Nación

Con este objetivo se llevó a cabo la “Operación Barrido”, en la cual se hizo “desaparecer” a muchas personas consideradas como disidentes por el gobierno militar. En palabras de Hebe Bonafini, presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, “la Copa del Mundo fue como las Malvinas: banderas por todos lados, aglomeraciones y gritos de «Argentina, Argentina». Para las masas fue una fiesta, pero para los familiares de los desaparecidos una auténtica tragedia.”

La sede de la final, el Monumental, está a pocos minutos andando de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), que se había convertido en un centro de detención para unos, un campo de concentración para otros. Allí, entre otros lugares, era a donde iban a parar aquellas personas consideradas como “subversivas”, es decir sospechosos de no ser afines al gobierno de las juntas.

 

La ESMA. Fuente: El País

 

En el plano económico, la organización de este evento, supuso un enorme coste para las arcas argentinas. Algunos datos apuntan a que se gastaron unos 700 millones de dólares, cuando las estimaciones eran de unos 70. Es decir, costó unas diez veces más de lo estimado. Esto pudo ser debido a la corrupción existente durante el gobierno de los militares argentinos.

En cuanto a la repercusión que se esperaba obtener, un lavado de imagen de la dictadura, distó de lograrse. En algunas ocasiones se llegó a comparar esta copa del mundo con las olimpiadas de Berlín en 1936. Es posible, que lejos de alejar el foco mediático sobre lo que estaba sucediendo en el país, lo que consiguieron los militares fuera situar los problemas derivados de las violaciones de Derechos Humanos de la sociedad argentina en el centro de la información de algunos diarios.

Resulta difícil creer que los militares engañaron a todos los periodistas y que estos al llegar a sus respectivos países, una vez acabado el campeonato, no escribieran sobre lo que estaba sucediendo en realidad en Argentina.

La selección argentina se proclamó por primera vez como campeona del mundo. En ese equipo, dirigido por César Luís Menotti, había algunos jugadores como Mario Kempes, máximo goleador de esa edición. El éxito fue celebrado en las calles, el fútbol llevó un pequeño momento de alegría a una sociedad atemorizada por los militares.

 

Pasarella levantando la Copa del Mundo.

 


Gerónimo Martínez López