El gol de falta de Zanetti que salvó la vida al fiscal polaco Marek Kopacz

 

30 de junio de 1998, Saint-Étienne vive uno de los mejores partidos del Mundial de Francia de 1998, Inglaterra y Argentina se enfrentan en octavos de final. Tres goles en los primeros quince minutos, y empate a dos antes del descanso, anunciaban una segunda parte de infarto. Además no hay que olvidar que aquella noche el joven Michael Owen de tan solo 18 años y el número 20 en su espalda marcó uno de los mejores goles de la historia de los Mundiales.

 

 

Finalmente el resultado de empate a dos se mantuvo hasta el final, a pesar de la inolvidable expulsión de Beckham tras reaccionar agresivamente a una dura entrada de Diego Pablo Simeone. Finalmente no fue la prórroga, sino los penaltis los que pusieron fin a tan fantástico encuentro, Argentina se imponía por 4-3 desde el punto fatídico.

El fiscal Marek Kopacz, como tantos millones de espectadores, se sentó en el sofá de su casa ante el televisor para disfrutar del encuentro. No eran momentos fáciles para él y su familia, ya que unos días antes vieron como una banda criminal le destrozaba el techo de su automóvil. Tenía por costumbre siempre salir a las 22 h y llevar su coche al aparcamiento de la policía, para evitar que se repitiera el ataque. Pero aquel día debido al partido salió un poco más tarde.

Antes del pitido final el fiscal polaco oyó una tremenda explosión desde su sofá. “Cuando terminó el partido oímos un tremendo estruendo, nos asomamos a la ventana y vimos que ardía nuestro automóvil”, relataba a la prensa polaca la esposa del fiscal. La bomba que hizo estallar al automóvil estaba programada para explotar a la hora exacta, las 10 de la noche. Con lo que no contaba la banda criminal era con la prórroga del partido, ya que el gol de falta de  Zanetti al filo del descanso alargó el partido más de lo previsto. “Es increíble que mi gol salvase la vida de una persona, pero la verdad es que yo siempre juego para ganar y eso fue lo que hice en aquel partido contra Inglaterra”, declararía Javier Zanetti al conocer la noticia.

 

 

La noticia que le llegó al mítico capitán del Inter de Milan de manos del propio superviviente, pues Marek Kopacz a través del exfutbolista internacional polaco Zbigniew Boniek consiguió entregarle una carta de agradecimiento por “haberle retenido ante el televisor con su gol y, con ello, haber salvado su vida”.