Cuándo Giorgio Chiellini jugó en el AC Milan

 

Giorgio Chiellini, símbolo de la Juventus, vistió la camiseta del AC Milan el marzo de 2000 para disputar el Torneo Città di Arco, una de las competiciones amistosas más relevantes de la categoría Allievi (Sub-18). «Desafortunadamente, yo era fanático de Milán, me enamoré a principios de los 90 y lo estuve hasta que llegué a la Serie A. Maldini fue mi jugador favorito. Pero por suerte, gané en inteligencia a medida que crecía. Mi hermano gemelo era fan de la Juve y tuve que estar en su contra y apoyar al AC Milan, aunque mis padres también eran seguidores acérrimos de los rossoneri. ¿Te imaginas lo feliz que se puso cuando me inscribí en la Juventus con 20 años? Me enamoré del club cuando llegué, y hoy me resulta difícil encontrar un fanático de la Juventus más grande que yo en el mundo».

El entrenador de aquel Allievi rossoneri era Davide Ballardini, y quedó prendado del juego de Giorgio Chiellini en la selección italiana juvenil, por lo que le ofreció disputar el Torneo Arco di Trento (como también es conocido) para sondear su fichaje. «Me acuerdo de Giorgio, llegó de puntillas, casi tímido, educado como ahora. Era grande y voluminoso, tenía una fuerza sobrehumana, y estábamos convencidos de que el AC Milan lo compraría», declaró el centrocampista Paolo Sammarco a La Gazzetta dello Sport.

 

 

En aquel AC Milan Allievi estaban Marco Donadel y Pasquale Foggia, dos jugadores nacidos en 1983 que no participaron en el Torneo Città di Arco porque fueron convocados por la selección nacional italiana sub-19. Entre los del 84 también estaba Alessandro Matri, que en su momento no estaba entre los más destacados. Paolo Sammarco, sí participó.

 

 

Chiellini en aquella época jugaba en el Livorno como lateral izquierdo, el quinto centrocampista del 3-5-2. Incluso en su debut en Serie A empezó en ese papel, con la camiseta de la Fiorentina. En el Torneo di Arco, desgraciadamente se pasó la mayor parte del tiempo en el banquillo, a excepción de la final donde fue titular y ayudó al AC Milan a imponerse en la final al Inter por un resultado final de 2-1. «Giorgio marcó la diferencia con su tenacidad», afirma Alessandro Biondelli, compañero de habitación de Chiellini en aquel torneo. «Recuerdo una convocatoria con la selección juvenil. El entrenador era Rampanti, que le dijo a Chiellini que no exagerara con la creatividad. ‘Giorgio, ¿quieres ser jugador? Entonces baja el balón y corre’. Le escuchó. Yo, en cambio, era bueno a esa edad, y lo tenía todo: un sueldo de 1,8 millones de liras, Lotto como patrocinador, un gran mánager. Acabé de suplente en la Serie B con el Hellas de Malesani, y hoy tengo un restaurante cerca de Canino, en la provincia de Viterbo. Creía que había llegado, pero solamente era el principio. Chiellini, en cambio, no, nunca sintió que había conseguido su sueño y siguió evolucionando».

Al final del torneo, el AC Milan decidió no apostar por el fichaje de Giorgio Chiellini, y aquella pequeña experiencia como rossoneri quedó en el olvido. El jugador volvería a la disciplina del AS Livorno con el que acabaría debutando en el primer equipo en Serie C.