George Brodie, el portero con más mala suerte de la historia

 

La mayoría de lesiones que pueden retirar a un futbolista de un terreno de juego son perfectamente recreadas en los videojuegos de fútbol, pero hay algunas que incluso al programador más imaginativo y macabro se le escaparían.

El protagonista de nuestra historia es Charles Thomas George Brodie, conocido como Chic Brodie en la liga inglesa de los años 50 y 60, portero escocés que militó en el Manchester City, aunque nunca logró hacerse con la titularidad debido a la presencia del guardameta alemán Bert Trautmann, protagonista del film biográfico “The Keeper“. De ahí pasó a clubes de menor entidad como el Gillingham, Aldershot, Wolverhampton Wanderers y Brentford, donde terminó su carrera profesional al sufrir la lesión más surrealista de la historia del fútbol.

 

 

En noviembre de 1970 durante un Colchester-Brentford, con el partido ya más que decidido, los “Bees” dominavan por cuatro goles a cero, un pequeño terrier blanco saltó al terreno de juego persiguiendo la pelota, hasta que el balón acabó en las manos de Brodie. Lamentablemente, el terrier no parecía tener muy claro las reglas del juego y no dudó en cargar contra el guardameta que cayó desplomado al suelo, como se puede observar en el vídeo que se muestra a continuación. El resultado: rótula destrozada, ligamentos dañados y el primer jugador que deja el fútbol profesional lesionado por un perro.

 

 

Tras dos años intentando recuperarse, Chic hizo un amago de volver a los terrenos de juego, pero no pudo pasar de jugar un par de encuentros con equipos amateurs. Ya no podía seguir viviendo del fútbol, y a partir de ese momento se convirtió en taxista londinense, conduciendo uno de los típicos cabs negros de la capital inglesa, y deleitando a sus clientes con anécdotas sobre su paso por el fútbol que seguramente creerían inverosímiles.

Pero este no fue el único accidente que atormentó a Brodie a lo largo de su carrera, le arrojaron piedras, granadas de mano, y hasta ¡una portería le cayó encima! Lesión, tras lesión, superando la mala fortuna, hasta que su cuerpo no pudo más.