domingo, diciembre 4, 2022

Gabriel Martinelli, de cuarta división al Mundial de Qatar 2022

Gabriel Martinelli está viviendo un auténtico sueño, en tan solo 3 años este talentoso extremo brasileño, con pasaporte italiano, ha pasado de disputar la cuarta división de Brasil con el Ituano a formar parte de la lista mundialista de la canarinha para Qatar 2022.

Un talento que supo reclutar Unai Emery con 18 años para el Arsenal, y que ya en su primera temporada disputó 26 encuentros y logró cifras realmente buenas (10 goles y 3 asistencias). Ronaldinho llegó a decir que iba a ser el futuro mejor delantero del mundo y Jürgen Klopp no dudó en reconocer que era el talento del siglo XXI.

Su crecimiento ha seguido en línea ascendente, bajo la batuta de Arteta, y ha aprovechado al máximo la explosión de jugadores jóvenes como Buyako Saka o Odegaard, además del fichaje de Gabriel Jesús. Martinelli incluso ha llegado a ser nombrado como el MVP del equipo en la última jornada de Premier League antes del Mundial de Qatar de 2022.

 

Rechazado por el Manchester United y el FC Barcelona

Gabriel Teodoro Martinelli Silva, que comenzó su carrera en 2010 jugando en el equipo de fútbol sala del Corinthians, y en 2017 firmó su primer contrato profesional con el Ituano, estuvo muy cerca de fichar por el Manchester United y el FC Barcelona.

Así lo afirmaba el propio Martinelli: «Estuve a prueba cuatro veces en el United con 13, 14, 15 y 16 años. Fue en la Ciudad Deportiva y entrené con la generación de Greenwood. También conocí a los jugadores del primer equipo: Ibra, Pogba, Rooney, Evra… Pero nunca me dijeron que me querían firmar. Pude probar el fútbol inglés y me hicieron la adaptación más fácil después. Incluso después de esas pruebas siempre creí en mí mismo».

Antes de incorporarse al Sub-20 del Ituano, con quien disputaría la Copa São Paulo de Juniores 2019, el octubre de 2018 estuvo a prueba en el Barça B. «Estuve 15 días entrenando con el Barcelona, en noviembre. El Barcelona me invitó a entrenar con ellos en La Masia, pero después no quiso hacer nada conmigo, no me dijeron nada…».