Gabriel Batistuta, así se gestó su fichaje por la Fiorentina

 

Pocos recuerdan que en 1991 la ACF Fiorentina se fijó en Diego Latorre, y no en Gabriel Omar Batistuta, ambos en aquel momento pertenecientes al plantel de Boca Juniors. “Batigol” parecía tomar rumbo al “Dream Team” de Cruyff por recomendación expresa de Settimio Aloisio, agente del goleador, a Josep María Minguella, descubridor de grandes talentos para el club blaugrana como el de Messi.

 

 

Pero todo cambió cuando el entonces presidente de la Fiorentina, el productor de cine Mario Cecchi Gori, se enamoró de Batistuta viéndolo jugar por la televisión, durante la Copa América 1991 que Argentina (comandada por Alfio Basile) con sus goles ganó al galope. Su pase evidentemente congeló el de Latorre, que llegaría el siguiente año. La llegada de Batistuta completaba el cupo de extranjeros de los viola en Serie A.

 

 

En el Camp Nou la verdad es que no acabaron pujando por Batigol el verano de 1991, ya que ni el propio presidente Núñez ni Cruyff creyeron que el delantero argentino tuviera suficiente nivel para ocupar una de las dos plazas de extracomunitarios del club culer… Aunque el interés blaugrana reaparecería posteriormente.

 

 

Así pues la incorporación de Batistuta a la Fiorentina fue relativamente fácil y rápida, y su familia se instaló en la que había sido hasta entonces la casa de Roberto Baggio. Batistuta permaneció en Florencia entre 1991 y 2000, y anotó 269, certificando el gran acierto que tuvo Mario Cecchi Gori. Inolvidable el festejo del argentino con el ra-ta-ta-ta de una ametralladora.