¿Por qué a los futbolistas mexicanos les cuesta emigrar a Europa?

 

No es secreto para nadie que los futbolistas mexicanos no siempre se han destacado por embarcarse hacia el Viejo Continente. Los motivos suelen ser varios: la comodidad (salarios altos y poca competencia), la falta de oportunidades, y el mal manejo del mercado mexicano que eleva los precios a niveles que ningún equipo está dispuesto a arriesgar, sin tener precedentes en Europa de su calidad.

Muchas veces los futbolistas mexicanos suelen tener poco prestigio en Europa, y esto podría deberse principalmente a la poca exportación histórica de estos mismos. Sin embargo, y pese a esto, la historia nos ha demostrado que los futbolistas mexicanos tienen el potencial para destacar en Europa.

Como referentes quedan en el imaginario popular los casos de Hugo Sánchez, quien fuese penta pichichi con el Real Madrid, y Rafael Márquez, multi campeón con el Barcelona. Casos más recientes de éxito son los de Raúl Jiménez, Jesús “Tecatito” Corona, y por supuesto Javier “Chicharito” Hernández.

 

 

Es obvio y hasta predecible, que si un entrenador tiene que elegir entre un futbolista argentino, uruguayo, brasileño y un mexicano, el último parte como el menos favorito. Pero aún sabiendo esto varios futbolistas mexicanos han decidido emigrar al Viejo Continente, quizás como un reto personal, como Pablo Barrera, Guillermo Ochoa y Diego Lainez, entre muchos otros. Futbolistas que no han podido conseguir una carrera profesional estable en Europa, aunque siguen luchando por las pocas o nulas oportunidades que se les presentan.

El futbolista mexicano tiene que enfrentar diversas barreras importantes en su país para salir hacia Europa: el sobreprecio, la sobre estimación de la afición, y handicaps psicológicos y de forma física. ¿Es fácil para el futbolista mexicano viajar a Europa? La respuesta es no, pero si no fuera un reto no valdría la pena.

 

¿Está en condiciones el futbolista mexicano para prosperar en Europa?

Pese a que el físico de los mexicanos promedios no es realmente malo para practicar fútbol de forma eficiente, hay algo que parece que si está por debajo del resto de países, el cual podría ser un problema mucho más difícil de afrontar que lo físico, el tema psicológico. Un país con un constante complejo de inferioridad debido (a partes iguales) al hecho de ser un país colonizado y el tener a una gran potencia como vecino, Estados Unidos.

Esto hace que el deportista mexicano crezca creyendo que no tiene cualidades para destacar, y si no es así pierde con facilidad el piso pues con pocas actuaciones los aficionados exigen que el jugador no solo vaya hacia Europa sino que además de todo lo haga en calidad de estrella. El fútbol en México es casi una religión, pero a la larga más que una virtud esto se convierte en una ancla que termina dificultando el desarrollo de los jugadores mexicanos.

 

 

En conclusión nos encontramos con jóvenes que sueñan con ser grandes futbolistas, que tienen potencial, pero que debido a una liga mal manejada y el gran miedo al fracaso, prefieren vivir como estrellas en una liga que les da un salario con el cual pueden tener un nivel de vida muy por sobre de la población nacional. Convirtiendo a quienes podrían representar a nivel mundial al país en un deporte tan amado como el fútbol, en simples mercenarios que están dispuesto a emigrar a ligas de poca exigencia, y grandes salarios como la MLS en lugar de embarcarse en el reto del fútbol europeo.

 


Luis Angel Castañeda Maldonado
Nuestro Balón MX