Freddy Rincón en el América de Cali

 

Freddy Rincón enamoró a la afición del América de Cali entre 1990 y 1993 con su despliegue físico, su vistoso estilo, su capacidad goleadora, su imponente figura y sus características técnicas. En «La Mechita» el centrocampista ofensivo se consolidó como jugador además de salir campeón en 2 oportunidades y realizar una destacada actuación en la Copa Libertadores con varios goles llamando la atención por primera vez de Boca Juniors.

“En mi carrera estuve por ir dos veces a Boca Juniors. Una fue cuando estaba en América de Cali y luego cuando estuve en Real Madrid. En América no me quisieron vender y la segunda vez no se dio porque ya tenía todo arreglado con Palmeiras”, contó. La anécdota tuvo lugar en 1992, cuando terminaba la tercera temporada con el América de Cali y con ella llegaba su segunda estrella en el club. Era una de las estrellas del conjunto entrenado por Francisco Maturana, que además tenía a Leonel Álvarez, Alexis Mendoza, Néstor Villarreal, Wilson Pérez, Polilla Da Silva, Álex Escobar y Ántony De Ávila, en nómina.

 

 

Pero en esta historia de amor escarlata también hubo espacio para la incomodidad, ya que durante su etapa coincidió con los hermanos Rodríguez Orejuela, capos del cartel de Cali, dirigiendo el club. Por aquel entonces Miguel y Gilberto decidieron invertir parte del dinero que obtenían del mundo de la droga en el fútbol. «Eran los dueños del equipo y nosotros los jugadores. Ellos mandaban, nosotros obedecíamos. Es algo del fútbol, independientemente de lo que hacía, ellos eran los jefes y nosotros hacíamos lo que determinaban Siempre he estado acostumbrado a respetar a quien manda, entonces obedecía las órdenes porque quería ganar títulos. Era más o menos así», expresó Rincón en una entrevista posterior con Fox Sports.

 

 

El mediocampista aseguró que los hermanos Rodríguez Orejuela le impidieron marcharse del club en reiteradas ocasiones, hasta que cedieron en 1994. «Yo pedía que me dejaran salir cuando llegaban ofertas, pero nunca me lo permitían. Hasta que llegó el Palmeiras. Jugar fuera era un sueño que tenía. El club sabía que habían ido a Colombia a verme y me sorprendió que me dejaran salir cuando habían rechazado otras propuestas», explicó.

 

 

A pesar de todo afirmó que nunca fue amenazado por el cartel de Cali: «Dentro del fútbol se oye hablar de este tipo de cosas, pero a los jugadores nunca nos han molestado. ¿Amenazados? No, siempre han estado a nuestro lado. Los jugadores de fútbol no tuvieron ese problema con el narcotráfico, el problema era suyo y lo resolvían entre ellos».

La etapa de Freddy Rincón en el América de Cali se saldó con 176 partidos y 54 goles, con posterior traspaso al Palmeiras.